Saltar al contenido
sábado, 19 de septiembre de 2026 Edición Estados Unidos · en español
Clima

El cambio climático está transformando los huracanes y aumentando sus riesgos para EE. UU.

Por Aura N. · 18 septiembre, 2026 · 11:36 p. m. · 4 min de lectura Compartir: f 𝕏 in
El cambio climático está transformando los huracanes y aumentando sus riesgos para EE. UU.
No te pierdas nadaSíguenos en Google News

Los efectos del cambio climático se sienten con mayor fuerza con el paso del tiempo, pero en los huracanes sus comportamientos aumentan el riesgo. La normalidad actual se basa en calores extremos, sequías, patrones climáticos erráticos y una incertidumbre hacia el futuro que podría desencadenar riesgos mayores para las costas de Estados Unidos.

Cambios en los patrones climáticos y comportamiento de los huracanes en EE. UU.

Los huracanes del Atlántico se están transformando por el cambio climático, así lo señala un análisis de Yale Climate Connections por el investigador Jeff Masters. Mediante un profundo estudio con bases científicas, demostró que los huracanes tienen una alta probabilidad de ser al menos un 34 % más extremos en un período de 10 años.

¿A qué se debe esta perspectiva? En esencia, el cambio climático es quien tiene el peso de la transformación, pues sus efectos incentivan que las trayectorias de los huracanes en el Atlántico cambien por el fenómeno El Niño. De acuerdo con su estudio, en los últimos 50 años se han registrado el doble de huracanes en Estados Unidos, especialmente con la presencia de La Niña y El Niño.

Sumado a ello, los patrones de circulación atmosférica reflejan una mayor intensidad en la actividad de los huracanes. Esto influye por los efectos del aumento de temperaturas oceánicas y el incremento de tormentas en los últimos 25 años. Aunque muchos huracanes se mantienen en mar abierto, las probabilidades de cambio de corrientes pueden incidir en el futuro.

Lluvias extremas y mayor fuerza en los huracanes

Aunque 2025 se definió como el año más seco en las últimas 3 décadas, esto no significa que las lluvias extremas estén lejanas. El calentamiento global precisamente motiva que las inundaciones y lluvias repentinas sorprendan sin aviso. De acuerdo con la NOAA, se espera un aumento del 3 % en los vientos, lo que provocaría un aumento del 30 % en los daños causados ​​por huracanes.

Y no solo los vientos influyen; se predice que las precipitaciones por ciclones tropicales pueden incidir en zonas del Atlántico. El dilema es que las predicciones no pueden ser tan precisas por los cambios erráticos; a pesar de la tecnología, la tasa de precipitaciones suele ser volátil en los últimos años.

En relación con el número de tormentas, su comportamiento podría verse influido por el cambio climático, que provoca un incremento de lluvias intensas e inundaciones. Los sucesos con tormentas y huracanes afectan a la población en riesgo, especialmente en zonas costeras, así como a la economía en general.

Impactos superiores en las costas y riesgos para comunidades

Por último, controlar la contaminación es clave para disminuir los riesgos en zonas costeras. