Las baterías de iones de litio ganan con el paso del tiempo un lugar cada vez más relevante en el mercado de la energía y en especial de la energía renovable. En este caso, la Agencia Internacional de Energía (AIE) publicó un mensaje para destacar el peso de estos dispositivos de almacenamiento energético en la industria de los automóviles, de las redes eléctricas, de los drones, de la robótica y de los centros de datos.
China domina el mercado
Japón y Corea del Sur se mantuvieron hasta 2010 como líderes en el mercado de las baterías de iones de litio, pero China tomó la delantera y se despegó del resto de la industria tras incluir la relevancia de los vehículos eléctricos como parte estratégica a desarrollar en cuatro planes quinquenales consecutivos. A su vez, lo sumaron al plan Made in China 2025, incentivando aún más la acción y dejando en la cima al país desde entonces.
La primera aparición de las baterías a gran escala se dio en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008 con los autobuses eléctricos listos para el uso de los turistas y los deportistas olímpicos. Además, desde 2013 llegaron más subsidios a los consumidores de electromovilidad con un saldo considerable en ventas: saltaron de 20 000 en 2013 a más de 300 000 en 2016.
El lugar de las baterías de litio en el mercado global
Los datos de la AIE marcan que la demanda anual de baterías fue casi 1000 veces mayor que en 2000, con un precio que cayó casi un 100 % en el mismo periodo. Gracias a estos pasos, estas tecnologías representan actualmente un mercado de más de US$150 000 millones.
A pesar de que el 85 % de la producción de baterías a nivel mundial está en manos de China, con más del 70 % de los vehículos eléctricos fabricados en este mismo país, el resto del mundo sigue avanzando y contribuye a reducir la emisión de gases de efecto invernadero. A su vez, se desplazó un consumo de entre 1 millón y 1,1 millones de barriles de petróleo por día tras la expansión de las baterías.
Y es que su origen se remonta a la crisis petrolera de 1973, cuando se financió en Estados Unidos, Europa y Japón el desarrollo de alternativas al crudo importado de Medio Oriente. Según estos datos, Japón patentó la primera batería de iones de litio destinada a la electrónica y no a los automóviles eléctricos.
Recién en 1996 se concretó el paso a los vehículos eléctricos y Nissan presentó el Prairie Joy, el primer automóvil con batería de iones de litio, aunque con bajas ventas por su falta de autonomía y por su alto costo en el mercado. El paso del tiempo y los avances provocaron que, en un escenario de precios elevados del petróleo, la situación para la fabricación de baterías fuera otra y el contexto colaboró.
Según la AIE, el primer gran éxito en automóviles fue el Tesla Roadster lanzado en 2008, seguido por el Nissan Leaf, que se convirtió en el primero en vender 100 000 unidades en 2010. Todo esto se dio gracias a préstamos públicos ofrecidos por el Gobierno de Estados Unidos, como sucedió con Tesla y la financiación por US$465 millones otorgada a Washington.
Recomendaciones para el futuro
La AIE sugiere que los países que busquen incursionar en este sector competitivo establezcan alianzas con firmas ya establecidas, como sucedió en su momento con Europa, Canadá y Estados Unidos, que lograron acuerdos económicos con las empresas surcoreanas y japonesas, que ya operan con gran capacidad en la mayoría de los mercados. Además, recomendaron mantener el compromiso político hacia el objetivo de la electromovilidad.
¿Te ha servido este artículo?
Recibe cada semana lo que de verdad importa
Análisis de energía, clima y naturaleza en tu correo. Gratis y sin spam.



