La crisis climática actual representa una grave amenaza para los sistemas agroalimentarios, la economía y el desarrollo de miles de comunidades rurales en todo el mundo. Frente a ello, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) impulsa estrategias para reforzar estas áreas, que dejarían vulnerables a millones de personas durante los próximos años. En este marco, propone la bioeconomía como una alternativa.
Estrategias para mitigar la crisis ambiental
Durante los últimos años, el planeta registró graves consecuencias a raíz de la crisis ambiental, como la degradación de ecosistemas claves, pérdidas de biodiversidad y reducción de los recursos vitales para la vida. Esto no solo representa una amenaza para el medio ambiente, sino también para la producción alimentaria, la salud y la estabilidad de miles de comunidades, muchas de las cuales basan su economía enteramente en la actividad agrícola.
Se trata de una situación crítica, la cual llevó a la FAO a desarrollar nuevos enfoques que aborden la problemática de una manera integral. Según destaca el organismo, las estrategias globales deben apuntar a la reducción de emisiones y de la temperatura, pero al mismo tiempo garantizar la resiliencia de las comunidades rurales, que son las más afectadas por la presión climática actual.
Para las autoridades, esto será posible con más inversiones dirigidas a la infraestructura hídrica, el uso de tecnologías y la implementación de estrategias basadas en la naturaleza. Una de las propuestas más recientes está vinculada al uso equilibrado del nitrógeno, lo cual ayudaría a reforzar la seguridad alimentaria, mejorar los sistemas agroalimentarios globales y, al mismo tiempo, frenar el avance de la crisis climática.
La bioeconomía como opción
Un reciente informe de la FAO propone una nueva opción que tendría el potencial de fomentar zonas rurales competitivas, resilientes y sostenibles: la bioeconomía. Este sector, que consiste en la producción y comercialización de productos elaborados total o parcialmente a partir de recursos biológicos renovables, tuvo un notable auge en estos últimos años y aceleró su integración al mercado global.
No obstante, para explotar su potencial por completo, los países deberían aplicar políticas e iniciativas de bioeconomía integradas y orientadas al mercado a nivel subnacional. A través de estos cambios legislativos e institucionales, se podría contribuir a la construcción de sistemas agroalimentarios más competitivos y conectados, centrados en productos derivados de la biomasa generada por sistemas agrícolas y ganaderos.
Múltiples países ya comenzaron a aplicar estas estrategias, incorporando un marco bioeconómico más amplio, respaldado por legislaciones que impulsen al sector y traigan beneficios para el país. Según explicaron, estas políticas e iniciativas apoyan especialmente a instituciones multiactor, clústeres y centros, así como a biorrefinerías integradas que producen una variedad de bioproductos agrícolas.
Seguir esta línea crearía las condiciones para aumentar el valor comercial de los residuos agrícolas y ganaderos, los coproductos y la biomasa disponible localmente, diversificando los ingresos de las comunidades rurales sin comprometer la seguridad alimentaria y teniendo presentes los contextos locales. Sin embargo, ese proceso también requeriría más recursos técnicos y financieros.
¿Cómo potenciar la bioeconomía?
El informe de la FAO advierte que el crecimiento de esta actividad también conlleva desafíos para los gobernantes. Según explicaron, no solo necesitan de políticas, sino también de inversiones en capacitación y educación, actividades de sensibilización sobre la importancia del reciclaje de residuos y el establecimiento de mecanismos de gobernanza rural.
En esa línea, resaltan la necesidad de definiciones, métricas y terminología clara para reflejar mejor las condiciones y las prioridades locales y regionales. Llevando adelante esta agenda, las comunidades rurales podrían obtener puros beneficios de esta actividad, que promete opciones de resiliencia frente a la crisis.
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