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La batalla de las velas: Cómo Entre Ríos frenó una ley pro agrotóxicos

En Entre Ríos todo era normal:

* 760 alumnos de tres escuelas rurales en el departamento de Colón debieron ser evacuados por una masiva fumigación que duró tres días.

* Otra escuela rural fumigada en Santa Anita llevó su caso a juicio y fueron condenadas tres personas (el productor, el dueño de la empresa aplicadora y el aviador) con prisión en suspenso. Las fumigaciones continuaron en toda la provincia, e incluso sobre esa misma escuela.

* Murió Antonella González, de Gualeguaychú, 9 años, leucemia. Su familia pidió por las redes donantes para el trasplante de médula, lo cual difundió su historia con la foto de la niña rapada por la quimioterapia. Ayudó la cercanía del cantante Abel Pintos con esa pequeña fan de sus canciones. Antonella falleció el 6 de noviembre de 2017. Su madre alertó además sobre el gran porcentaje de niños llegados desde Entre Ríos al Hospital Garrahan con enfermedades como la de su hija. Nació en Gualeguaychú un grupo de vecinos autoconvocados llamado Stop Cáncer.

* Hubo más casos de escuelas fumigadas en Maciá y Espinillo, con una docente y dos niños de jardín de infantes internados por reacciones a los venenos. El Ministerio de Salud provincial tuvo que ordenar a la directora del Hospital Falucho que denuncie los casos de intoxicación por agrotóxicos, cuestión que venía omitiendo, por lo cual muchos casos quedaron ocultos.

* La Universidad de Rosario continuó organizando relevamientos sanitarios que descubrieron enfermedades inesperadas en Bovril, Basavilvaso, Gobernador Mansilla, San Salvador y Larroque hasta ahora, surgidas a partir de la aplicación masiva de agrotóxicos. (Mu 77 y 90).

* El Espacio Multidiscipliario de Interacción Socio Ambiental (EMISA) de la Universidad de La Plata detectó la presencia de agrotóxicos en el agua y los barros del río Paraná, de donde se obtiene el agua. La potabilización no elimina esos tóxicos, que llegan a cada canilla de cada hogar.

* En ciudades como San Salvador las propias vecinas y vecinos tuvieron que armar censos y mapas en los que se veían más de 30 cruces concentradas en tres cuadras, señalando muertos y enfermos. (Mu 75).

* El Hospital Italiano de Buenos Aires detectó también casos de cáncer de jóvenes en Villa Elisa, lo que motorizó un proyecto de la institución para investigar y debatir en la zona la posibilidad de producir sin venenos (Mu 118).

* Los senadores del Frente para la Victoria con el apoyo de los de Cambiemos presentaron y aprobaron una Ley de Fitosanitarios que incrementa a niveles metafísicos el uso de agrotóxicos eliminando, por ejemplo, las distancias de aplicación que existían hasta el momento.

En Entre Ríos todo era normal.

Entonces, aparecieron las velas.

Serie de terror

Hay leyes que curiosamente se votan siempre a fines de diciembre, con la gente pensando en Papá Noel y acercándose al Día de los Inocentes. La llamada Ley de

Fitosanitarios de los senadores Ángel Giano y Mario Torres (FpV) ganó 14 a 3 el 26 de diciembre de 2017 y pasó a la Cámara de Diputados.

Las noticias sobre esta especie de guerra química sobre la provincia ya habían llevado a crear la Coordinadora por una Vida sin Agrotóxicos en Entre Ríos Basta es basta, con fuerte presencia del Foro Ecológico de Paraná que tiene como referente desde hace dos décadas a un bioquímico ya jubilado: Daniel Verzeñassi. Ante la aprobación de la ley, Basta es Basta convocó a vecinas y vecinos el martes 9 de enero frente a la Casa Gris de Paraná, sede del Ejecutivo y el Legislativo Provincial.

Con las campanadas de la torre, a las 20.15, unas 80 personas con velas comenzaron a caminar alrededor de la Casa Gris. Así nació la Ronda de los Martes. Impresiona ver a esas personas iluminándose solo con las pequeñas llamas en algunos pasajes oscuros de la ronda. Caminan sin consignas ni cantos, porque ya todos saben lo que está ocurrie. Van conversando e intercambiando las novedades de la semana. Llevan una bandera que dice Paren de fumigar mientras el gremio infantil corretea alrededor.

