Un error durante unos trabajos subterráneos hizo que el petróleo comenzara a salir a las calles de East Los Angeles.
Todo ocurrió mientras una cuadrilla privada instalaba cable de fibra óptica.
Durante la perforación, una máquina rompió una tubería subterránea y el petróleo crudo comenzó a salir a la superficie.
Parte llegó al asfalto y entró en los drenajes pluviales.
En ese momento, todavía no estaba claro cuánto petróleo había escapado realmente.
¿Hasta dónde había llegado el derrame?
La primera estimación resultó estar muy lejos de la cantidad real
Al principio, la cifra parecía mucho menor.
Las primeras estimaciones indicaban que el derrame había sido de unos 2400 galones.
Bomberos y equipos de emergencia llegaron a la zona mientras varias calles permanecían cerradas.
La válvula fue cerrada para detener la fuga y los equipos utilizaron material absorbente para recoger parte del petróleo que había quedado sobre el asfalto.
Pero una parte del crudo ya había entrado en los drenajes pluviales.
Después llegó una actualización importante.
El operador revisó la cantidad derramada y la estimación pasó de unos 2400 galones a aproximadamente 25 000.
Y el problema ya no estaba solamente en las calles.
El petróleo había avanzado por la red de drenaje y alcanzado el corredor del río Los Ángeles.
La limpieza terminó abarcando las calles, casi 3,4 millas de drenajes pluviales y el corredor del río.
Pero todavía había dos cuestiones importantes por resolver.
Qué había ocurrido con la calidad del aire y con los animales que vivían en la zona.
Qué encontraron en el aire y en los animales del río
Después del derrame, el olor a petróleo llegó a zonas cercanas y una de las preocupaciones era saber si existía algún riesgo para las personas.

El Departamento de Salud Pública del Condado de Los Ángeles realizó pruebas en el área.
Los resultados no detectaron concentraciones elevadas de benceno que representaran una amenaza para el público.
Sin embargo, la llegada del petróleo al corredor del río también puso la atención sobre la fauna.
El Oiled Wildlife Care Network fue activado para responder ante la posibilidad de encontrar animales afectados.
Posteriormente, los equipos recuperaron fauna del corredor del río Los Ángeles que había resultado afectada por el petróleo.
Los animales fueron limpiados y atendidos por especialistas.
Mientras tanto, la respuesta al derrame continuaba.
Porque detener la fuga y limpiar las calles no significaba que todo hubiera terminado.
Lo que quedó después de reparar la tubería
La sección dañada de la tubería fue reparada y las calles pudieron reabrirse después de la limpieza inicial.
Para entonces, también se habían limpiado casi 3,4 millas de drenajes pluviales.
Pero todavía quedaba trabajo por hacer.
La compañía realizó muestreos del suelo alrededor del lugar donde ocurrió la ruptura para evaluar las condiciones del terreno y determinar si hacían falta nuevas tareas de remediación.
El Condado de Los Ángeles también habilitó recursos para las personas y negocios afectados, además de líneas para solicitar información y reportar olores o problemas relacionados con la salud.
La respuesta, por lo tanto, no terminó cuando dejó de salir petróleo de la tubería.
Lo que había comenzado con una perforación durante la instalación de fibra óptica terminó liberando aproximadamente 25 000 galones de crudo.
El petróleo llegó a las calles, entró en los drenajes y alcanzó el corredor del río Los Ángeles.
Y aunque la tubería fue reparada y las calles volvieron a abrir, la remediación ambiental continuó después de que el tránsito regresara a la zona.
¿Te ha servido este artículo?
Recibe cada semana lo que de verdad importa
Análisis de energía, clima y naturaleza en tu correo. Gratis y sin spam.



