Al ocurrir congestiones viales por operativo del ejército, automovilistas que transitan por el puente internacional Paso del Norte, también conocido como el puente de la Juárez, han expresado su inconformidad debido a la presencia de un retén militar que decidió reducir la circulación a solo algunos carriles.
Al utilizar esta medida se han provocado retrasos muy importantes en la movilidad, generando largas filas y tiempos de espera extendidos para cruzar hacia Estados Unidos. Aproximadamente 12 efectivos vestidos con uniformes de camuflaje verde realizan inspecciones aleatorias en vehículos, principalmente aquellos con matrículas de Texas.
Según testimonios de conductores y vendedores ambulantes en la zona, el despliegue militar inició alrededor de las 18:00 horas. Mientras transcurría el tiempo, elementos castrenses colocaron barreras de seguridad unos 50 o 60 metros antes del puente, ocupando dos carriles. Algunos automovilistas han manifestado su frustración por la situación.
La declaración de un testigo del operativo y las medidas a tomar
El operativo responde a directrices establecidas por la presidenta de la república, Claudia Sheinbaum, con el propósito de reforzar la seguridad en la frontera con Estados Unidos y combatir el tráfico de drogas, particularmente del fentanilo. A como está la situación, se busca contener el rastro de estupefacientes a través de los cruces internacionales, aunque ha generado impacto en la movilidad diaria de la región.
«El cruce de por sí ya es lento, llevamos más de dos horas en la fila y ahora nos encontramos con este operativo. No le veo mucho sentido», expresó Agustín N, quien, después de pasar el día en Ciudad Juárez con su hija, intentaba regresar a su residencia en El Paso, Texas (Secuestran a la esposa de un alcalde). El sistema de monitoreo de los puentes internacionales estima que el tiempo de espera en el Paso del Norte varía entre 70 y 120 minutos.
Pese a la duración del cruce, también depende de la rapidez con la que los agentes de Aduanas y Protección Fronteriza de EE.UU. (CBP, por sus siglas en inglés) procesan a los viajeros en la garita del lado estadounidense. A pesar de todo, las autoridades justifican el operativo como parte de una estrategia de seguridad nacional. No obstante, los comerciantes y residentes fronterizos temen que estos controles perjudiquen la actividad.
Repatriaciones en el puente Paso del Norte: 27 ciudadanos mexicanos
Además del retén militar, esta tarde se registró la llegada de 27 ciudadanos mexicanos repatriados a través del mismo cruce. Según información del Instituto Nacional de Migración (INM), estos connacionales fueron devueltos desde Estados Unidos y quedaron bajo custodia de las autoridades mexicanas a su arribo.
Un trabajador del INM, que prefirió mantenerse en el anonimato, detalló que el grupo de repatriados cruzó a territorio mexicano alrededor de las 18:00 horas. Tras su llegada, permanecieron por aproximadamente una hora en las oficinas migratorias antes de ser trasladados en unidades del INM hacia el albergue Leona Vicario, ubicado en el Eje Vial Juan Gabriel.
Empleados encargados de la seguridad interna del puente Paso del Norte confirmaron el procedimiento. Los repatriados fueron procesados en las instalaciones migratorias y posteriormente transportados a su destino temporal, donde recibirán asistencia hasta que definan su situación en el país.
Fluidez en los cruces internacionales, en los días anteriores
El puente Paso del Norte es uno de los más ágiles, con tiempos de cruce de entre 10 y 15 minutos gracias a la apertura de cinco líneas en el lado estadounidense. Aunque hay una gran cantidad de vehículos en la fila, la espera antes de llegar a las casetas de cobro es relativamente corta.
En el puente internacional Córdova-Américas, los tiempos de espera oscilan entre 25 y 35 minutos, con una fila que se extiende hasta el puente peatonal de El Chamizal, pero con un flujo constante debido a la habilitación de siete líneas de inspección (Trump le marca la cancha a México). Por otro lado, el puente Ysleta-Zaragoza presenta un cruce más fluido, con tiempos estimados de 45 a 50 minutos.
No se reporta congestión extrema, y las filas en las casetas del Fideicomiso de Puentes Fronterizos de Chihuahua son cortas. En el cruce Jerónimo-Santa Teresa, la espera es de entre 10 y 20 minutos con solo una línea habilitada. Finalmente, el puente Tornillo-Guadalupe destaca como la mejor opción para un cruce rápido, con tiempos de apenas 5 a 10 minutos, lo que lo convierte en la alternativa ideal para evitar largas filas.
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