“Si para visibilizar el tema teníamos que seguir esperando muertos y tragedias, es que no estábamos poniendo el énfasis como para que la sociedad esté definitivamente enterada”, explica Daniel Verzeñassi. “Pensamos en la Ronda de las Madres, y nos largamos los martes. Hay una conmoción mucho mayor que hace un año o dos por esa sucesión de noticias tremendas”. Molestó mucho, cuenta Daniel, que el paranaense Luis Etchevehere asumiera como ministro de Agroindustria en noviembre de 2017 declarando: “El glifosato es inocuo. Se desactiva cuando toca el suelo”. La famosa gota que colma el vaso: “Cayó muy mal la ley aprobada en el Senado, que creo que quería cortar la movilización creciente contra la situación escandalosa en la provincia. Pero fue al revés”. En Esquel han planteado estas situaciones como la doctrina del Coyote, que prepara trampas meticulosamente para atrapar al Correcaminos, pero las trampas le explotan en la cara.

Las Rondas no se suspenden por lluvias, truenos, martes 13 (ya les tocaron dos), ni feriados. Ya se replican en 17 ciudades y pueblos de todo Entre Ríos, y tienen noticias de 30 pueblos del país, empezando por Trenque Lauquen (Buenos Aires).

¿Qué quieren lograr? Verzeñassi: “Respirar sin peligro, tomar agua sin veneno, frenar la epidemia de cáncer y que la gente que va a tener un hijo no estén con el temor de saber si el bebé nacerá, y cómo, por la gran cantidad de abortos espontáneos y de bebés nacidos con malformaciones”.

Un recuerdo le nubla de angustia la mirada. Era bioquímico en el hospital de niños San Roque de Paraná. Entre 2002 y 2003 la realidad arrasó sus tubos de ensayo: aparecían labios leporinos, paladares interrumpidos, gastrosquisis (las vísceras totalmente fuera del cuerpo), bebés anencefálicos (sin cerebro) y casos de sirenomelia, que nacen con las piernas unidas como una cola de sirena. “Son inviables, obviamente. Todos, apenas uno hablaba con la familia, venían de estar expuestos a las fumigaciones”. La cantidad de casos obligó a crear un Comité de Malformaciones. De dos camas para enfermos oncológicos se pasó a 17: “Los familiares terminaron construyendo un piso entero, de tantos enfermos que había”. En el laboratorio, de tres tubos de análisis oncológicos por día, pasó a 15 en 2013 (al jubilarse). ”Pero hubo una cooptación de profesionales para que no se difundiese lo que está sucediendo”.

A esa experiencia de serie de terror, Verzeñassi agrega una positiva: con el Foro Ecológico enfrentó en 1996 la construcción de la represa del Paraná Medio. “El gobernador Jorge Busti la había declarado de interés provincial, y una de las empresas era Halyburton, con George Bush y Dick Cheney. Pero la movilización y los recursos de amparo lograron frenar el proyecto y el propio Busti terminó pronunciándose en contra”.

A los integrantes de Basta es basta se le ocurrió una idea: no sólo dar vueltas alrededor de la Casa Gris sino entrar a ese edificio para ver si es posible encontrarle otros colores, y tratar de dar vuelta la historia.

Mirá quién habla

Daniel Verzeñassi es vecino de Pedro Báez, diputado cercano al ex gobernador y actual presidente de la Cámara de Diputados entrerriana Sergio Urribarri. “Me encontré con Báez, le expliqué la situación general de la provincia en estos temas, le hablé de cómo está en riesgo incluso el Acuífero Guaraní (segunda reserva mundial de agua dulce del planeta) y creo que medio se sorprendió, y habilitó el diálogo con Urribarri. Nos encontramos con él y tres diputados más, vino Mariela Leiva (la directora de la escuela fumigada en Santa Anita). Eran del FpV, pero eso no nos interesaba: queríamos hablar con diputados, como lo había hecho también con la concejal de Villa Elisa Alejandra Barbosa, que es de Cambiemos y me invitó a dar una charla en Chajarí, en el campamento de la Juventud Radical donde también estaba el diputado “Pepo” Artusi. Nuestra actitud es: hablar con todos los que podamos, explicarles y convencerlos”. Basta es basta decidió no fijarse en los carnets partidarios ni en el santoral para decidir con quién reunirse.

