El Foro Económico Mundial (WEF) publicó un informe acerca de la caída en financiamiento a startups relacionadas con la naturaleza, el agua y la biodiversidad, siendo una brecha amplia la necesaria para detener lo que consideran la pérdida de biodiversidad de US$700 000 millones anuales, aproximadamente. Allison Voss, responsable del foro, escribió al respecto y describió el estancamiento como un congelamiento profundo para la economía verde.
Propuesta del WEF
A través de sus programas, principalmente de UpLink Nature Returns Investor Challenge, el WEF propone a los inversores postularse para integrar el ecosistema de innovación en la ecología y buscan escalar soluciones emergentes frente a problemas urgentes en el planeta. «No es una apuesta riesgosa, sino una decisión consciente de asignarle más valor a un árbol en pie que a uno talado», explicaron oficialmente para avanzar con los fondos que faltan para reforestación, salud de suelos, seguridad hídrica, entre otras tareas pendientes.
Por su parte, un inversor de Katapult Ocean señaló que no buscan predecir el futuro a la hora de apostar su dinero en un proyecto verde, sino que moldean un futuro mejor, interviniendo en él.
Alerta por la economía verde, según el WEF
El WEF publicó un nuevo comunicado acerca de las inversiones y la innovación en la naturaleza del foro, al cual han visto retroceder en los últimos años. En concreto, detallan que US$2300 millones llegaron este año a startups de sostenibilidad, un tercio de lo registrado en el mismo período de 2025. Por este motivo, cobra mayor relevancia el UpLink Nature Returns Investor Challenge, la convocatoria para inversores de capital de riesgo corporativo o de impacto, para que inviertan en los negocios con resultados positivos para la naturaleza.
Si bien se destaca que fondos grandes y bancos importantes ya comienzan a llevar el capital a la protección de la economía verde, advierte que, para destrabar lo que el WEF calcula como una economía sostenible para la naturaleza, debería elevar el monto a US$10 billones.
Desde el foro, sus especialistas ven esta falta de movimiento como un estancamiento o enfriamiento del capital, ya que golpeó con particular dureza a emprendimientos que se vieron vinculados con la economía verde. Y es que los fondos de capital mostraron menos operaciones y las opciones de salida para los inversores disminuyeron. Según lo explicado por el WEF, los grandes tratos a favor de los fondos son pocos, entre los que destacan algunos de biotecnología o biodiversidad para NatureMetrics y Colossal Biosciences.
Debido a la falta de interés en los capitales tempranos en invertir dinero en financiar esta clase de startups, se recurre a capital futuro simplificado o a redes filantrópicas, añadieron.
La búsqueda de cambiar la marcha
A pesar de las malas noticias a nivel de inversión, en el artículo nombran una serie de iniciativas que muestran un camino positivo para el capital privado en la economía verde. Por ejemplo, la empresa Mercuria, de origen suizo, lanzó una iniciativa orientada a movilizar dinero para proteger ecosistemas de Brasil en colaboración con The Nature Conservancy y Conservation International. En total, la plataforma de inversión fue de US$500 millones.
Goldman Sachs es otro banco de inversión de primer nivel que anunció fondos de bonos de biodiversidad dirigidos para financiar proyectos de reforestación y conservación, así como de prevención de la contaminación en el ambiente. Por último, el WEF destacó el caso de Mirova, la gestora de fondos que se especializa en naturaleza y biodiversidad, que anunció en abril un refuerzo para sumarse a empresas que cotizan en el índice STOXX 600. Todo esto se suma al UpLink Nature Returns Investor Challenge como el mayor atractivo que tiene el foro para destrabar los millones a futuro.
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