Encontrar un equilibrio entre producir energía y cuidar la naturaleza no parece sencillo.
Pero en algunos terrenos solares del Medio Oeste de Estados Unidos ocurrió algo interesante.
Entre los paneles comenzaron a aparecer distintas especies de aves de pastizal.
Y no solo las escucharon cantar o las vieron pasar.
Los investigadores también encontraron cientos de nidos entre las estructuras.
A primera vista parece una muy buena noticia.
Pero ¿alcanza con encontrar aves y nidos para decir que estos lugares realmente las están ayudando?
Cómo descubrieron que las aves estaban usando los terrenos solares
Para averiguarlo, un grupo de científicos siguió lo que ocurría en 13 instalaciones solares durante 2023 y 2024.
No tuvieron que pasar todo el día mirando con binoculares.
Durante 17 semanas dejaron equipos de grabación automática que registraban los sonidos de las aves.
También hicieron lo mismo en campos agrícolas cercanos para poder comparar qué pasaba en ambos lugares.
Al final reunieron más de 11 000 horas de grabaciones.
Y encontraron una diferencia bastante clara.
Durante buena parte de la temporada había más especies de aves de pastizal en los terrenos solares. Al comienzo, incluso llegaron a registrar aproximadamente el doble que en los campos agrícolas.
Las comunidades de aves también se mantuvieron más estables durante el periodo estudiado.
¿Por qué?
No hay una única respuesta.
La vegetación, los insectos, los lugares donde refugiarse y hasta las propias estructuras de los paneles podrían influir.
Pero cuando los científicos empezaron a mirar especie por especie, la historia se volvió un poco más interesante.
No todas las aves buscaban lo mismo entre los paneles
De las 13 especies que pudieron estudiar con más detalle, 10 tenían una mayor probabilidad de aparecer en los terrenos solares que en los campos agrícolas utilizados para comparar.
En siete de ellas esa asociación fue especialmente fuerte.
Pero no todas parecían sentirse igual de cómodas.
La alondra cornuda y el gorrión saltamontes, por ejemplo, aparecieron más asociados con los campos agrícolas abiertos.
Y después llegaron los nidos.
Los investigadores encontraron 236 nidos activos dentro o sobre la infraestructura fotovoltaica de 12 instalaciones.
Muchos eran de especies generalistas, aunque también encontraron algunos de aves de pastizal.
Eso dejaba bastante claro que algunas aves no estaban simplemente pasando por ahí
Estaban utilizando las estructuras para anidar.
Pero hay un detalle importante.
Estos resultados vienen de instalaciones ecovoltaicas, donde la producción de energía compartía espacio con vegetación manejada también pensando en el hábitat.
No significa que vaya a ocurrir lo mismo en cualquier parque solar.
Y los 236 nidos todavía no respondían la pregunta más importante.
Los nidos no son suficiente prueba
Encontrar tantos nidos entre los paneles puede parecer una señal bastante buena.
Pero un nido no nos cuenta cómo termina la historia.
Que una pareja decida construirlo ahí no significa que los huevos vayan a eclosionar.
Tampoco sabemos solamente por verlo si los polluelos conseguirán sobrevivir hasta estar listos para abandonarlo.
Eso es justamente lo que todavía falta estudiar.
Los investigadores encontraron más especies en estos terrenos durante buena parte de la temporada y comprobaron que varias aves también estaban utilizando la infraestructura para anidar.
Ahora necesitan saber qué ocurre después.
Cuántos de esos nidos tienen éxito, cuántas crías sobreviven y si todo eso realmente termina ayudando a mantener las poblaciones.
Y hay otra diferencia que no conviene perder de vista
Los terrenos solares fueron comparados con campos de agricultura intensiva, no con praderas nativas intactas.
Por eso, el estudio no dice que poner paneles solares sea mejor para las aves que conservar un pastizal natural.
Lo que muestra es algo mucho más concreto.
En paisajes agrícolas que ya fueron transformados, algunas instalaciones solares manejadas también pensando en el hábitat están siendo utilizadas por muchas aves.
Ahora falta saber si encontraron simplemente un nuevo lugar donde vivir o si también es un buen lugar para sacar adelante a sus crías.
Puedes revisar el estudio completo en: Walston, L. J., Hartmann, H. M., Fox, L., Stanger, M. E., Steele, S. E., Narváez, N. R., Szoldatits, K. E., Hogstrom, I., & Macknick, J. (2025). Ecovoltaic solar energy development can promote grassland bird communities. Journal of Applied Ecology, 62(12), 3341–3354. https://doi.org/10.1111/1365-2664.70208
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