El investigador revisó la cámara y no podía creer lo que estaba viendo en la pantalla.
En medio de la vegetación del río Bronx, una nutria nadaba y buscaba comida tranquilamente, como si nunca se hubiera ido.
Para un río que durante décadas recibió toneladas de basura, aguas servidas y residuos de fábricas y mataderos, encontrarse con esta imagen fue una verdadera sorpresa.
¿Qué cambió en las aguas de la ciudad para que una nutria apareciera después de aproximadamente un siglo sin avistamientos documentados?
Cómo es posible que la contaminación borrara a las nutrias del mapa
Hace mucho tiempo, antes de que los edificios y el cemento cambiaran todo, las nutrias nadaban por muchos ríos del estado de Nueva York.
Pero cuando la ciudad empezó a crecer, la naturaleza fue perdiendo su espacio.
El río Bronx fue uno de los que más sufrió.
Mientras Nueva York se convertía en una gran potencia, el río terminó prácticamente convertido en un basurero. Las fábricas tiraban químicos y aceite al agua, los mataderos arrojaban sus desperdicios y las aguas residuales empeoraban todavía más la situación.
Para colmo, las nutrias eran cazadas por sus pieles.
Entre la caza, la contaminación y la destrucción de su hábitat, estos animales terminaron desapareciendo de la zona a principios del siglo XX.
Y eso importa mucho.
Las nutrias son consideradas un buen indicador de la salud de un ecosistema porque necesitan encontrar alimento y condiciones adecuadas para poder quedarse.
Por eso, pasar aproximadamente 100 años sin un avistamiento documentado dice bastante sobre lo mal que había quedado el río.
La limpieza y el regreso de la vida silvestre
Las cosas empezaron a cambiar con la llegada de leyes ambientales importantes, como la Ley de Agua Limpia, y con el trabajo de vecinos y organizaciones como Wildlife Conservation Society, dedicadas a recuperar el río.

Durante años, voluntarios y especialistas sacaron basura, trabajaron para reducir la contaminación y comenzaron a recuperar las orillas.
No ocurrió de un día para otro.
Pero poco a poco empezaron a aparecer señales de que todo ese esfuerzo estaba sirviendo.
Una de las más llamativas llegó en 2007, cuando se confirmó el regreso de los castores después de más de dos siglos de ausencia.
Y ahora apareció otra.
Una cámara instalada por investigadores de la Wildlife Conservation Society captó a una nutria joven nadando y buscando alimento en el río.
Eso no significa que el Bronx haya vuelto mágicamente a su estado natural ni que todos sus problemas hayan desaparecido.
Pero sí es una señal muy alentadora.
Después de décadas de recuperación, un animal que llevaba generaciones sin ser documentado allí volvió a utilizar sus aguas.
¿Las nutrias volvieron para quedarse?
Esa es justamente la pregunta que todavía nadie puede responder.
Los biólogos advierten que haber visto una sola nutria no significa que ya exista una población estable viviendo en el río.
Puede haber sido simplemente un ejemplar joven explorando nuevos lugares.
Pero que haya entrado al Bronx, nadado por sus aguas y buscado alimento allí ya dice algo.
Las condiciones han mejorado lo suficiente como para que un animal que había desaparecido de este lugar vuelva a encontrar algo que le interesa.
Ahora habrá que esperar para saber si fue una visitante ocasional o si aparecen más.
Lo que queda por saber
Y quizá esa sea la parte más interesante de toda esta historia.
Durante décadas, el río Bronx fue tratado prácticamente como una cloaca a cielo abierto. Parecía difícil imaginar que animales como los castores o las nutrias pudieran volver algún día.
Sin embargo, después de años de limpieza y recuperación, algunos están regresando.
Una sola nutria no significa que el río esté completamente recuperado.
Pero después de aproximadamente un siglo sin verla por allí, tampoco es una imagen menor.
¿Te ha servido este artículo?
Recibe cada semana lo que de verdad importa
Análisis de energía, clima y naturaleza en tu correo. Gratis y sin spam.



