Una planta de energía se transformó en un lugar frecuentado por la vida silvestre.
Cuando los dueños de un enorme parque solar de 95 MW en Arkansas decidieron sembrar flores nativas y llevar ovejas para controlar el pasto, buscaban mantener el terreno en buenas condiciones. Pero al instalar cámaras de vigilancia, descubrieron algo inesperado.
Debajo de los paneles, las cámaras empezaron a registrar desde ranas y tortugas hasta un tejón americano.
¿Cómo terminó una central eléctrica siendo utilizada por tantas especies?
Cómo influyen los paneles solares en el entorno y la vegetación
A diferencia de los campos agrícolas que se trabajan o fumigan con frecuencia, las granjas solares pueden dejar algunas zonas del terreno sin ese tipo de intervención constante.
En este parque, además, se plantaron flores y vegetación nativa entre los paneles.
Parte de lo que los investigadores quieren entender ahora es cómo la presencia de los paneles y este manejo de la vegetación pueden cambiar las condiciones del suelo.
Los paneles generan zonas de sombra durante buena parte del día.
Esa sombra puede ayudar a reducir la temperatura del suelo y hacer que el agua tarde más en evaporarse.
En estas condiciones crece la vegetación nativa que fue sembrada en el parque.
Las flores también atraen insectos polinizadores, entre ellos mariposas monarca, y ofrecen alimento y cobertura para otros animales que pasan por el lugar.
Cómo las ovejas ayudan a moldear este nuevo hábitat
La integración del ganado en las instalaciones solares, conocida como agrivoltaica, también tiene un papel importante en el manejo del terreno.
Las ovejas caminan y pastan entre las filas de paneles elevados, controlando el crecimiento de la vegetación sin depender únicamente de cortadoras de césped.
Además, el estiércol del rebaño devuelve nutrientes al suelo mientras los animales se desplazan por el parque.
Ahora los investigadores estudian cómo este tipo de manejo puede influir en las especies que utilizan estos espacios.
Un lugar lleno de vida entre los paneles
Las cámaras instaladas por el proyecto WildSNaP, dirigido por la Universidad de Arkansas y financiado por el Departamento de Energía de Estados Unidos, captaron algo que llamó la atención de los investigadores.
Distintos animales utilizan el terreno y se desplazan entre los paneles.
Apareció el tejón americano, un animal difícil de ver en Arkansas y que sorprendió al equipo al caminar entre las estructuras.
También se vieron reptiles y anfibios.
Las cámaras registraron ranas, serpientes, lagartos de cristal y tortugas de caja ornamentadas.
Y no podemos olvidarnos de las aves y los polinizadores.
Entre las filas de paneles aparecieron correlimos de las tierras altas, además de mariposas monarca.
¿Cualquier parque solar puede convertirse en un refugio para la fauna?
Todavía es pronto para afirmar que los paneles hayan creado por sí solos este refugio o una cadena alimentaria completa.
También influye lo que existe alrededor de cada instalación. Un parque conectado con bosques, pastizales u otros espacios naturales puede ser utilizado de manera muy diferente por los animales.
Aun así, lo que está ocurriendo en Arkansas abre una posibilidad interesante.
Un parque solar bien manejado podría ofrecer algo más que electricidad, especialmente cuando incorpora vegetación nativa y comparte el terreno con actividades como el pastoreo.
Ahora falta que los científicos terminen de comparar los datos para saber cuánto beneficia realmente este tipo de manejo a la fauna.
Por el momento, las cámaras ya dejaron una imagen difícil de ignorar: entre los paneles no solo hay ovejas y cables. También aparecen tejones, tortugas, ranas, aves y mariposas utilizando el mismo terreno.
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