El organismo del Congreso destacó los beneficios financieros que trae aparejada la instalación de centros de datos en las localidades. Tras pronunciarse a favor de impulsar la expansión de la infraestructura de la inteligencia artificial, el Comité de Energía y Comercio se hizo eco del ahorro en impuestos registrado por los contribuyentes de Loudoun County, Virginia.
Los centros de datos reducen la presión fiscal sobre los contribuyentes
El auge de la inteligencia artificial en EE. UU. dio pie a millonarias inversiones que respaldaron la apuesta de las big tech por el potencial de los sistemas automatizados. Las compañías del sector no tardaron en financiar la ampliación de la infraestructura crítica con la construcción de miles de centros de datos en el interior del país. Virginia, Texas y California se convirtieron en puntos estratégicos para el desarrollo de estos proyectos, al contar con ecosistemas financieros y regulatorios que facilitan su progreso.
Aunque las consecuencias ambientales del funcionamiento de estas operaciones todavía son el eje de la discusión en las comunidades afectadas, que exigen normativas claras para prevenir el gasto desmedido de recursos hídricos y el traslado del costo del consumo eléctrico a sus facturas, la IA avanza a paso firme y con respaldo de las autoridades.
Recientemente, senadores y representantes apoyaron los dichos del Comité de Energía y Comercio, que alentó a las autoridades estatales a llevar a cabo una estrategia coordinada para facilitar el despliegue tecnológico que asegurará el dominio energético y económico de EE. UU. de cara a la próxima década. Y, en un nuevo pronunciamiento, la misma entidad reafirmó los «beneficios» que trae para las comunidades la inauguración de los centros de datos.
Tomando como referencia lo sucedido en Loudoun County, donde los propietarios de viviendas notaron una importante reducción en impuestos a la propiedad gracias a los aportes fiscales que realizan los servidores de la IA, la entidad afirmó que «cuando las ciudades y los condados colaboran con los centros de datos, las comunidades obtienen beneficios masivos».
El caso de Loudoun County
El condado, ubicado al norte de Virginia, llamó la atención de los expertos al registrar una reducción del 50 % de los impuestos a la propiedad, que fue asociada a la llegada de los centros de datos. Según informó Fox News, la localidad «tiene más centros de datos que cualquier otro lugar del país», y fue, durante un largo período, laboratorio para los desarrollos que hoy se extienden por todo el territorio estadounidense.
En esta línea, Loudoun County logró la disminución de los impuestos a la vivienda gracias a los aportes provenientes de estas instalaciones, que representan alrededor del 45 % de todos los ingresos fiscales del condado. «El propietario promedio pagaría alrededor de US$5800 más al año en impuestos si no existiera el desarrollo de los centros de datos», explicó al medio Jared Walczak, integrante de la Tax Foundation.
El mito del aumento del precio de la electricidad
Walczak también se refirió a la preocupación por el aumento del costo de la electricidad, atribuido al consumo de estos servidores, y afirmó que se trata de un problema resuelto, teniendo en cuenta el impacto de la industria emergente en los impuestos. «La reducción del impuesto sobre la propiedad es real, cuantificable y significativa, y los costes energéticos son, en gran medida, un problema resuelto», ratificó.
El investigador financiero fue más allá y se atrevió a desmentir la relación causa-efecto entre la multiplicación de los centros de datos y el salto en el precio de la electricidad, asegurando que «si observamos las zonas con mayor desarrollo de estas instalaciones, vemos que los precios de la energía disminuyen en comparación con los del resto del país».
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