En Framingham, Massachusetts, hay un vecindario donde las casas pueden calentarse en invierno sin necesidad de encender una caldera de gas.
Y lo curioso es que el calor viene del suelo.
Desde 2024, la empresa Eversource tiene funcionando una red de tuberías enterradas que ayuda a calentar y enfriar viviendas, comercios y otros edificios.
El sistema ya conecta unas 125 cuentas de clientes en 36 edificios. Después de probarlo durante los meses más fríos, la empresa quiere ampliarlo para que llegue a más personas.
Pero aunque ya consiguió fondos federales, todavía necesita un permiso del estado para empezar las obras.
Cómo funciona la red geotérmica de Framingham
La idea es bastante sencilla.
Aunque afuera haga mucho frío o calor, a cierta profundidad la temperatura del suelo se mantiene relativamente estable durante todo el año.
En esta zona ronda los 55 grados Fahrenheit.
Eversource aprovechó esa característica para instalar una red de tuberías subterráneas por las que circula agua.
En invierno, las bombas de calor instaladas en los edificios toman energía térmica de ese circuito y la utilizan para calentar los ambientes.
En verano sucede lo contrario.
Los equipos sacan el calor del interior y lo transfieren al circuito, que puede intercambiarlo con el suelo.
Así, los edificios tienen calefacción y refrigeración sin depender de una caldera de gas para esas tareas.
Y como todos están conectados a una misma red, las distintas necesidades de cada edificio pueden ayudar a que el sistema funcione de manera más eficiente.
No es lo mismo una vivienda que necesita calefacción durante la noche que un comercio que utiliza sus equipos durante el día.
El proyecto incluye casas particulares, negocios y un complejo de viviendas sociales.
Eversource había calculado que los participantes podrían ahorrar entre un 15 % y un 20 % en sus costos de energía, aunque todavía no hay resultados suficientes para asegurar que todos estén pagando esa cantidad menos.
Por ahora, lo importante es que el sistema ya funciona en un vecindario donde hay edificios con necesidades muy diferentes.
Quién pagará la ampliación y qué falta para empezar
Después de poner en marcha la primera etapa, Eversource y la organización sin fines de lucro HEET comenzaron a trabajar en una ampliación.
La idea es sumar aproximadamente 140 clientes y duplicar la capacidad de la red.
Y esta vez podrían gastar menos que al construir el sistema original.
Como parte de la infraestructura ya está instalada, no tendrían que empezar todo desde cero.
Para ayudar a pagar las obras, el Departamento de Energía de Estados Unidos aprobó una subvención de unos US$8,6 millones.
Pero el proyecto también necesita más dinero.
Según las estimaciones de Eversource, harían falta entre US$7 millones y US$9,7 millones adicionales para completar los trabajos.
Y hay otro asunto pendiente.
Antes de comenzar la construcción, la empresa necesita la autorización del Departamento de Servicios Públicos de Massachusetts.
Este organismo tiene que revisar los costos, las condiciones del servicio y la manera en que se financiará la ampliación.
También debe evaluar qué efecto podrían tener esos gastos sobre las tarifas.
Por eso, aunque Eversource quiere seguir adelante, todavía no puede comenzar las obras.
¿Podría funcionar este sistema en otras ciudades?
Lo que están probando en Framingham interesa porque ofrece otra forma de calentar y enfriar edificios.
En lugar de que cada casa dependa de una caldera de gas, varias propiedades pueden utilizar una misma red subterránea conectada a bombas de calor eléctricas.
Y hay un detalle interesante.
Eversource es una empresa que ya tiene experiencia instalando y manteniendo redes de servicios públicos. Ahora está probando si también puede ofrecer calefacción y refrigeración mediante este sistema.
Claro que no alcanza con aprovechar las tuberías que ya existen bajo las calles.
Para instalar una red geotérmica hacen falta perforaciones, nuevas tuberías y equipos especiales en los edificios
Son obras que cuestan dinero y que deben planificarse con cuidado.
Por eso, además de comprobar que la tecnología funciona, los investigadores y la empresa necesitan saber cuánto cuesta mantenerla y qué ahorro consigue realmente cada usuario.
Esos datos ayudarán a determinar si vale la pena instalar redes parecidas en otros vecindarios.
Mientras tanto, el sistema original sigue funcionando en Framingham y Eversource espera conseguir el permiso para ampliarlo.
Si recibe la autorización, más viviendas y negocios podrían conectarse a la red.
Por ahora, el proyecto ya mostró que es posible utilizar el calor del suelo para climatizar distintos edificios de un mismo barrio.
Lo que falta comprobar es si también resulta conveniente ampliar el sistema y llevarlo a otras ciudades.
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