Habitat Urbano

Un Eco-Hogar – En beneficio de todos

Practicar el ecologismo en nuestra vida diaria es más fácil de lo que podemos suponer. Sólo se necesita un poco de sentido común, un poco de solidaridad en pos del bienestar general y ponerse a pensar qué podemos hacer desde nuestro lugar para ayudar a mejorar la difícil situación ambiental por la que atraviesa el planeta.

Por Susana Papale

Practicar el ecologismo en nuestra vida diaria es más fácil de lo que podemos suponer. Sólo se necesita un poco de sentido común, un poco de solidaridad en pos del bienestar general y ponerse a pensar qué podemos hacer desde nuestro lugar para ayudar a mejorar la difícil situación ambiental por la que atraviesa el planeta.


No se puede decir que la voluntad de uno solo no consigue nada. La conjunción de muchos aislados formarán una multitud que nadie puede poner en duda.

Empecemos a hacer algo ahora mismo, cualquiera sea nuestro lugar, la tierra nos lo agradecerá y así habremos contribuido a salvarla.

El agua: es un error fatal dar por sentado que la existencia de agua en el planeta es inagotable. De toda el agua existente, solo es potable menos del 1%.

Los humanos usamos sólo agua dulce, hasta el momento la cantidad disponible ha sido suficiente pero la contaminación permanente de ríos, lagos y napas subterráneas hacen que cada vez se necesiten procesos de depuración más complejos para su potabilización y por consiguiente más costosos. Más de dos millones de personas, principalmente niños, mueren al año en todo el planeta por falta de agua potable.

De toda el agua que gasta un individuo en los centros urbanos, sólo 5 litros se usan para beber y cocinar, el resto se pierde en los desagües de baños y cocinas, sin hablar de lo que sucede en las industrias. El ideal sería contar con un medidor que nos permitiera controlar su uso por lo menos una vez al mes.

Ser conscientes en el consumo de agua implica, por ejemplo: 1) Ducharse en lugar de bañarse. La ducha consume menos de la cuarta parte del agua que se gasta en un baño de inmersión, sin contar con la energía que se requiere para calentar el agua. 2) Reparar las canillas que gotean y mantener en perfectas condiciones los flotantes de los depósitos de agua. Una gota por segundo son treinta litros al día, casi mil litros por mes. 3) El baño usa el 75% del agua de un hogar. Si no es necesario, absolutamente necesario, no llevar el botón hasta el fondo para no vaciar totalmente el tanque. 4) Para lavarse los dientes se pierden 20 litros de agua y al momento de afeitarse, si se deja la canilla abierta, se pierden 30 litros, con lo cual es mejor cerrar la canilla y abrirla sólo en el momento que la necesitemos.

El aire: Nuestro metabolismo necesita oxígeno para funcionar. Con cada inspiración llevamos a nuestros pulmones 21% de oxígeno y 0,03 % de dióxido de carbono. Al espirar, el dióxido de carbono se incrementó a un 4%, mientras que de oxígeno sólo queda un 16%.

En los organismos vegetales, este proceso es exactamente al revés.

El incesante crecimiento poblacional, la desaparición de grandes extensiones de bosques, sumados a catástrofes naturales, aumentan la proporción de dióxido de carbono en la atmósfera, al igual que la combustión de grandes cantidades de carbón y petróleo.

Una forma de purificar el aire que respiramos es ampliar los espacios verdes urbanos, cuidando y reponiendo árboles en las veredas de la ciudad. Caminar o usar la bicicleta, siempre que se pueda, es más sano y menos contaminante.

No quemar hojas o ramas ni ningún tipo de residuos, para no aumentar el dióxido de carbono en el aire; que en la mayoría de los casos pueden convertirse en gases altamente tóxicos.

El hogar: Vivimos de una forma absurda; casas cada vez más limpias en un medio ambiente cada vez más contaminado.

El nivel de contaminación ambiental dentro del hogar puede ser superior al del exterior; esto se debe a la composición de los productos de limpieza e insecticidas que se emplean.

Un incremento notable de enfermedades respiratorias y de problemas dermatológicos tienen su causa en la contaminación doméstica.

Los productos de limpieza hogareña, al filtrarse a través de los pozos negros o por fisuras en las cloacas, contribuyen a la contaminación de las ñapas de agua y de los ríos. Para minimizar estos riesgos es preciso:

Limitar el uso de detergentes. Elegir los que sean biodegradables. Se puede usar vinagre y limón en solución como desengrasarte para cerámicos y vidrios. Esta misma solución servirá para superficies plásticas, loza, azulejos y una gran variedad de materiales comunes en la casa.

Para lavar inodoros y lavatorios se puede emplear bicarbonato de sodio y agua y para desinfectar agregar media taza de bórax disuelto en 4,5 litros de agua.

El tóxico limpia hornos puede reemplazarse por bicarbonato de sodio diluido en agua caliente y frotar luego, suavemente, con esponja de acero.

Las plantas aromáticas, como la albahaca o la lavanda, ahuyentan a los insectos, sin tener que recurrir a los tóxicos aerosoles.

Para decirle basta a las cucarachas, mezclar partes iguales de ácido bórico y azúcar impalpable. Colocar la mezcla sobre cualquier tipo de tapa descartable y ubicarla en armarios, alacenas y rincones. Cuidar que el producto no se moje, pues pierde su efecto y reemplazarlo una vez por semana.

No usar naftalina, puede afectar el hígado y los riñones. Reemplazar por bolsitas conteniendo esencias de lavanda o incienso.

Plantas: Cualquier planta es beneficiosa para el medio ambiente.

Quien no disponga de tierra para sembrar o plantarlas podrá tenerlas en macetas.

Revestir las fachadas con plantas trepadoras, refresca en verano y protege en invierno.

Es saludable separar las propiedades con arbustos en lugar de construir muros y vallas.

Si no se cuenta con un espacio con tierra, hay verduras, flores y hierbas fáciles de sembrar y mantener bajo una ventana que reciba la luz del sol.

Muchos de los condimentos que se usan para dar sabor a la comida se pueden cultivar en macetas. Por ejemplo: perejil, orégano o albahaca.

Las hierbas aromáticas como la menta, el estragón y el tomillo son excelentes repelentes de plagas.


RECETAS ALTERNATIVAS PARA LA HIGIENE DEL HOGAR

Para vajilla:

*Tres cucharadas de jabón blanco rallado

*Media taza de vinagre de alcohol

*Un litro de agua

Disolver el jabón en agua, agregar el vinagre, colocar en una botella limpia y agitar. Siempre etiquetar antes de usar.

Destapa cañerías:

Preventivamente verter una vez por semana agua hirviendo con media taza de bicarbonato de sodio, seguido de media taza de vinagre y un puñado de sal.

Si el desagüe se encuentra muy obstruido, diluir media taza de bicarbonato de sodio en agua hirviendo. Dejar 15 minutos y repetir la operación. Luego hacer circular abundante agua hirviendo.

Insecticidas para plantas de interior:

*30 gramos de jabón blanco rallado

*1 litro de agua

*1/4 litro de alcohol de quemar

Diluir el jabón en el agua y agregar el alcohol de quemar. Rociar las plantas. No dejarlas al sol. Las muy delicadas enjuagarlas después del rociado con agua fría.

* Susana Papale
Presidente de la Fundación Nueva Tierra

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