En enero de 2025, sucedieron en la ciudad de Los Ángeles dos grandes incendios forestales, conocidos como Palisades y Eaton. Las llamas se propagaron a una velocidad extraordinaria, ya que provocaron la muerte de al menos 28 personas y la destrucción de más de 16 000 estructuras. Casi inmediatamente se apoderó de las redes sociales y, en algunos titulares, una declaración categórica: «el cambio climático ha causado los incendios en Los Ángeles».
Las afirmaciones que forman una simplificación del desastre
En las horas de la emergencia, miles de publicaciones utilizaron como evidencia concluyente y directa el fuego en los incendios como prueba a favor del cambio climático. La viralidad sostenía que el incendio no era más que una consecuencia absoluta de la emisión de carbono al oxígeno, eliminando así la separación entre lo que produce un fuego y lo que hace posible que un incendio se convierta en un desastre de consecuencias históricas. Esta simplificación olvida otros factores como la edificación, la gestión de la tierra y los ciclos meteorológicos naturales propios de la región de California.
No, el cambio climático no fue la única causa
La aserción necesita de matices urgentes. El cambio climático de procedencia humana aumentó las posibilidades del desastre, pero no fue la causa que provocó el fuego que lo encendió. Un análisis pormenorizado, llevado a cabo por los científicos climáticos de UCLA, llegó a la conclusión de que los incendios habrían sido extremos incluso sin la condición del cambio climático, aunque probablemente habrían sido algo más pequeños y menos intensos. Mezclar la responsabilidad del evento de manera unilateral con el calentamiento global tiende a confundir los «catalizadores» con la «causa» de los acontecimientos.
La ciencia detrás del fuego: un agravante, nunca un detonante
Para desmontar la simplificación, los científicos separan las fuentes de ignición de las condiciones que favorecen la propagación. Las evidencias recientes muestran datos precisos sobre el verdadero papel del clima:
Vegetación abundante y seca: Las precipitaciones superiores a la media en los inviernos 2022/23 y 2023/24 fomentaron un crecimiento extraordinario de la vegetación, de modo que se volvió más combustible para las llamas.
Sequía prolongada: La región no había experimentado lluvias significativas desde mayo de 2024.
La exactitud del factor climático: El cambio climático se relaciona con aproximadamente el 25 % del déficit extremo de humedad en este combustible vegetal justo en el momento en el que comenzaron los incendios.
Calendarios desfasados: El calentamiento global ha incrementado el número de días de la estación seca en aproximadamente 23 días. Y esto hace que la sequedad de la tierra se solape cada vez más con las rachas de los vientos de Santa Ana, que son fuertes y secas ráfagas de aire que propician la rápida propagación del fuego entre octubre y marzo.
Severidad proyectada: Debido a que el calentamiento ha resultado de la combustión de combustibles fósiles, las condiciones climáticas extremas para incendios en enero se volvieron un 35 % más probables y un 6 % más intensas.
Por qué no podemos culpar solo a las condiciones meteorológicas
Si se baja un peldaño en el análisis causal y se dice que «el cambio climático fue el responsable», se plantea una afirmación que elude las responsabilidades derivadas de las políticas de infraestructura y de planificación urbana.
Dado que la continuidad del cambio climático es inevitable, la mitigación de los incendios forestales debe orientarse a factores que sí podemos controlar, como la supresión agresiva de igniciones humanas cuando se pronostica clima extremo, las estrategias de endurecimiento de las viviendas y la prohibición del desarrollo urbano en zonas de riesgo de incendios.
La próxima vez que una catástrofe cope las portadas, recuerda: el cambio climático casi siempre prepara el escenario, pero rara vez enciende el desastre. Entender la diferencia es vital para prevenir la próxima tragedia.
Fuentes:
- Hewitt, A. (2025). L.A. fires: Vegetation 25% drier due to climate change. University of California, Los Angeles (UCLA) – Environment + Climate.
- World Weather Attribution. (2025). Climate change increased the likelihood of wildfire disaster in highly exposed Los Angeles area.
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