La COP17 de la ONU, dedicada a conocer y evitar la desertificación de las tierras, ha culminado dejando algunos puntos clave para el futuro. La protección y restauración de tierras es un tema valioso para todo el mundo, pues aseguran la estabilidad alimentaria y condiciones de vida aptas para la humanidad. Como culminó hace pocos días, es importante entender los puntos de vista y conclusiones a los que llegaron durante esta cumbre mundial.
1. US$1300 millones para combatir la desertificación de tierras en el mundo
El problema de la desertificación de tierras está afectando a millones de personas en el mundo. Durante los debates de la COP17 en Ulán Bator, Mongolia, establecieron sesiones para consolidar acuerdos favorables hacia la restauración y protección de tierras. Entre ellos, compromisos financieros para llevar a cabo dichas acciones.
A fin de apoyar la restauración de tierras a nivel mundial, se determinó la cifra de US$1300 millones para mitigación de la sequía y restauración de zonas degradadas, lo que genera un alivio para zonas que se encuentran en un alto nivel de desertificación. Generar acciones concretas requiere de cooperación mutua, así como de financiamiento para alcanzar los objetivos previstos.
Todavía existe una importante brecha de financiación mundial en relación con la magnitud de la desertificación. Sin embargo, este es un primer paso hacia un futuro más sostenible y con conciencia ambiental por el cuidado de los ecosistemas básicos.
2. Restaurar ecosistemas de gran relevancia para protección de vida y alimentaria
Como una de las 3 grandes cumbres mundiales para este año 2026, la COP17 afrontó debates sobre cómo recuperar ecosistemas de gran importancia como los pastizales. Estas zonas son relevantes para mantener la seguridad alimentaria de millones de personas en el mundo que dependen de dichos ecosistemas.
Se estableció que existen más de 500 millones de pastores por todo el mundo en búsqueda de ayuda y oportunidades de restauración. Las sequías, el uso sin discriminación del suelo, el impacto climático y las faltas de políticas de restauración han provocado que millones de suelos en el mundo se encuentren en un estado deplorable con imposibilidad de cultivar en ellos.
3. Protección de recursos de agua y tierra
La agenda de la COP17 se mantuvo bajo el impulso de la protección de recursos naturales. Tanto el agua como la tierra son necesarios para fomentar la vida; sin estos elementos se atenta contra la seguridad integral. La lucha continúa para establecer acciones y medidas en conjunto que impulsen el cuidado ambiental de recursos de alto valor.
Para alcanzar la meta de conservación de recursos e impulsar la restauración de tierras, aliados de la ONU han generado un mapa para la identificación de zonas degradadas. Ese mapa será global, con inclusión gradual de más zonas para una identificación rápida, reducción de esfuerzos y concentración de recursos en donde realmente se necesite.
4. Integración de políticas en clima y biodiversidad
Uno de los elementos de mayor valor para el futuro del planeta es coordinar e integrar políticas de restauración. El mundo necesita un cambio trascendental y, mediante la coordinación en conjunto sobre reducir la degradación de tierras, aumentar la biodiversidad y combatir el cambio climático, se podrán superar las metas.
La COP17 y sus conclusiones para combatir la desertificación de tierras nos dejan una tarea clave para el futuro de las nuevas generaciones: restaurar el planeta. No es una tarea sencilla, pero mediante la colaboración conjunta, políticas que se establezcan en las próximas cumbres mundiales y la participación activa de gobierno, empresa privada y comunidad en general, es posible conservar los ecosistemas actuales e ir mejorando con restauraciones las zonas que se encuentran degradadas con posibilidad de recuperación.
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