Por lo general, la política migratoria de Estados Unidos es, históricamente, un tema que suele generar debate, sobre todo en los últimos meses con la base en Guantánamo. Las decisiones adoptadas generaron una gran conmoción, entre las personas que decidieron migrar, ya que se separaron familias, despertando la incertidumbre y el temor.
Todo esto sucede porque el país norteamericano busca frenar la migración irregular y reforzar el control fronterizo. Desde que inició la gestión de Donald Trump, se endureció su postura, implementando nuevas estrategias para gestionar el flujo migratorio y la secretaria de Seguridad Nacional (DHS), Kristi Noem, los ha descrito como “lo peor de lo peor”.
Estas acciones no solo afectan a quienes intentan ingresar al país, sino que también impactan a aquellos que, tras haberse entregado a las autoridades, esperaban una oportunidad para regularizar su situación. Las recientes medidas despertaron debate entre quienes las consideran necesarias para preservar la seguridad nacional y quienes las tildan de desproporcionadas e injustas, y además, en el medio surge el traslado de un grupo de migrantes venezolanos a Guantánamo.
El traslado a Guantánamo que ocurrió a comienzos de febrero
Bajo este aspecto, en febrero de este año, más de cien migrantes venezolanos fueron trasladados a una instalación ubicada en la base naval de Guantánamo, en Cuba. Este hecho fue confirmado por diversos medios de comunicación y fue calificado como un ejemplo de la tolerancia cero hacia la migración irregular.
Cabe mencionar que la mitad de estos migrantes, 53 hombres, fueron ubicados en un centro de detención dentro de la base, según informó el diario The New York Times (la amenaza de Donald Trump a las economías de los BRICS+). Así los oficiales señalaron ser presuntos integrantes de una organización criminal de origen venezolano; la acusación se basa, en parte, en la presencia de ciertos tatuajes en sus cuerpos, los cuales.
Según las autoridades, lo mencionado anteriormente son indicios de pertenencia a una banda transnacional de origen venezolano, Tren de Aragua. EFE se contactó con cuatro de los familiares de los detenidos que salieron en su defensa, argumentando que estas acusaciones carecen de fundamentos sólidos. Tres de ellos sostienen que no tienen cargos penales, pero el cuarto fue acusado de golpear a un guardia en Texas.
Algunos testimonios de las familias afectadas ante estas medidas
Como venimos mencionando, las familias de al menos cuatro de los migrantes denunciaron la situación públicamente a EFE y allí aseguraron que sus seres queridos no tienen antecedentes penales. Una de estas voces es la de Jesika Palma, hermana de José Daniel Simancas, un constructor venezolano de 30 años.
Así fue como Jesika le compartió a EFE documentos que demuestran la ausencia de antecedentes criminales de su hermano tanto en Venezuela como en Ecuador, país en el que vivió durante cinco años antes de migrar a Estados Unidos. Según lo que reveló, José Daniel cruzó la frontera y se entregó voluntariamente a la Patrulla Fronteriza en mayo de 2024, con la esperanza de protección y una oportunidad para trabajar.
“Estamos desesperados de no saber de mi hermano, la angustia de saber que te lo están tratando como un terrorista, que no sabes qué le están haciendo», declaró Palma. Y agregó con mucha angustia a EFE: «Su único delito fue emigrar a tierras lejanas; es injusto, el único delito que tiene él fue irse».
Los dichos de un portavoz del Departamento de Seguridad Nacional (DHS)
Tras los atentados del 11 de septiembre de 2001, la instalación de Guantánamo fue utilizada como centro de detención para sospechosos de terrorismo (Entérate de qué quiso hacer este chofer de autobús). Sin embargo, en este momento el uso de este lugar es para albergar migrantes y esta decisión despertó interrogantes.
«Además de retener a miembros de bandas violentas y otros inmigrantes ilegales que representan una amenaza grave, la Bahía de Guantánamo también tiene detenidos a otros inmigrantes ilegales con órdenes de deportación definitivas. Todos y cada uno de los extranjeros en la Bahía de Guantánamo tienen una orden de deportación definitiva», apuntó un portavoz del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) a CBS News.
Según datos oficiales, hasta la noche del martes se contabilizaban cerca de cien personas detenidas en estas instalaciones. Kristi Noem, en declaraciones recogidas por medios de comunicación, afirmó que todos los migrantes alojados en Guantánamo tienen órdenes definitivas de deportación y que su ingreso irregular al país constituye una infracción a las leyes migratorias vigentes.
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