La propiedad privada de la tierra – Rompiendo las cercas mentales

“Aunque cueste admitirlo, los saberes culturales ligados a la tenencia y la gestión colectiva de la tierra y los recursos naturales han ido desapareciendo y, en muchos casos, el mismo campesinado -sobre todo en el Norte – no puede imaginar otra cosa distinta a la propiedad privada de la tierra. Hay que subrayar el hecho de que incluso en los países industrializados no existe un derecho absoluto a la propiedad privada y -mejores o peores- siguen existiendo instrumentos de intervención pública. El presente artículo propone examinar los límites de la propia propiedad privada de la tierra como supuesta garantía de continuidad para las actividades campesinas y el desarrollo de la soberanía alimentaria, a la vez que presenta que, pese a todo, también en estos países, siguen existiendo formas colectivas/públicas de manejo de la tierra y los recursos naturales que se redescubren/reinventan ahora como una manera de enfrentar las crisis contemporáneas. No se trata de proponer fórmulas mágicas, ni soluciones homogéneas, sino de estimular la discusión sobre respuestas que sólo podrán ser encontradas en cada valle, cada bosque, comarca, país y región”.

Grupos de consumo: otra agricultura y alimentación es posible

¿Qué comemos? ¿De dónde viene aquello que consumimos? ¿Cómo se ha producido? Son algunas de las cuestiones que preocupan cada día más a una parte significativa de personas. Frente al empobrecimiento del campesinado, la perdida de agrodiversidad, los escándalos alimentarios… son muchos quienes reivindican recuperar la capacidad de decidir sobre las políticas agrícolas y alimentarias.

Decrecer con equidad

Decrecer para aliviar la crisis ambiental, lo cual resulta tan obvio y tan simple que ningún gobernante del planeta lo recuerda a la hora de formular políticas ambientales. El consumo es la gran variable olvidada en toda estrategia de gestión ambiental. Con nuestra actitud responsable como consumidores, podemos gobernar el sistema mundial.