El crecimiento económico, la deslocalización, la tecnología e incluso la crisis crearon nuevas problemáticas en la cadena de suministro, entre las que destaca una crisis de talento. Es que el escenario actual dejó entrever la falta de personal capacitado para enfrentar los nuevos desafíos, cuyo déficit sería de casi 1,1 millones de empleos, según las estimaciones del Foro de Davos.
Un mundo nuevo
En este nuevo mundo, la inteligencia artificial y la digitalización de los mercados toman gran protagonismo, ampliando fronteras y creando desafíos para los diferentes sectores estratégicos. Los diferentes factores externos que rigen el escenario actual tendrán un efecto acumulativo que llevará a una creciente demanda de personal para la cadena de suministro, la cual será del 19 % entre 2026 y 2035, según un estudio publicado por Accenture.
Este porcentaje equivaldría a la creación de 1,34 millones de puestos de trabajo solo en el sector de la cadena de suministros de Estados Unidos, con un crecimiento del 3,2 %. Frente a ello, las autoridades advierten un déficit de más de 1 millón de empleos, una brecha que puede tener consecuencias directas en la producción, en los costos finales y en la respuesta a cualquier interrupción por factores externos.
Frente a ello, el Foro de Davos propone algunas estrategias que permitirían mitigar esta brecha y asegurar el buen funcionamiento del sector de la cadena de suministros. La propuesta muestra un enfoque integral, donde se hace énfasis en la importancia de la tecnología, la supervisión humana y los marcos regulatorios que limiten el poder de las partes. Se trata de la iniciativa de Colaboración Humano-Máquina, también conocida como la HCM.
La propuesta del Foro de Davos
En el marco de la iniciativa, los analistas ponen el foco en la inversión por parte de las empresas en personas junto a la tecnología. Desde su punto de vista, la tecnología puede ser clave para el progreso por el aumento de la productividad que ofrece, pero no sirve para cerrar la brecha por sí sola ni sustituye por completo la capacidad humana. Sin embargo, un trabajo conjunto sería de mucha más utilidad en este nuevo escenario global.
La postura de Davos fue tajante: la tecnología solo funciona según lo previsto cuando personas capacitadas la operan y supervisan, lo que justamente fomenta la crisis de talento dentro de la cadena de suministro. En este marco, la demanda de nuevas habilidades dejará afuera a millones de trabajadores que, ante la falta de capacitación y conocimientos, ya no serán útiles dentro de las empresas.
Es por eso que el Foro de Davos recomienda una inversión temprana en capacitación para los profesionales, una acción que ayudará a desarrollar nuevas habilidades técnicas, que se sumarán a la experiencia previa para mejorar el proceso industrial. Asimismo, la vía más útil será el rediseño del trabajo, la fuerza laboral y el puesto de trabajo, en paralelo con la implementación de la tecnología.
El análisis de todas las empresas debe centrarse en la utilidad del ser humano frente al avance de la tecnología y diseñar formas de división óptima de responsabilidades entre humanos y máquinas, permitiendo que los sistemas escalen juntos en lugar de competir. Sin embargo, también deben tener en cuenta que se trata de un proceso constante que debe acompañar permanentemente el progreso tecnológico.
Beneficios para las empresas
Implementar la iniciativa HMC solo traerá beneficios futuros para las empresas, otorgándoles un sólido punto de partida para contextualizar sus operaciones y mantenerse operativas. En este marco, será importante conocer los perfiles de trabajo, las habilidades que se requieren y rediseñar las formas de contratación. Con estas mejoras, la resiliencia de la cadena de suministro está garantizada, sin importar los factores externos.
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