La energía solar avanza a ritmo sostenido en EE. UU. y, gracias al almacenamiento en baterías, la opción renovable demuestra su potencial para cubrir los picos de demanda de electricidad. Al respecto, la SEIA destacó la diversificación de la matriz energética nacional, ya que ambas opciones representaron el 70 % de la nueva capacidad incorporada a la red.
EE. UU. aprovecha la luz solar para cubrir la demanda récord de electricidad
El panorama energético enfrenta nuevos desafíos vinculados a la progresiva electrificación. La expansión de los centros de datos es otro factor fundamental para explicar la presión sobre la red eléctrica y la necesidad de modernizar la infraestructura para reforzar la capacidad de generación.
En este escenario, los actores del sector realizan apuestas por fuentes alternativas, capaces de incrementar la capacidad a un bajo costo ambiental y de contribuir a la asequibilidad del servicio de electricidad. Tal es el caso de la energía solar, que se abre paso como una opción adaptable a sistemas de pequeña escala e industriales.
Gracias a su costo reducido de instalación (en comparación con otras fuentes) y a la solución del almacenamiento en baterías, los paneles solares continúan ganando terreno detrás de la energía eólica, y se posicionan entre las energías limpias más elegidas. Según datos de la SEIA, la energía solar y el almacenamiento representaron conjuntamente el 70 % de toda la nueva capacidad incorporada a la red en lo que va de 2026.
En particular, los sistemas fotovoltaicos aumentaron casi siete veces su participación en la generación de energía en la última década, y en agosto de 2026 se registró un aumento del 19,6 % respecto al mismo período en 2025. En resumen, la capacidad solar instalada actualmente sería suficiente para abastecer a más de 50 millones de hogares.
El éxito de los paneles no sería posible sin el complemento de las baterías que permiten almacenar la energía para alimentar la red en momentos críticos. La SEIA destacó que este equipamiento permite disminuir la dependencia de la luz solar y distribuir el suministro en las horas de mayor necesidad, además de mejorar la confiabilidad del sistema.
Los estados más destacados por su desarrollo solar
El último relevamiento de la organización subrayó el uso de paneles solares para abastecer la red eléctrica estatal de Nevada, California y Maine. En el caso de Nevada, logró producir un 37 % de su electricidad a partir de rayos solares, conquistando el podio. Según CleanView, el estado cuenta con 70 parques solares en funcionamiento actualmente, con una capacidad total de 5,5 GW.
El sitio señala la acelerada evolución de esta alternativa: en 2016, Nevada contaba con 25 parques solares en funcionamiento, cifra que se elevó casi el triple en apenas diez años.
Gracias a sus esfuerzos por acelerar la transición energética, California alcanzó el tercer puesto con el 36 % de su energía abastecida con fuentes limpias, seguida por Maine con el 28 %. Otros casos destacados fueron Nuevo México, Hawái, Arizona y Utah. Estos datos dejaron en evidencia que el desarrollo solar no se limita a los estados del Cinturón del Sol en el sur, sino que se expande más allá.
Ahorro de combustible
El principal beneficio de la adopción masiva de fuentes de energía bajas en emisiones es la reducción del impacto ambiental, con el progresivo reemplazo de combustibles fósiles como el gas natural y el carbón al momento de producir electricidad. Pero a esta ventaja se suma otra: el control del gasto de combustible para mantener el servicio eléctrico.
La SEIA explicó que cada megavatio-hora producido por las instalaciones solares descomprime la presión sobre los sistemas de producción tradicional y evita un importante gasto de combustibles. En consecuencia, alrededor de US$11 mil millones estimados fueron ahorrados en combustible en 2025 gracias a la energía solar, según la entidad.
¿Te ha servido este artículo?
Recibe cada semana lo que de verdad importa
Análisis de energía, clima y naturaleza en tu correo. Gratis y sin spam.



