El mes de octubre es el mes de los ciclistas. Con la intención de cambiar la cultura de la ciudad, así como de promover alternativas de movilidad mucho más sostenibles, el Departamento de Transporte de Atlanta (ATLDOT) se alista para un mes de actividad muy intensa. Las calles de la ciudad se preparan para recibir a miles de amantes del pedal, reafirmando un compromiso institucional para poder ayudar a incorporar el uso de la bicicleta a la vida activa de sus ciudadanos. Esta iniciativa quiere fomentar no solo la práctica del ejercicio físico, sino también modificar la ciudad con una participación activa y entusiasta de toda la comunidad.
La proliferación de la cultura ciclista en la urbe
Para que los resultados sean reales, el ATLDOT también está promoviendo la cultura ciclista en la metrópolis. La celebración del «Biketober» se ha convertido en el medio de comunicación ideal para los profesionales del transporte. Esta celebración es más que un evento de ocio, es una maniobra cultural concebida y desarrollada para hacer visible y poner en evidencia la comunidad que usa la bicicleta como su forma de moverse.
La ciudad de Atlanta busca dar más visibilidad a los ciclistas como una forma de ayudar a crear un entorno donde el tránsito sea más civilizado, donde conductores y usuarios de la movilidad alternativa puedan convivir en paz en las principales avenidas que han sido históricamente ocupadas por el tráfico de automóviles. La agencia ha sido muy activa y ha presentado buenos resultados en sus esfuerzos de activaciones internas como salir a la calle para presentar su exitosa propuesta Desayuno en Bicicleta para Empleados el año pasado. El ATLDOT intenta ahora repetirlo pero extenderlo hasta un mayor impacto. Implicar directamente a los empleados de la administración pública es una buena imagen para los demás.
Aumento de rutas y conexión de la ciudad
Una parte importante de esta campaña es que las autoridades están promoviendo activamente las conexiones de las rutas locales. Familiarizarse con los senderos y las calles que son seguros es indispensable para quien esté empezando a practicar el ciclismo urbano y desee iniciarse sin tener que soportar el estrés del tráfico.
Mediando rutas que se extiendan por muchas millas a través de la ciudad, el departamento facilita que el ciclista prepare las rutas diarias para llegar a su lugar de trabajo o a la escuela, o simplemente para disfrutar de paseos de fin de semana en zonas recreativas que cuentan con cientos de acres. La conexión es la forma de construir una red suficiente del sistema de transporte. Las rutas locales no solo permiten que los ciclistas experimentados descubran caminos nuevos, sino que ofrecen la confianza suficiente a quienes están empezando. La infraestructura dedicada hace que las rutas de diferentes millas se sientan accesibles y conducibles.
Ventajas medioambientales y reducción del tráfico
El uso de la bicicleta tiene efectos medioambientales profundos para el área. Cada viaje en bicicleta que sustituye cualquier trayecto en coche hace que las emisiones contaminantes y de gases de efecto invernadero se reduzcan. En una ciudad que a menudo no puede evitar temperaturas cálidas de más de 80 °F incluso en otoño, disminuir el tráfico ayuda a bajar el efecto de isla de calor urbana, lo que permite mejorar considerablemente la calidad del aire en los barrios más habitados.
El efecto acumulado del uso de la bicicleta por parte de la población puede cambiar la economía local y la eficacia del transporte a través del tiempo. La reducción del número de coches implica que la infraestructura vial se desgastará más lentamente, lo que permitirá que el asfalto resista mejor las condiciones climáticas adversas, incluyendo las tormentas que pueden dejar varias pulgadas de lluvia.
¿Te ha servido este artículo?
Recibe cada semana lo que de verdad importa
Análisis de energía, clima y naturaleza en tu correo. Gratis y sin spam.



