El agua es sinónimo de vida y el cambio climático tiene una relación trascendental en la preservación de la misma que vale la pena analizar. De acuerdo con la ONU, en la actualidad nos enfrentamos a grandes desafíos que amenazan las fuentes de agua existentes y nos dejan en serios peligros para el futuro del planeta. El cambio climático ha acelerado la escasez de agua y está cambiando patrones climáticos como el aumento de temperatura, lluvias e inundaciones.
1. Aumenta la escasez del agua
El cambio climático es una realidad que no podemos eludir y hemos evidenciado en diversas partes del mundo con aumentos en temperaturas y escasez del agua. Como un elemento primordial para la vida, la escasez de agua y la falta de servicio potable en varias regiones del mundo son una amenaza que afecta a más de 2000 millones de personas.
Según la ONU, cerca de la mitad de la población mundial enfrenta problemas con el suministro de agua por lo menos una parte del año. Para algunos es una situación que se vive a diario, ya que los servicios de agua potable son deficientes o mantienen grandes presiones que les impiden el suministro constante.
2. Menor calidad del agua y pérdida de ecosistemas
El cambio climático afecta la calidad del agua, puesto que las inundaciones mueven elementos contaminantes a ecosistemas de agua dulce que se usa en muchos hogares. En algunos países, la pérdida de ecosistemas conlleva disminuir la disponibilidad del servicio del agua y la calidad de saneamiento.
3. Bajan las reservas de agua dulce
La ONU establece que en la actualidad disponemos de solo el 0,5 % de agua dulce en el planeta. Por lo tanto, proteger los ecosistemas de agua dulce es esencial para el futuro de la vida en el planeta, ya que representa la vida como la conocemos.
Incluso, el almacenamiento de agua terrestre en el suelo, nieve e hielo ha disminuido en las últimas décadas cerca de 1 centímetro por año, lo que nos indica la gravedad del asunto.
4. Mayores sequías en diversas partes del mundo
A partir del año 2000, las sequías han aumentado alrededor del 29 %, lo que nos indica su gravedad. En Europa, por ejemplo, los climas extremos están provocando olas de calor sin precedentes que provocan incendios forestales, pérdidas de vidas, daños económicos y ambientales.
Por otra parte, en Estados Unidos hemos presenciado sequías en varios estados como Florida, Texas y Nueva York, lo que no solo afecta la calidad de vida y la rutina diaria, sino que también conlleva aumentos en tarifas eléctricas, daños sociales, inundaciones y sequías que amenazan los cultivos y la seguridad alimentaria. Ya no es un tema exclusivo de regiones áridas desérticas; ahora las ciudades grandes están padeciendo los efectos de las altas temperaturas.
5. Se derrite el hielo en el mundo
La pérdida de glaciares y nieve en el mundo nos está afectando a todos por igual. No se trata solo de perder ecosistemas valiosos de gran belleza natural, sino de fuentes de agua de alta importancia para la generación de energía en regiones de montaña. De igual forma, la pérdida de hielo conlleva problemas ambientales como inundaciones, altas temperaturas y daños en ecosistemas irreversibles.
6. La seguridad alimentaria se ve comprometida
En cuanto a la seguridad alimentaria, la ONU afirma que cerca del 70 % de agua dulce se usa en agricultura, por lo que una disminución de su suministro es perjudicial para el abastecimiento alimentario del planeta.
De acuerdo con la ONU, cuidar y proteger los ecosistemas relacionados con el agua debe ser un objetivo mundial para asegurar el futuro de las siguientes generaciones y mantener la calidad de vida en la era actual. De hecho, existen propuestas del Banco Mundial para solucionar la crisis del agua.
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