Las compañías de desarrollo energético y tecnológico presentaron la nueva herramienta SHARE, que permitirá conectar digitalmente a los hogares para crear una reserva de energía, disponible para hacer frente a los momentos de alto consumo. La «planta de energía virtual» empleará algoritmos de IA para garantizar la estabilidad de la red y el ahorro energético y financiero.
1. Una respuesta eficiente al aumento de la demanda
La preocupación por el incremento del consumo de electricidad, acelerado por la proliferación de infraestructura crítica para sostener el desarrollo de la IA, empujó a algunas empresas del sector privado a diseñar un recurso que facilite el almacenamiento de energía y la regulación de los dispositivos eléctricos para prevenir la saturación de la red.
Al margen de las inversiones que PG&E realiza para modernizar el tendido eléctrico, la firma participó en una negociación con Rewiring America y Google para trabajar en un programa de software que permita coordinar una red «de baterías domésticas, dispositivos inteligentes y bombas de calor» para obtener capacidad adicional.
«SHARE es una iniciativa pionera de VPP (Virtual Power Plant) que combina la inscripción de dispositivos de energía domésticos con el despliegue regional de nuevas tecnologías de electrificación para satisfacer la demanda de electricidad», explica el comunicado dado a conocer este jueves.
La multinacional Carrier también confirmó su adhesión como socia de la iniciativa, con el desarrollo de bombas de calor inteligentes preparadas para conectarse a la red de SHARE: el software podrá indicar al equipo que preenfríe o precaliente la casa momentos antes de que inicie el pico de demanda y, durante la hora crítica, ordenará la reducción del consumo.
De esta manera, los usuarios podrán acceder a beneficios económicos directos en sus facturas, a la vez que el suministro se optimizará en las horas de consumo pico. «Los dispositivos domésticos tienen una enorme capacidad sin explotar (…) Y esta iniciativa libera ese potencial, al tiempo que permite a los clientes contribuir a la mejora de la red eléctrica tradicional», afirmó Mary Power, directora ejecutiva de Sunrun.
2. Ahorro asegurado para los usuarios
Otro de los puntos fuertes de la propuesta es la garantía de ahorro financiero que representa la disminución del consumo en períodos de demanda extrema. Gracias a su sistema inteligente, SHARE podrá prever los momentos de alto consumo y tomar medidas para que los dispositivos domésticos regulen su funcionamiento.
Asimismo, la operación articulada de decenas de puntos de conexión permite prescindir de proyectos de inversión orientados a ampliar la capacidad de la red, cuyos costos terminan trasladándose a las facturas particulares. Al respecto, Amanda Peterson Corio, ejecutiva de Google, explicó que la infraestructura actual cuenta con las condiciones para cubrir las nuevas exigencias, y solo necesita ser administrada de forma inteligente.
Otro punto fundamental es que Google asumirá el 100 % de los costos del programa, incluyendo incentivos económicos para los usuarios y el despliegue y ejecución de la tecnología, lo que protege a los clientes de abonar por aranceles extra al participar de la iniciativa. «Podemos reducir costos, mejorar la comodidad y optimizar la capacidad de la red eléctrica, al mismo tiempo», destacó Ari Matusiak, fundador de Rewiring America.
3. Una solución escalable: de California a todo el país
Por el momento, está previsto que las primeras pruebas de SHARE se lleven a cabo en el área de la Bahía de San Francisco, California. Sin embargo, se trata de un proyecto pensado para su replicación en todo EE. UU. y para incluir «aplicaciones comerciales, industriales y de gran escala», lo que implicaría la puesta en marcha de una estrategia generalizada de optimización de la red y reducción de las emisiones.
«PG&E y Rewiring America comenzarán a contactar a los clientes elegibles a partir de otoño de este año, y se espera que el programa se extienda hasta 2027 (…) Está previsto que los primeros resultados de las pruebas se den a conocer a finales de 2026 o principios de 2027», detalla la web de PG&E, además de aclarar que las primeras pruebas tendrán lugar en los sectores con mayor demanda.
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