La reunión con Urribarri culminó con un pedido: “Que les diéramos nombres para organizar una actividad que permitiera que los diputados conocieran otra mirada diferente a la de los lobistas habituales de la Sociedad Rural, Aapresid y grupos por el estilo”. Se abrió la puerta a una convocatoria inédita. Se llamó Ciclo de Socialización de Saberes – Hacia un nuevo modelo de producción de alimentos. Participaron en diferentes jornadas:

* El doctor en Quimica Damián Marino, inspirador del EMISA, explicó a diputadas y diputados cómo el 80% de las frutas y verduras que comemos están contaminadas de herbicidas e informó sobre los hallazgos de agrotóxicos en los barros y aguas del Paraná, entre otras cosas. Agregó que no se trata de buenas o malas prácticas, sino que con unos 400 millones de litros de herbicidas arrojados cada año en el país, el problema es sistémico.

* El Dr. Damián Verzeñassi (hijo de Daniel, médico) explicó los resultados de los Campamentos Sanitarios de la Facultad de Ciencias Médicas de Rosario en los pueblos fumigados.

* El ingeniero químico Marcos Tomasoni compartió sus investigaciones sobre cómo es imposible controlar el veneno que, además, permanece en suelos, agua y aire, se acumula y no se degrada inocuamente.

* El ingeniero Eduardo Cerdá, asesor de campos e inspirador de la Red Nacional de Municipios y Comunidades que Fomentan la Agroecología (RENAMA), explicó de qué modo se puede realizar una transición a modos agroecológicos de producción. Mostró que resultan productivos y rentables (al no utilizar insumos químicos aumenta el margen bruto de ganancia con respecto al productor convencional), además de ser sanos humana y ambientalmente. Explicó que esto no sólo funciona para pequeñas huertas, sino también para producciones extensivas, en campos como La Aurora de Benito Juárez (Mu 79) y La Primavera de Bolívar (Mu 112) entre otros. Otro dato: el modelo masivo de fumigaciones se inauguró en 1996 matando toda maleza conocida. Hoy ya hay 32 malezas resistentes al glifosato, por lo cual los fumigadores tienen que usar cada vez más venenos, en dosis y cócteles cada vez más nocivos.

¿Cuál fue la reacción? El ojo de Daniel Verzeñassi: “Uno los miraba y era visible una aparente sorpresa por lo que estaban escuchando,sobre todo en el caso de la exposición de Cerdá. Porque lo otro más o menos se conocía, pero la apertura a un nuevo modelo era algo que no habían escuchado en términos tan concretos”.

Durante el propio ciclo, Urribarri anunció que votaría en contra de la Ley de Fitosanitarios enviada por el Senado. Ricardo Troncoso (Cambiemos), María Elena Tassistro (PJ), Alejandro Bahler (Frente Renovador) anunciaron también su rechazo. Afuera, continuaba la Ronda de los Martes.

El diputado Gustavo Guzmán (FpV) explica a MU: “El ciclo nos dio argumentos, respaldo científico. No tenía el panorama que tengo ahora. Al rechazo de la Ley hay que agregarle ahora otra Ley con medidas impositivas que premien a los productores que hagan agroecología”.

La Ley de Fitosanitarios fue presentada por el propio FpV: ”Creo que los senadores tuvieron una mirada productivista. Lo primero es la persona, pero si quieren lo productivo, también hagamos agroecología”. Guzmán rescata lo inédito. “Que una comunidad se organice, convoque a científicos e intervenga en la Legislatura tendría que ser recontra natural, pero sin embargo fue inédito”. ¿Se trata también de una tendencia a una democracia más participativa? “Bienvenida la crisis de representatividad, y que la gente no delegue frente a un sistema de producción que ha generado tanto daño. Cuando hay más participación, crece la cultura. Cuando gana la representatividad, caen la participación y la cultura, digo yo”.

