Un derrame de petróleo terminó ayudando, años después, a proteger una enorme pradera costera.
En las costas de Texas se compró un rancho gracias, en buena parte, al dinero procedente de las sanciones relacionadas con uno de los peores desastres ambientales en la historia de Estados Unidos.
Un desastre que terminó financiando algo totalmente distinto: la conservación de miles de acres de naturaleza.
El terreno resultó ser mucho más grande y valioso de lo que muchos imaginaban, y no precisamente por lo que podía construirse allí.
¿Cómo terminó el dinero de unas sanciones petroleras convertido en un refugio natural?
Cómo es que se llegó a comprar un rancho completo en Texas
En el condado de Calhoun, Texas, existe un terreno que por generaciones se mantuvo prácticamente intacto.
Es una combinación de praderas costeras, bosques de robles y extensos humedales junto a la bahía de Matagorda.
Durante décadas, distintas organizaciones intentaron proteger esa propiedad, conocida como Powderhorn Ranch.
El dueño anterior, con la intención de ayudar a conservar aquel lugar, decidió vender el terreno por un valor inferior al del mercado.
Pero todavía hacía falta una enorme cantidad de dinero para completar la compra y garantizar su conservación.
Entonces apareció una fuente de financiación inesperada.
Después del derrame de Deepwater Horizon de 2010 en el Golfo de México, se creó un fondo con dinero procedente de los acuerdos y sanciones pagados por empresas responsables del desastre.
Parte de esos recursos terminó convirtiéndose en la pieza clave que permitió completar la compra del rancho después de décadas de esfuerzos para protegerlo.
Un proyecto de conservación creado a partir de estos fondos
El proyecto completo tuvo un costo de 50 millones de dólares, entre la compra del terreno, la restauración de hábitats y un fondo para su mantenimiento a largo plazo.
De ese total, 34.5 millones de dólares llegaron del Gulf Environmental Benefit Fund.
En ese momento, se convirtió en la mayor adquisición de tierras realizada en Estados Unidos con fondos de restauración derivados del derrame de Deepwater Horizon.
Pero el dinero no se destinó únicamente a este rancho.
Más de 2,500 millones de dólares fueron destinados al fondo para financiar proyectos de conservación y restauración en los estados afectados por el derrame.
Texas, por sí solo, recibió más de 200 millones de dólares para este tipo de iniciativas.
Según la National Fish and Wildlife Foundation, distintas agencias estatales y organizaciones privadas se unieron para completar la compra y garantizar la protección del lugar.
Qué se protegió con esta compra histórica
Powderhorn Ranch abarca más de 17,000 acres de terreno costero y conserva uno de los grandes tramos de pradera nativa que todavía quedan en Texas.
Incluye más de 11 millas de costa frente a la bahía de Matagorda, además de miles de acres de humedales de agua dulce y marismas salinas.
El terreno también funciona como una barrera natural que ayuda a filtrar el agua y ofrece cierta protección a las comunidades cercanas frente a las tormentas.
Su conservación resulta especialmente importante porque Texas perdió más de 200,000 acres de humedales costeros entre la década de 1950 y comienzos de la de 1990.
Estos hábitats son el hogar de cientos de especies de aves y otros animales
Entre ellas se encuentra la grulla trompetera, una de las aves más amenazadas de Norteamérica.
Esta historia conecta dos hechos que, a primera vista, parecían no tener ninguna relación.
Por un lado, uno de los peores derrames de petróleo de Estados Unidos.
Por el otro, un enorme rancho de Texas que organizaciones conservacionistas llevaban décadas intentando proteger.
El dinero procedente de las sanciones por aquel desastre ayudó finalmente a unir ambas historias.
Hoy, miles de acres de praderas y humedales permanecen protegidos, junto con más de 11 millas de costa y el hábitat de cientos de especies.
Una consecuencia inesperada de un desastre que nadie habría querido que ocurriera, pero cuyos fondos terminaron ayudando a conservar una parte importante de la costa de Texas.
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