Un informe de la NOAA junto a la NASA reveló que un vórtice polar extremadamente potente ha influido en la extensión del agujero de ozono. Las condiciones atmosféricas han contribuido a que la capa de ozono en 2026 presentara un deterioro mayor en la Antártida. Sin embargo, las autoridades establecen que la recuperación en promedio es mayor.
Un vórtice polar incide en el agujero de la capa de ozono
En primer lugar, hay que entender lo que significa un vórtice polar. Se trata de una corriente de vientos que se mueve por la Antártida en la estratosfera; ese movimiento inusual y potente es lo que causa un frío concentrado y extremo durante el invierno austral. Pero además, influye en el debilitamiento de la capa de ozono.
Sucede que el invierno a gran escala incide en el debilitamiento de las capas atmosféricas; por lo tanto, esa circulación de aire en la estratosfera se conoce como vórtice polar. Cuando esto ocurre, las nubes estratosféricas polares generan reacciones químicas que destruyen moléculas de ozono.
Durante 2026, las condiciones atmosféricas fueron determinantes para comprender el agujero de la capa de ozono. El informe de la NOAA junto a la NASA confirma que el vórtice polar fue inusualmente potente y grande en 2026, debido a que las capas inferiores de la atmósfera que debilitan el vórtice fueron muy débiles entre agosto y septiembre de 2026.
La capa de ozono funciona como escudo ante la radiación
La capa de ozono no influye en el calentamiento global, pero sí es el escudo natural contra la radiación ultravioleta del sol, que puede incidir en la salud humana, en riesgos para ecosistemas marinos, cultivos y biodiversidad.
Es relevante aclarar que el agujero de la capa de ozono no significa que se incremente el calentamiento global. Son temas diferentes, que tienen distintas variables a estudiar. La pérdida de ozono en la Antártida modifica las temperaturas estratosféricas, altera los vientos atmosféricos y modifica las precipitaciones o patrones en ciertas regiones.
El agujero se distingue del calentamiento global, ya que se debe a sustancias químicas; mientras que el calentamiento se genera por la acumulación de gases de efecto invernadero.
Es decir, el debilitamiento de la capa de ozono, sí modifica la circulación atmosférica y ciertos patrones climáticos en algunas regiones, pero no incide en el calentamiento. Por lo tanto, ante la presencia del vórtice polar potente en 2026, se crearon las condiciones favorables para la pérdida de ozono.
El agujero de ozono se recupera, aunque tuvo el séptimo agujero más grande en 48 años
La combinación de satélites y modelos vigila la evolución de la capa de ozono, y a pesar de su comportamiento en 2026, la NOAA y la NASA señalan que la capa de ozono se mantiene en recuperación a largo plazo. Esto se debe a que las sustancias causantes de la destrucción de la capa de ozono fueron reducidas mediante acuerdos internacionales.
Aunque el agujero ha sido el séptimo más grande en 48 años, con un tamaño de más del doble del territorio de Estados Unidos, se prevé que la recuperación total de la capa de ozono se alcance para 2070. Por lo tanto, aunque las condiciones atmosféricas inciden en el entorno, la recuperación por reducción y eliminación de contaminantes que destruían el ozono tiene un peso mayor.
Otro punto interesante del informe, es que el vórtice polar no incide en contaminantes que destruyen el ozono, solo crea las condiciones necesarias para que se favorezcan las reacciones químicas. Aunque el agujero se extendió, no ocasionó una pérdida tan relevante como los registros históricos de hace algunos años en el máximo deterioro de la capa de ozono, lo que indica que todavía sigue en etapa de recuperación, pese al agujero.
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