Mejorar la eficiencia energética es posible a través de hogares inteligentes que proporcionen las herramientas necesarias de adaptación. Incluir centrales virtuales energéticas puede ser una forma de reducir las presiones en las redes energéticas, disminuir costos y motivar a que el rendimiento sea mayor.
Hogares inteligentes como método de eficiencia energética
Las presiones a los sistemas energéticos continúan al alza con crecimiento de centros de datos e incremento de la tecnología avanzada. Pero al igual que otros equipos inteligentes que nos facilitan la vida, como los celulares, los hogares inteligentes también pueden ser la solución más factible para la eficiencia energética.
El sistema energético funciona en una sola dirección, lo que lo hace menos flexible. Por tanto, la propuesta se basa en que Nueva Jersey implemente hogares inteligentes con circulación de la energía en ambos sentidos, tanto a través de centrales como de los mismos hogares. Esta distribución facilita el control, almacenamiento y gestión de la electricidad durante picos altos.
En otras palabras, los hogares inteligentes son capaces de generar su propia energía a través de fuentes renovables como paneles solares en el tejado o turbinas eólicas en el patio. Dicha energía se almacena mediante baterías, pero no solo proporciona energía económica y estable; también funciona para entregar el excedente de electricidad a la red energética y liberar las presiones.
El futuro energético debe ser flexible y sostenible
Los sistemas eléctricos deben ser flexibles ante las situaciones actuales. Una red tradicional no funciona tan eficientemente como hace algunas décadas; esto se debe a que las presiones energéticas son mayores. Antes los electrodomésticos eran menos en el hogar; actualmente, tenemos uno para cada tarea de la casa.
Prácticamente toda nuestra actividad diaria converge con la electricidad, lo que necesita de sistemas flexibles y adaptables a los cambios. Cuando la demanda es muy alta, las centrales eléctricas se ven en aprietos por no contar con la capacidad necesaria que soporte tantas cargas, pero si los hogares se convierten en centrales virtuales pequeñas, la distribución se hace más simple.
Esta tecnología ya se usa con los autos eléctricos, los cuales pueden devolver parte de su energía al sistema eléctrico en caso de emergencias o picos muy altos. Este sistema se le conoce como central eléctrica virtual (VPP), y es capaz de usar baterías domésticas, termostatos inteligentes, sistemas solares y cargadores de autos eléctricos en herramientas que funcionen como apoyo a la red.
De acuerdo con la Junta de Servicios Públicos de Nueva Jersey (NJBPU), se ha propuesto la idea con un programa estatal de centrales eléctricas virtuales (VPP) destinado a reducir la demanda máxima en 500 megavatios (MW) para 2030. Si se aprueba el sistema, los hogares inteligentes podrán suministrar el exceso de energía que se genere a la red eléctrica en tiempos de alta demanda, similar a lo que realiza California con el V2G.
Una red eléctrica renovable e inteligente puede disminuir las tarifas
La ventaja de este sistema es que convierte la electricidad en una fuente más asequible, eliminando las presiones y picos en temporadas de calor o invierno. Esto a su vez hace que las tarifas se reduzcan o al menos se mantengan, pues los hogares pueden compensar el gasto extra de energía con la generación que realicen mediante fuentes renovables.
Nueva Jersey está ante una nueva era energética con la posibilidad de incluir las centrales eléctricas virtuales en su matriz. Dados los impactos de los centros de datos en las comunidades, es una manera de solventar la expansión de sistemas flexibles y adaptables a las necesidades actuales, sin influir en la generación de emisiones. El objetivo no es simplemente producir más electricidad, sino repensar el funcionamiento del sistema energético.
¿Te ha servido este artículo?
Recibe cada semana lo que de verdad importa
Análisis de energía, clima y naturaleza en tu correo. Gratis y sin spam.



