La continua e insufrible debilidad de las cadenas globales de suministro de combustibles fósiles pone de manifiesto la necesidad urgente de escalar otro tipo de energía y la electrificación para mantener la seguridad energética. Un nuevo informe exhaustivo publicado por el centro de estudios climáticos Ember muestra que en la actualidad los países tienen para elegir en su transición un conjunto de tecnologías mucho más baratas que las dependientes de los hidrocarburos.
Las enormes cuentas por la dependencia fósil
La susceptibilidad de la economía mundial a los volátiles hidrocarburos es particularmente considerable y extensiva. En estos términos hay que señalar que, según Ember, tres cuartas partes de la población mundial vive ya en los países importadores netos de combustibles fósiles, eso deja a millones de ciudadanos totalmente vulnerables a las interrupciones del comercio en lugares geográficos críticos como el conflictivo estrecho de Ormuz. Este tipo de dependencia comercial tan extrema tiene un precio prohibitivo para las arcas estatales: solo en el año 2024, las naciones importadoras netas gastaron US$1,7 billones en la inacabable compra de crudo y gas ajenos, es decir, una fuga de rondas de capitales que erosiona fuertemente el PIB local.
Como el precio internacional de esos combustibles reporta subidas en los inevitables conflictos territoriales, la enorme cuenta económica empieza a crecer de forma implacable e instantánea para el consumidor. Los analistas han calculado que por cada escalada repentina de US$10 en el precio de un único barril de crudo, las importaciones netas de cargos de combustibles internacionales se multiplican por US$160 000 millones adicionales por año.
La electrificación como un escudo económico de la estructura
En un claro contraste con este frágil, antiguo y vetusto sistema extractivo, las más modernas y limpias tecnologías como los vehículos eléctricos más actuales, la inagotable energía solar, los grandes parques eólicos y las altísimamente eficientes bombas de calor indican un cambio absoluto técnico-económico imperturbable. De ser generalizadas todas estas innovaciones, podrían eliminar de golpe los importados combustibles fósiles que cada día se queman en el transporte terrestre, en la calefacción urbana y en la producción eléctrica, así como recortar la enorme cuenta comercial de los países importadores en un 70 %.
La innegable ventaja financiera consiste en que comprar barriles de hidrocarburos es equivalente a alquilar energía eternamente, mientras que instalar un panel solar es tener energía libre de nocivos altos y bajos precios durante décadas. Por fortuna, estas alternativas ya trabajan en una dimensión industrial suficientemente vasta como para lograr rebajar los impactos internacionales en la medida en que se producen.
La bifurcación asiática y el retroceso del petróleo
Más allá del profundo y agudísimo choque económico inmediato, las presentes turbulencias bélicas volverán a acabar de cambiar de una manera definitiva y perpetua los respectivos mercados de la energía, generando el claro «momento Ucrania» para el extenso y poblado continente asiático. Europa fue capaz de despertar de su letargo en el 2022 y acelerar considerablemente su proceso de independencia energética. El caso asiático, que a estas alturas debe importar cerca de un 40 % de toda su inmensa demanda de petróleo a través de estrechos marítimos muy susceptibles a las tensiones militares, afronta la misma encrucijada. Además, debe ser capaz de hacerlo con una ventaja comparativa abismal: la tecnología limpia del momento es enormemente más económica que la que era hace pocos meses.
Estas crisis recurrentes de volatilidad de precios están consiguiendo adelantar de forma muy precipitada el pico de la demanda mundial de petróleo, el cual se esperaba históricamente que se produjese más adelante. Por ello, la AIE, a la vista de los datos reales, se ha visto obligada a bajar significativamente sus expectativas de crecimiento para el próximo año.
¿Te ha servido este artículo?
Recibe cada semana lo que de verdad importa
Análisis de energía, clima y naturaleza en tu correo. Gratis y sin spam.



