La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) resalta que más del 50 % del PIB mundial depende de la naturaleza para su subsistencia. Es por eso que remarca la urgencia de tomar acciones para revertir la degradación de la biodiversidad, la cual no solo pone en riesgo al medio ambiente, sino también a la economía de miles de comunidades alrededor del mundo.
Objetivos compartidos
El ritmo de la pérdida de biodiversidad a nivel mundial no tiene precedentes y se está acelerando, lo que deja entrever la crudeza del cambio climático. Es por eso que la OCDE señala la urgencia de una acción concertada en múltiples frentes para abordar las diversas presiones sobre los ecosistemas. En este marco, toma gran relevancia el Convenio sobre la Diversidad Biológica, del Marco Mundial de Biodiversidad Kunming-Montreal, que sienta las bases para revertir este escenario.
Las autoridades internacionales ponen el foco sobre 5 factores, a los que consideran como los principales impulsores de la pérdida de la biodiversidad: el cambio en el uso de la tierra y el mar, el cambio climático, la contaminación, la sobreexplotación de los recursos naturales y las especies exóticas invasoras. Por ello, proponen un marco de acción direccionado a resolver gradualmente estas problemáticas.
Desde la OCDE promueven una serie de acciones que consideran cruciales para avanzar con este objetivo. Asimismo, resalta la importancia de ampliar el uso y la eficacia de las políticas para garantizar la conservación, el uso sostenible y la restauración de los ecosistemas. Además, advierte que la biodiversidad debe integrarse en la toma de decisiones en todos los sectores y áreas políticas. Y, por último, considera crucial movilizar la financiación pública y privada.
Costos para la salud, el bienestar y las economías
Los expertos señalan que los riesgos de la degradación de los ecosistemas vitales van más allá de cuestiones ambientales. Según explicaron, esto conlleva costos para la salud humana, el bienestar social y las economías. Es que estos espacios proporcionan servicios ecosistémicos como protección contra inundaciones, ciclo de nutrientes, regulación de carbono, entre otras acciones fundamentales para la vida en la Tierra.
Además, los ecosistemas también aportan a la seguridad alimentaria global y, por ende, muchas economías del mundo dependen de la naturaleza para subsistir. Es el caso de las comunidades agrícolas, cuya situación es crítica por las sequías extremas, la escasez hídrica y los calores extremos. Según la OCDE, más de la mitad del PIB mundial, un estimado de US$44 mil millones, depende en mayor o menor medida, de la naturaleza y los servicios ecosistémicos.
A pesar de ello, la actividad humana irrestricta destruye todo ese capital natural. «Entre 1970 y 2018, las poblaciones de fauna silvestre disminuyeron en promedio un 69 %, mientras que los ecosistemas naturales, como humedales y arrecifes de coral, han disminuido en un 47 % en comparación con sus estados estimados iniciales», reza el informe publicado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico.
Frente a esta situación, los expertos señalan la importancia de crear una estrategia con enfoque integral, que contemple acciones ambientales y climáticas, pero que al mismo tiempo incluya a la economía y sus actividades. Esto permitiría abordar múltiples presiones que impulsan el declive de la biodiversidad y así garantizar la contribución de los servicios ecosistémicos en un futuro.
La importancia de los instrumentos económicos
Además de una planificación y la implementación de una estrategia integral, la organización señala la importancia de los instrumentos económicos para esta lucha. Por un lado, remarca la necesidad de aumentar el financiamiento climático y, por otro, proporcionar incentivos continuos para la conservación y el uso sostenible de los ecosistemas.
De acuerdo con el informe oficial, entre el 2023 y el 2025, la financiación mundial alcanzó los US$92 millones anuales. Si bien estas cifras marcan un incremento notable de los instrumentos económicos, la ONU señala que está muy lejos del convenio firmado a inicios de este año.
¿Te ha servido este artículo?
Recibe cada semana lo que de verdad importa
Análisis de energía, clima y naturaleza en tu correo. Gratis y sin spam.



