Un proyecto de ciudad flotante en Corea del Sur pretende encontrar la respuesta ante el aumento del nivel del mar que será un problema grave para millones de personas que viven en zonas bajas de todo el mundo.
El aumento del nivel del mar ya se está sintiendo en muchas partes del mundo con costas bajas, y más aún en países donde el nivel general es sólo unos pocos metros más alto que el del mar.
Los países pequeños de Oceanía, incluidas islas y atolones, son los que corren mayor riesgo y muchas personas se han visto obligadas a abandonar sus hogares. Por ejemplo Tuvalu es un país que se prepara para su probable desaparición.
En 2020, casi el 11% de la población mundial vivirá en zonas costeras a menos de 10 metros sobre el nivel del mar. Alrededor de 900 millones de personas viven en esta realidad y en 2050 esta cifra podría superar los mil millones. Según The New York Times, el aumento del nivel del mar y la creciente urbanización en todo el mundo son una receta para el desastre. Cada vez más personas intentan vivir en tierras que en algún momento quedarán sumergidas por el mar.
Dada esta realidad tan probable para millones de personas, una solución que parece factible, aunque futurista, es construir una ciudad flotante.
Corea del Sur está planeando una ciudad flotante
Corea del Sur está dando el primer paso. En particular, hay un proyecto en la ciudad sureña de Busan, que combina alta y baja tecnología para crear una ciudad flotante a gran escala. La primera ciudad en probar esta tecnología tiene capacidad para albergar a más de 10.000 personas.
Es cierto que ya existen comunidades flotantes en los Países Bajos, Tailandia y otros lugares del Sudeste Asiático. Pero normalmente son sólo grupos de casas flotantes conectadas entre sí.
¿Cómo puede una ciudad de este tamaño flotar sobre el agua?
Lo que hace diferente a este primer proyecto de ciudad fltante en Corea son las nuevas ideas y la cuestión de la escala. El New York Times señala que cada una de estas ciudades no está diseñada como un conjunto de pequeñas embarcaciones, sino construida sobre plataformas gigantes de hormigón suspendidas sobre el agua.
El desafío era garantizar que toda la estructura pudiera flotar sobre el agua y al mismo tiempo proporcionar acceso a los servicios de configuración de la ciudad. Koen Olthuis, fundador del estudio de arquitectura holandés Waterstudio, que diseñó el complejo flotante en las Maldivas, señala que «la física es muy simple». Explica que un blooque de hormigón se hunde. Pero si le das forma de caja, eventualmente flotará. Olthuis comenta: “¡Es Arquímedes! La cantidad de volumen que alejas es igual al peso del agua desplazada«. Y hace pensar en como funciona la física para los portaaviones.
En cuanto al proyecto concreto de Busan, se trata de un esfuerzo conjunto del Programa de las Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos, conocido como ONU-Hábitat, el estudio de arquitectura BIG (Bjarke Ingels Group); y la empresa de tecnología Oceanix, con sede en Nueva York, que diseña y construye infraestructura flotante que permite a las personas vivir y trabajar de manera sostenible en el océano.
La batalla entre mar y ciudad
Hoy en día, cuando las ciudades necesitan expandirse para dar cabida a más personas, se recupera la tierra utilizando grandes cantidades de piedra o cemento y luego se rellena con arcilla y tierra hasta que el terreno esté lo suficientemente alto como para construir. Según Itai Madamombe, uno de los creadores de OceanSix, esto no es sostenible.
«Básicamente están vertiendo escombros y otras cosas en el océano para crear nuevas tierras, lo que trae muchos problemas«, dijo.
Se espera que la ciudad flotante Oceanix Busan, construida frente a la costa de Corea del Sur, a partir de una serie de plataformas flotantes interconectadas, cubra una superficie de 6,3 hectáreas y albergue a unas 12.000 personas.
El pueblo estará conectado al continente mediante un puente, cada plataforma estará unida al fondo del mar. La infraestructura de esta ciudad flotante proporcionará electricidad, agua, gestión de residuos y producción de algunos alimentos. Madamombe señaló que el objetivo no es sólo la autosuficiencia sino también, si es posible, la capacidad de producir suficiente energía para devolver a la comunidad circundante.
“Las ciudades flotantes pueden ser parte de nuestro nuevo arsenal de herramientas y podrían ser una forma de mitigar los efectos del aumento del nivel del mar provocado por el cambio climático. El aumento del nivel del mar representa una amenaza existencial para algunas islas pequeñas y algunas costas bajas”, agregó
Ecoportal.net
Con información de: https://www.tiempo.com/
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