Uno de los mitos sobre el clima más extendidos en Norteamérica propone la accesible solución a la crisis provocada por los gases de efecto invernadero apelando a la capacidad de la inmensa naturaleza para hacer el trabajo por nosotros. Abundan las afirmaciones de que la enorme extensión de los bosques de los Estados Unidos absorbe tanto dióxido de carbono de la atmósfera que contrarresta por completo las emisiones de la industria y el transporte del país. Por lo tanto, la transición energética sería innecesaria. ¿Tienen realmente los ecosistemas forestales esa capacidad aritmética de borrar la huella de carbono que hemos ido dejando?
La confusión entre reserva estática y absorción anual
Este mito es el resultado de la fusión de ideas contrarias que existen respecto a la realidad del ciclo del carbono. Las personas que citan este mito repiten una cierta idea porque los bosques de Estados Unidos presentan grandes reservas de carbono, algo en lo que tienen razón: la madera tiene un contenido de carbono del 50 % que el árbol fue capaz de ir tomando del aire tras el proceso fotosintético. Sin embargo, el hecho de que exista una gran reserva acumulada durante muchos años no quiere decir que se puedan seguir absorbiendo los excedentes de emisión que se generan en el país. Un grupo de científicos del Departamento de Agricultura (USDA) usa una analogía: las emisiones de carbono son como grandes depósitos que se realizan cada día, la absorción de carbono por las masas forestales se asemeja a un constante (pero limitado) retiro.
El contexto: un «sumidero» que no logra dar abasto
La afirmación viral solamente es falsa en parte. Aunque los árboles y suelos actúan como formidables sumideros, absorbiendo gases y brindando servicios cruciales como agua limpia y hábitat, su capacidad natural tiene un límite estricto.
Conforme a la documentación del programa de Inventario y Análisis Forestal, los ecosistemas forestales del país son capaces de absorber anualmente suficiente dióxido de carbono para compensar únicamente entre un 12 % y un 19 % de las emisiones totales de Estados Unidos. La Agencia de Protección Ambiental (EPA), que lleva un recuento de las emisiones industriales y agrícolas, también coincide con estos márgenes y fija la reducción forestal del carbono en un 14 % al año. La naturaleza de los bosques es la de captar carbono continuamente, pero más del 80 % de las emisiones nacionales se queda en la atmósfera, calentando el planeta.
El ciclo de doble vía y el riesgo forestal
Los ecosistemas naturales, además de su límite de absorción cuantitativo, también devuelven carbono al aire en forma de dióxido de carbono. Según el Centro de Recursos sobre Cambio Climático, la absorción a largo plazo depende de la salud y resiliencia del bosque.
Cuando los bosques se ven amenazados por el fuego devastador, el fuego emite en el aire grandes cantidades de carbono de la madera. Cuando los árboles mueren por plagas, por sequías o por envejecimiento natural, su descomposición emite también en la atmósfera dióxido de carbono. En este sentido, si el estrés climático aumenta la mortalidad de los árboles, la capacidad de compensación que existe en el país, podría quedar muy comprometida.
Los productos de la silvicultura como elementos mitigadores
Los bosques vivos no pueden limpiar la atmósfera por sí solos. Entonces el uso inteligente de los productos forestales tiene una función mitigadora de carácter estructural: cuando se utiliza madera para edificar casas de larga duración se «bloquea» estructuralmente ese carbono durante muchísimo tiempo, a lo que hay que añadir que sustituir materiales altamente intensivos en carbono (hormigón y acero) por madera es una extraordinaria ventaja climática.
Plantar más árboles y proteger la naturaleza es un imperativo, pero la realidad es muy dura: los bosques no pueden, por sí solos, compensar el actual ritmo desenfrenado de nuestras emisiones industriales.
Fuentes:
- United States Department of Agriculture (USDA) Climate Hubs. (s.f.). Mitigation Opportunities. Departamento de Agricultura de los Estados Unidos.
- USDA Northeast Climate Hub. (s.f.). Bosques: Una cuenta corriente del ciclo del carbono. Servicio Forestal de los Estados Unidos (USFS).
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