La CFE se encuentra en disputa con Goldman por contratos de gas natural, debido a una deuda pendiente de 400 millones de dólares. La empresa estatal de producción, argumenta que los comerciantes que iniciaron el acuerdo en su filial no estaban autorizados para hacerlo.
Según Goldman Sachs, la CFE les debe 400 millones de dólares
El grupo Goldman Sachs enfrenta una transacción con la dominante empresa eléctrica de México. En juego están unos 400 millones de dólares que el banco de Wall Street cree que le deben por una transacción de gas natural que se salió de control cuando una tormenta invernal azotó Texas.
Según CFE, los contratos de gas natural firmados en 2016 y 2017 bajo la administración mexicana anterior están bajo investigación en ambos lados de la frontera por posibles prácticas corruptas, incluido tráfico de influencias.
La subsidiaria de CFE, CFE Internacional (CFEi), es uno de los principales actores del sector gasístico en Estados Unidos. A través de CFEi y su contraparte nacional CFEnergía, CFE también ha desbancado a la petrolera estatal Petróleos Mexicanos (Pemex) como actor dominante en el mercado de gas natural de México.
¿Cómo ocurrió esta situación y deuda millonaria?
Una filial de comercialización de CFE le debe a Goldman 400 millones de dólares por transacciones de gas natural que se produjeron cuando los precios se dispararon, después de que una extraña tormenta invernal en Texas, azotara el sistema energético del estado. Los precios en el centro del Canal de Navegación de Houston se dispararon hasta los 400 000 dólares por MMBtu el 16 de febrero y se mantuvieron muy elevados durante días.
Durante la helada, los cortes de energía en México afectaron a más de cuatro millones de clientes. El precio de pagar a Goldman Sachs podría salir de los bolsillos de las familias mexicanas que han sufrido cortes, debido a que las autoridades de Texas decidieron romper con las exportaciones de combustible. Incluso, para beneficiar a los usuarios, la CFE propone reducir un 50 % la boleta de la luz para jubilados en 2025.
Aunque en el momento, era un contrato rutinario de gas natural, la situación se salió de control. Goldman había cerrado un acuerdo con CFE International, una filial de CFE. Las obligaciones del banco estaban vinculadas a un índice mensual de precios de la gasolina, mientras que en el caso de la CFE, estaría expuesta a las tarifas diarias en ciertos centros (que suelen aumentar).
El precio diario se multiplicó por casi 100, mientras que el precio mensual se mantuvo sin cambios, lo que dejó a la filial de CFE enganchada con una deuda bastante grande. En lugar de que el contrato se resolviera a favor de la firma de Wall Street, la situación se ha convertido en una amarga disputa.
Una obligación contractual que la contraparte está obligada a cumplir
La CFE argumentó que los comerciantes que iniciaron la operación en su filial no estaban autorizados para hacerlo y algunos incluso ya no trabajan allí. A su vez, aseguró que no debería tener que honrar el contrato debido al precio extremo e impredecible y afirmó que Goldman no logró un contrato sólido, porque no obtuvo un asentimiento explícito de la empresa matriz como garante del intercambio, lo que socavó la capacidad del banco para extraer el dinero.
En el caso de Goldman, todo se trata de una obligación contractual que por ley la contraparte debe cumplir, aunque la deuda sea por un desastre imprevisto. El banco expresó que ese intercambio se hacía de forma rutinaria entre las dos partes y que la filial había declarado en la documentación que tenía una garantía de la empresa matriz.
No está claro cómo y cuándo Goldman pretende cobrar la deuda, especialmente ahora que se busca reformular el mercado energético nacional y se necesitará de fuertes inversiones para las energías renovables, pues de acuerdo con COMENER: México necesitará estos millones para alcanzar el 50 % de energía limpia en 2030.
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