El presidente ecuatoriano, firmó el decreto ejecutivo 577, en el que ordena a la estatal petrolera, Petroecuador, a indemnizar con una cifra inicial de 470 dólares a las familias afectadas por el derrame ocurrido por la rotura de la tubería del oleoducto transecuatoriano el pasado 13 de marzo.

El derrame, notificado por Petroecuador llegó hasta el río Esmeraldas, uno de los principales afluentes amazónicos al norte del país, afectando a varias poblaciones en cuanto al suministro de agua potable de más de 50 mil personas y sobrepasando la capacidad de respuesta de las autoridades locales.

Petroecuador coordinará con otras instituciones del Estado

El decreto presidencial es una de las medidas que el gobierno ecuatoriano tomará para atender la emergencia presentada en la región fronteriza tras los deslizamientos de tierra y el derrame petrolero. Por lo que, a pocos días de la segunda vuelta electoral se espera que haya otros pronunciamientos al respecto.

La cifra a cancelar por la Empresa Pública Petroecuador ha quedado establecida en el documento y equivale a un salario mínimo unificado. Este monto deberá ser entregado por familia, a través de la coordinación entre Petroecuador, el Ministerio de la Mujer y Derechos Humanos y las autoridades locales.

Al respecto, el comunicado de la Presidencia estableció que el Gobierno ecuatoriano a través de la articulación con Petroecuador se mantendrá acompañando a los afectados con el objetivo de reparar los daños y asumir las responsabilidades que correspondan.

En ese sentido la cifra total que se entregará por parte de la estatal Petroecuador como indemnización a las familias será considerada como parte de la cuantificación real de la afectación, de tal modo que los daños ambientales ocasionados por este derrame no serán objeto de litigios posteriores.

Nuevo derrame petrolero en las cercanías el río Coca

Una nueva fuga de petróleo fue notificada por el Ministerio de Energía y Minas de Ecuador, esta vez en un poliducto del centro del país, en el sector San Francisco de Borja del Cantón Chaco Napo, en las cercanías de la central hidroeléctrica sobre el río Coca.

Al momento, Petroecuador y la Corporación Eléctrica de Ecuador se encuentran en labores de contención, mediante la colocación de una barrera flotante alrededor de la infraestructura de la hidroeléctrica, a fin de garantizar que este nuevo derrame no afecte el suministro eléctrico nacional.

En este caso, el gobierno ecuatoriano señala que estos derrames pueden considerarse como actos de sabotaje sobre el Poliducto Shushufindi – Quito, ya que puede afectar la distribución interna de derivados, el suministro de electricidad y causar daños ambientales que afectarían a Noboa en días previos a la segunda vuelta electoral.

Emergencia ambiental se mantendrá por 60 días más

A pesar de que el suministro petrolero no se ha detenido por la fuga en el Sistema de Oleoducto Transecuatoriano (SOTE), debido a la activación de una tubería secundaria para la exportación de crudo, los daños de la rotura en el tubo principal son ineludibles.

Hasta ahora, la mayor afectación a las personas en la provincia Esmeraldas es la suspensión del servicio de agua potable, debido a que el crudo ha llegado hasta los embalses que conforman el sistema de distribución del líquido, haciendo imposible la purificación y potavilización para el consumo humano.

Así mismo, el avance del crudo sobre el río Esmeraldas, ha significado una catástrofe ambiental sin precedentes, a pesar de no ser la primera vez que sectores amazónicos sufren derrames petroleros, por cuanto este derrame se ha expandido rápidamente a través del cauce del río.

Por lo tanto, la pérdida de diversidad biológica y la afectación de los hábitats de diferentes especies en esta oportunidad son hasta ahora incontables, además de las consecuencias que tiene esta situación sobre la cotidianidad de las comunidades no han finalizado, llevando a que la emergencia deba ser extendida.