El fracaso del éxito

Bajo un retrato de Arturo Illia, Alberto Rotman (médico y diputado de Cambiemos) revela a MU. “Voy a votar en contra de la ley de Fitosanitarios. Se hizo evidente que el beneficio económico que supuestamente trae el modelo redunda en un fracaso si seguimos así. La Comunidad Europea está dejando de lado el glifosato totalmente en 5 años. No les vamos a poder vender nada. Pero el capital más grande de un país es el ser humano. El problema es que los agroquímicos intoxican de modo crónico y acumulativo, no agudo. Entonces parece que no pasa nada, pero más tarde la enfermedad se manifiesta. Si la Organización Mundial de la Salud dice que el glifosato es posiblemente cancerígeno, yo, como médico, digo que ya no hay que usarlo. Hay que prevenir. Para eso está el principio precautorio. Hay un choque de esta idea con

intereses económicos muy grandes. Por eso es importante la movilización constante, las asambleas, la concientización. Cuando fue el intento de privatización menemista de Salto Grande, en Concordia hicimos eso: cortes de ruta, asambleas, y así se frenó el proyecto. Acá pasa lo mismo”.

Miriam Lambert es diputada por el departamento de Colón (FpV): “Yo ya había hecho un proyecto de promoción agroecológica y hay otro proyecto del senador Melchiori. Lo que es seguro es que tiene que cambiar el modelo de producción porque nos está llevando puestos, nos está matando. No se trata de fumigar un poquito más lejos. Verzeñassi habló de las patologías, tumores, diabetes, tiroides hipertensión. Y Cerdá explicó el modo agroecológico. Ya lo invitamos a Colón, para que hable directamente con los productores”.

Lucas Larrarte fue uno de los tres senadores que expuso y votó contra la Ley de Fitosanitarios presentada por sus propios compañeros del FpV. “Argumentamos todos los antecedentes internacionales y en mi caso expliqué que el derecho a la salud, al ambiente y a la producción no están en pie de igualdad. Salud y ambiente son derechos de naturaleza universal, que están por encima. Los recursos de control en la Ley iban a ser de unos 2.500 pesos mensuales por municipio, imagínese. Creo que ahora hay que pensar cómo aplicar una transición al modelo agroecológico como muy bien explicó el ingeniero Cerdá en el ciclo”. En la Casa Gris cunde una sospecha: que el FpV sea oposición a nivel nacional facilita que sus legisladores tengan posiciones más independientes que las que hubieran sostenido hace unos años. El gobernador Gustavo Bordet no se pronunció en este tema, aunque apareció bastante abrazado al ministro Etchevehere.

El presidente de la Cámara de diputados, Sergio Urribarri: “Aquí vamos a intentar que haya un modelo de agroecología para la provincia , y ojalá para el país”. ¿Por qué no lo impulsó durante su mandato como gobernador? “Hubo proyectos como el del senador Melchiori, pero estuvimos muy condicionados por el conflicto con el campo. Nos querían tomar la casa de gobierno. No se establecieron límites del Estado en materia de agricultura con glifosato, pero este ciclo sirvió para que los legisladores tomen conciencia y sepan que hay otros modelos de producción”. Por una denuncia por enriquecimiento ilícito, Urribarri reveló que es productor de soja transtgénica y arroz. Dice: “Soy socio con un amigo porque yo no me dedico. Soja no hacemos más. Y arroz sí, pero con fumigación mínima”. ¿Pensó en hacer agroecología en sus propias producciones? “No, tengo el tiempo muy limitado y uno tiene que dedicarse”. Habrá que ver si legisladores como Urribarri logran convencer a productores como Urribarri.

