Una carta firmada por 39 legisladores estadounidenses fue enviada a la Agencia de Protección Ambiental (EPA) y al Departamento de Energía (DOE) respecto a mantener la demanda de los biocombustibles en la industria. El reclamo principal, presentado por los representantes Adrian Smith y Nikki Budzinski, y acompañado por los otros 37 congresistas, hace referencia a conservar los volúmenes obligatorios de biocombustibles establecidos por el Estándar de Combustibles Renovables (RFS) para 2026 y 2027.
Lo establecido por la EPA
Según el Registro Federal y la carta de los legisladores, la EPA se comprometió a fijar valores del estándar para 2026 y 2027 bajo el nombre de «Set 2», que entró en vigor el 15 de junio y brinda los fondos para la fabricación de los distintos biocombustibles en Estados Unidos.
Para el diésel de biomasa se establecieron 9070 millones de RIN, conocidos como los créditos con los que las refinerías cumplen con la regla, para 2026 y 9200 millones para 2027. A su vez, se fijaron 15 000 millones de galones anuales de producción de biocombustibles convencionales y la reasignación del 70 % de los volúmenes exentos entre 2023 y 2025. Esto en total trae la obligación de brindar 26 810 millones de RIN para 2026 y subirá a 27 020 millones para 2027. A pesar de ser números elevados, el reclamo se relaciona con su cumplimiento.
El compromiso con los biocombustibles: el objetivo del Congreso
Los representantes Adrian Smith, republicano por Nebraska, y Nikki Budzinski, demócrata por Illinois, se sumaron a otros 37 en la firma que pide compromiso de cumplimiento con la industria estadounidense de biocombustibles y el respeto a los volúmenes obligatorios establecidos para 2026 y 2027.
A modo de advertencia, los firmantes señalaron que una demora en la determinación, con fecha límite del 15 de octubre, traería problemas al mercado de agricultores y productores de biocombustibles, junto a la pérdida de los ahorros que representan para las familias de los trabajadores de las estaciones de combustible renovable. Todo ocurre en un contexto en el que el gobierno federal eximió a plantas específicas de la obligación de mezclar biocombustibles y reduce la demanda en el sector.
La decisión fue tomada en agosto y la EPA resolvió 34 solicitudes de exención correspondientes a 2025 y eximió 1760 millones de RIN a un total de 29 refinerías pequeñas, con 11 exenciones parciales y 18 totales. Con esto, los sectores del oeste, con gran producción de etanol, soja o maíz, se convierten en los más perjudicados, señaló Adrian Smith, uno de los impulsores de la carta bipartidista.
En la carta, no solo postularon los compromisos comerciales, sino que establecen el pedido de mantener un precio competitivo para el biocombustible y las materias primas del sector agrícola, que mantiene en pie a miles de trabajos rurales en Estados Unidos. «El E15 ahorra a los conductores un promedio de US$0,30 por galón frente al E10», escribieron para comparar que el E15, el biocombustible defendido, es más económico y más limpio que el diésel común. En referencia a este último, consideraron que el biodiésel B20 cuesta US$0,11 menos, en beneficio tanto de los consumidores como de los agricultores.
Más adelante, realizaron un pedido directo al Departamento de Energía y solicitaron: «Consulten de forma significativa y transparente a los actores del sector antes de cambiar la metodología para resolver futuras exenciones».
Firmantes
El comunicado de prensa fue presentado por la Oficina del Representante Adrian Smith, pero tuvo la firma de otros 37 congresistas que representan a Illinois, Iowa, Minnesota, Misuri, Indiana, Nebraska, Kansas, Michigan, Ohio, Wisconsin, Kentucky, Dakota del Norte, Carolina del Norte, Dakota del Sur y Tennessee.
¿Te ha servido este artículo?
Recibe cada semana lo que de verdad importa
Análisis de energía, clima y naturaleza en tu correo. Gratis y sin spam.



