Este 5 de noviembre se conmemora el Día Mundial de Concienciación sobre los Tsunamis, efeméride establecida por Naciones Unidas para promover la cooperación comunitaria en acciones de prevención dirigidas a proteger a las poblaciones costeras. En esta línea, Puerto Rico, California y Alaska ofrecen ejemplos concretos de la importancia de planificar e invertir en estrategias para reducir la vulnerabilidad a estos fenómenos.
Puerto Rico fortalece la prevención
Situado en aguas del océano Atlántico y del mar Caribe, el archipiélago es uno de los territorios estadounidenses más expuestos al riesgo de sufrir tsunamis. Según el Museo de Ciencias de Puerto Rico, existen 504 fallas geológicas entre Puerto Rico y las Islas Vírgenes que amplían la probabilidad de que los terremotos marítimos azoten la región.
«En cualquier momento nos puede amenazar un tsunami, ya sea porque se originó de un terremoto fuerte (de magnitud mayor a 7.0) debajo o cerca de alguna de estas fallas, o por algún deslizamiento submarino», explicaron desde la institución. A lo largo de su historia, el país registró 2 tsunamis, según la organización Ciencia Puerto Rico.
El primero aconteció el 18 de noviembre de 1867 y fue originado por un terremoto de 7,3 de magnitud. Alcanzó una altura de 20 pies en las islas de Santo Tomás y Santa Cruz. Aunque históricamente se considera el primer episodio, un antecedente en 1755 reveló la vulnerabilidad de PR tras el impacto de un tsunami originado en costas europeas que tuvo efectos en la isla de Antigua.
El segundo fenómeno llegó el 11 de octubre de 1918, cuando un terremoto de 7,3 ocurrió en el Cañón de la Mona y anticipó un tsunami. En total, se contabilizaron 40 fallecidos. Ambas instancias alentaron la creación del programa TsunamiReady, para entrenar a las comunidades en el reconocimiento inmediato de las señales de alerta y la toma de acciones.
Con el respaldo del NOAA y la Red Sísmica de Puerto Rico, la iniciativa desarrolló herramientas de planificación como los mapas de inundación y desalojos, además de difundir material educativo como tutoriales y seminarios de adiestramiento, guías para medios de comunicación y el Currículo de Tsunamis para las escuelas.
California refuerza sus sistemas de alerta
En California, un caso paradigmático fue el de Crescent City. La ciudad, ubicada en la costa norte, fue escenario de 32 tsunamis desde 1933. «Cinco de ellos causaron daños, y uno de ellos, en marzo de 1964, es «el tsunami más grande y destructivo jamás registrado en la costa del Pacífico de EE. UU.»», explica el ayuntamiento.
Los sucesos del 28 de marzo marcaron un antes y un después con la llegada de una ola de casi 6,4 metros de altura que invadió la zona del centro e implicó el fallecimiento de 11 personas, con daños severos extendidos por 29 manzanas. «Más de 289 edificios y viviendas quedaron destruidos», puntualiza la institución.
El acontecimiento reflejó el riesgo al que está expuesto el estado por su localización geográfica. Por este motivo, la Cal OES mantiene vigente una estrategia integral que involucra a familias, escuelas, empresas y agencias públicas en el «Programa contra Tsunamis». La iniciativa ofrece acceso a mapas de zonas riesgosas y a herramientas como MyHazards y TsunamiZone, que informan sobre la situación actual y medidas de seguridad adaptadas.
En particular, la Cal OES hace foco en los trabajadores del rubro marítimo y comunidades cercanas, para quienes dispone una guía ante alertas, que también incluye medidas de recuperación posteriores.
Alaska identifica zonas de riesgo y evacuación
El tsunami de Icy Bay en 2015 fue el acontecimiento de mayor magnitud en una prolongada lista de catástrofes marítimas que sacudieron al estado: generó una ola de más de 500 pies de altura que arrasó con paisajes naturales y puso a prueba la supervivencia de las comunidades. Dado su historial, Alaska desarrolló un amplio sistema de detección y prevención de riesgos, enfocado en capacitar e informar a la población.
La División de Seguridad Nacional y Gestión de Emergencias cuenta con una caja de herramientas que incluye el Alaska Tsunami Hazard Map Tool para consultar áreas potencialmente inundables; los boletines diarios de la DGGS con estudios y mapas actualizados y los reportes del National Tsunami Warning Center. En materia comunitaria, existen evacuaciones planificadas y estrategias de respuesta local, que incluyen talleres y simulacros.
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