La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) informó este 5 de noviembre, a partir de su servicio marino, que un grupo de investigadores encontró una nueva cría de ballena franca en el Atlántico Norte acompañada por su madre y que no estaba registrada en los datos oficiales de la temporada 2025-2026. «La próxima temporada de partos de la ballena franca está por comenzar, pero antes tenemos una sorpresa de último momento», escribieron en su cuenta oficial de X para dar la noticia de una especie que está en peligro de extinción.
Detalles del hallazgo
La NOAA explicó que el avistamiento de la madre y su cría se dio cerca de Quebec, Canadá, precisamente en la isla Anticosti, por parte de investigadores del Mingan Island Cetacean Study. De la madre, identificada como «Silt», se desconoce el lugar exacto donde dio a luz, pero había sido avistada en febrero, aunque los investigadores no detectaron a su cría en ese momento.
La ballena tiene más de 38 años y sería su sexta cría registrada. A la vez, aclararon que ya es bisabuela debido a que una de sus nietas tuvo su primera cría esta temporada 2025-2026.
Buenas noticias para la ballena franca
La ballena franca está en peligro de extinción y la NOAA monitorea los movimientos de su población para un mayor cuidado. Gracias a esto, lograron detectar una nueva cría en las aguas cercanas a Quebec, Canadá. Actualmente, quedan cerca de 380 ejemplares de esta especie y 70 son hembras en edad reproductiva, por lo que cada nacimiento es seguido de cerca.
Entre las buenas noticias está el hallazgo tardío de una nueva cría antes de que comience la temporada de parto de las ballenas francas, pero también se alcanzó la mayor cantidad de nacimientos en una temporada: 23 partos, la mejor cifra en los últimos 17 años. Y esto se suma a la alerta que emitieron desde la NOAA, con el Evento de Mortalidad Inusual, nombre elegido para marcar que más del 20 % de la población enfermó, resultó herida o murió. Muchas muertes de ballenas son provocadas por la actividad humana, como los choques con barcos, enmallamientos en redes de pesca o actividades similares.
Durante la última década, se dieron más muertes que nacimientos, por lo que cada vida nueva de esta especie es celebrada por la NOAA. Otro dato negativo tiene que ver con los intervalos entre nacimientos, que son de 7 a 10 años, mientras un promedio sano sería entre 3 y 4 años. Según los investigadores, no solo la actividad humana es responsable de esto, sino también el cambio climático, la menor disponibilidad de alimento que este provoca y el estrés en las aguas.
El hallazgo de la nueva cría de «Silt» se consiguió tras trabajos de seguimiento entre la NOAA y otras agencias que hacen vuelos rutinarios y recorridos en barco por la zona ocupada entre Carolina del Norte y Florida. Entre los organismos que trabajan están la Comisión de Conservación de Pesca y Vida Silvestre de Florida, el Departamento de Recursos Naturales de Georgia, la Marina, la Guardia Costera y el Cuerpo de Ingenieros del Ejército de Estados Unidos.
Lo que viene
Ante la presencia de las madres regresando de los lugares de parto, como sucede en cada otoño con un recorrido de más de 1000 millas desde sus zonas de alimentación frente a Nueva Inglaterra y Canadá, la NOAA tomó medidas para las embarcaciones y el cuidado de las ballenas francas entre Florida y Rhode Island. Por ello, la mayoría de las embarcaciones de 65 pies o más deben navegar a una velocidad máxima de 10 nudos (11,5 mph). A partir del 1 de enero se sumarán zonas adicionales en Massachusetts, donde también deberán navegar con precaución.
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