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Energía

Investigadores advierten que una ciudad puede tener miles de paneles solares y cientos de turbinas eólicas, pero seguir vulnerable a apagones si la energía no se produce en los lugares correctos

Por Skarlett Soto · 24 julio, 2026 · 12:55 p. m. · 4 min de lectura Compartir: f 𝕏 in
Investigadores advierten que una ciudad puede tener miles de paneles solares y cientos de turbinas eólicas, pero seguir vulnerable a apagones si la energía no se produce en los lugares correctos
Fuente: Créditos Ecoportal, imagen editada por IA
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Podemos llenar las ciudades de paneles solares y turbinas eólicas y, aun así, seguir teniendo problemas para garantizar el suministro eléctrico cuando más se necesita.

Muchas veces escuchamos que necesitamos producir energía limpia para dejar de usar petróleo y gas.

Pero muy pocas personas se detienen a pensar dónde conviene colocar exactamente cada una de esas instalaciones.

Construir la red eléctrica de las próximas décadas utilizando únicamente los datos del clima del pasado puede convertirse en un problema cuando las condiciones cambien.

¿Qué ocurre cuando una ola de calor coincide con varios días de baja generación renovable y la red fue diseñada pensando en un clima diferente al que existe entonces?

Por qué es un peligro diseñar la red eléctrica del futuro con el clima del pasado

Tradicionalmente, los ingenieros han decidido dónde construir los parques solares, los parques eólicos y las líneas de transmisión utilizando décadas de información meteorológica.

Para ello analizaban registros históricos de temperatura, viento y radiación solar.

Con esos datos estimaban dónde habría más sol o más viento y planificaban la ubicación de las nuevas instalaciones.

El gran problema es que una planta solar o eólica que se construye hoy tiene que seguir funcionando dentro de 20 o 30 años.

Para entonces, las temperaturas, los patrones del viento, la radiación solar e incluso la forma en que consumimos electricidad podrían ser muy diferentes.

Si seguimos guiándonos únicamente por lo que ocurrió hace décadas, la red puede quedar menos preparada para responder a las condiciones climáticas del futuro, precisamente cuando más se necesite la electricidad.

Entonces surge una pregunta.

¿Cómo puede haber problemas de suministro si, sobre el papel, existe capacidad suficiente para abastecer a toda la población?

Por qué hay apagones en lugares llenos de paneles solares

Para entenderlo hay que distinguir dos cosas.

Una cosa es la capacidad instalada que aparece sobre el papel y otra muy distinta es disponer de electricidad exactamente cuando y donde hace falta.

Imagina un día de verano con temperaturas extremas.

Miles de hogares encienden el aire acondicionado al mismo tiempo y la demanda eléctrica se dispara.

Si durante esos mismos días una región atraviesa un período de menor generación solar y eólica, las plantas renovables producirán menos electricidad de la prevista.

Si la electricidad disponible se está generando en otra región y las líneas de transmisión no tienen capacidad suficiente para transportarla, puede aparecer un déficit de suministro y aumentar el riesgo de interrupciones.

En realidad, el problema no siempre es la cantidad de energía disponible.

El problema es que las instalaciones y las líneas de transmisión pueden no estar ubicadas en los lugares más adecuados para responder cuando cambian las condiciones climáticas y aumenta la demanda.

La solución puede costar mucho menos que reparar el problema después

Un estudio publicado en Nature realizado por investigadores del MIT concluyó que incorporar proyecciones climáticas al planificar la red eléctrica puede reducir de forma importante el riesgo futuro sin aumentar demasiado los costos en los escenarios analizados.

Al estudiar casos reales en Texas y Nueva Inglaterra, los investigadores encontraron un resultado llamativo.

Diseñar la red únicamente con datos históricos puede incrementar el riesgo de problemas de suministro conforme cambien el clima y la demanda eléctrica.

En cambio, una distribución más estratégica de los nuevos parques solares, eólicos y de las líneas de transmisión mejora de forma notable la confiabilidad del sistema.

Además, los casos analizados mostraron que esa redistribución puede reducir significativamente el riesgo futuro con incrementos de costo modestos, muy inferiores a los que supondría corregir el problema una vez construida toda la infraestructura.

Esto no significa que las energías renovables sean poco fiables.

De hecho, la investigación concluye que una red con una alta participación de energía solar y eólica puede mantener un elevado nivel de confiabilidad si se planifica utilizando información climática de alta resolución y una distribución adecuada de la infraestructura.

En otras palabras, el reto ya no consiste únicamente en instalar más paneles solares o más turbinas eólicas.

También consiste en decidir dónde construirlos y cómo conectarlos para que la electricidad pueda llegar al lugar adecuado justo cuando más se necesita.

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Skarlett Redactora
Skarlett es ingeniera ambiental y redactora con experiencia en investigación y escritura creativa. Se especializa en abordar problemáticas ambientales actuales y en analizar las tecnologías sostenibles que buscan reducir su impacto. Comprometida con el medio ambiente, destaca por ofrecer contenidos claros y objetivos que invitan a la reflexión y fomentan el desarrollo sostenible.

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