La diputada Carmen Toller también votará en contra: “No podemos sacrificar al ser humano por motivos economicistas. La sociedad vino a golpear las puertas del Estado, habemos muchos que queremos preservar el ambiente, cuando más del 50% de los chicos con cáncer en el Garrahan son de Entre Ríos”. La enfermera del Garrahan e integrante de la junta interna de ATE Mercedes “Mechi” Méndez dijo a MU que no se pueden establecer datos precisos “y ese es un problema, porque hay cantidad de chicos de Entre Ríos y de otras provincias como Chaco, pero ¿cuáles son las cifras en otros centros de atención? En todo caso es una mirada sobre la enfermedad y no sobre la prevención. Lo crucial es que se hagan trabajos epidemiológicos que asocien

al modelo con las enfermedades. ¿Cómo puede ser que los oncólogos vean esto y no hagan nada? Dicen que no tienen certezas. Nadie se las pide, se les pide que tengan dudas, que se pregunten qué es lo que está pasando”.

Modelos de vida

En este clima, la concejal de Cambiemos en Paraná Claudia Acevedo presentó una ley de prohibición del glifosato que su supuesta pareja, el intendente Sergio Varisco, promulgó aunque vetándole su principal artículo. En cambio en Gualeguaychú se sancionó una ordenanza acaso inédita de prohibición de las fumigaciones que abarca no solo al casco urbano sino a todo el ejido municipal. Rubén “Kika” Kneeteman (maestro rural y acompañante de todas estas historias): “Gualeguaychú ha sido un faro en las luchas ambientales y esta vez, en lugar de reclamarle cosas al Uruguay o a las pasteras, se lo exige a sí mismo. Y la ordenanza es la primera que toca intereses concretos”. También Eduardo Cerdá ha estado por allí, donde el municipio se sumó a la RENAMA.

Verzeñassi tiene una hija, Daniela, arquitecta y docente, que ha sido central en la organización del Basta es Basta. “Hay compañeros que cuestionan que hayamos sumado a determinados políticos: antes los criticábamos porque no apoyaban nuestros reclamos, y ahora los criticamos si los acompañan. Yo no quiero que muera más gente. Para eso necesitamos que cambien el modelo no sólo los pequeños, sino los campos grandes. Por la reflexión o por ley que hagan un giro en su producción, porque si no estamos en el horno. Cerdá planteó cómo hacer una transición, la necesidad incluso de técnicos suficientes para acompañarla y lograr una reconversión productiva”.

Dice Daniela: “Una puede querer una reforma agraria, pero si esperamos eso para cambiar el modelo, no llegamos. ¿Voy a construir el mundo que quiero con Etchevehere? No, pero lo vamos a invitar porque siempre fuimos educados. Él no. Si lo que querés es quedarte con las tierras de Etchevehere, la estás pifiando. No es una cuestión de loquitos fundamentalistas, como nos decían, ahora se entiende que lo que defendemos es la vida y una producción sana. Tuvimos a casi todos los medios en contra, pero ya no pueden tapar lo que ocurre, aunque sea tarde. Los legisladores, no todos, lo entendieron a costa de tener sobre sus espaldas tantas muertes. Estamos hablando de salud pública, de dolor, de enfermedad. Ahora es el momento de lograr ganar en serio esta batalla. La primera revolución hay que darla en los cordones periféricos de las ciudades donde ya no se puede fumigar pero sí hacer agroecología. Y una vez que empezás, como dice Cerdá, la experiencia es contagiosa. Yo creo en ese contagio”.

Daniela cuenta que el Colegio de Ingenieros Agrónomos está organizando jornadas de discusión, se suma el INTA, la Facultad de Agronomía está dictando posgrados en agroecología, y que no dan abasto para las charlas y capacitaciones que incluyen el rubro Soberanía Alimentaria.

¿Hasta cuándo van a sostener las Rondas? Daniela ha hecho el siguiente cálculo: “Hasta que cambie el modelo”.

Hay una serie llamada Endeavour que indaga sofisticados crímenes británicos, un relax frente a la realidad criolla. En un episodio se plantea que la crueldad es como el cáncer, toma primero una célula, se multiplica y avanza. Podría pensarse que es al revés, que el cáncer es como la crueldad, un arma sofisticada para muchos crímenes del presente. Y que frente a eso funciona un viejo saber chino: mejor encender una vela, que maldecir la oscuridad.

En Entre Ríos cada vez son más las velas encendidas. Tal vez son parte de las luces más potentes que nos alumbran en esta época.

Por Sergio Ciancaglini

La Vaca

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