El Departamento de Agricultura (USDA) confirmó que prohibirá destinar los aportes obligatorios de los productores a proyectos de sostenibilidad ambiental e inversiones ESG, a través del programa Dairy Checkoff. Brooke Rollins afirmó que la maniobra permitirá dejar atrás la «agenda climática radical de la izquierda».
El USDA modifica los fines de la recaudación del sector lechero
El gobierno de EE. UU. ratificó este jueves su postura en contra de que los fondos públicos financien iniciativas orientadas a promover la preservación del medio ambiente. En consonancia con su perfil crítico hacia la transición energética y las políticas climáticas, la administración, mediante el USDA, volvió a distanciarse de los proyectos «verdes».
El organismo, dirigido por Brooke Rollins, comunicó que los fondos recaudados mediante la cuota obligatoria del programa Dairy Checkoff dejarán de ser destinados a financiar iniciativas de «sobrerregulación» ambiental, social y de gobernanza (ESG) que exceden los intereses del sector. «Esta acción alinea las actividades de investigación y promoción con las prioridades del USDA y la misión original de dicho programa», afirma el comunicado emitido por el organismo.
Según explicaron desde el departamento, a partir de lo establecido en la Ley de Estabilización de la Producción Láctea, los granjeros están obligados a pagar una cuota federal, que conforma un fondo común gestionado por el USDA para respaldar la investigación en el sector y desarrollar programas de nutrición y divulgación sobre el valor del producto.
Sin embargo, durante la administración de Joe Biden se determinó que ese dinero fuera destinado a iniciativas para promover la reducción de gases de efecto invernadero y de emisiones netas. Para el USDA, este distanciamiento de los objetivos originales es un ejemplo más de la imposición de una agenda ambiental corporativa a los productores rurales.
Por este motivo, en adelante el Dairy Checkoff respaldará exclusivamente proyectos de desarrollo de mercado, nutrición y demanda de consumo, aunque los productores conservarán su derecho de financiar, de manera voluntaria, prácticas de sostenibilidad y pruebas de tecnología que favorezcan la conservación del medio ambiente.
La palabra de Rollins
La titular del USDA ofreció una entrevista exclusiva al medio Daily Wire, en la que manifestó su apoyo a la medida y se pronunció en contra de continuar obligando a los contribuyentes a pagar por las metas ambientalistas, según el gobierno de turno. «Desde que el presidente asumió su cargo, uno de los temas prioritarios fue la sumisión del país y de nuestros líderes a la agenda climática radical de izquierda», expresó.
En esta línea, defendió su decisión afirmando que el objetivo de la gestión Trump es consolidar «mandatos libres de ideologías» en todos los niveles del gobierno, para garantizar que el flujo de capital se dirija a las necesidades reales de cada rubro para su despegue comercial y no a objetivos impuestos por intereses ajenos.
La secretaria aseguró que los programas ESG, además de desviar el foco de las prioridades ganaderas, aumentan los costos y limitan la producción. Y agregó: «Tenemos que erradicar toda esta corrupción y oscuridad». De cara al futuro, dejó en claro que «todos los proyectos financiados por el programa de promoción de productos lácteos deben centrarse en la creación de valor a largo plazo y no en otros fines».
3 puntos clave del memorándum
El documento que autoriza el cambio de esquema del Dairy Checkoff tiene carácter inmediato y hace hincapié en tres cláusulas fundamentales: la primera ordena el fin de los fondos y trabajos del checkoff asociados con ESG; la segunda, exige a las Juntas de Investigación y Promoción proporcionar al Servicio de Comercialización Agrícola una lista de las actividades a cancelarse; finalmente, otorga potestad a las Juntas de dar de baja los proyectos.
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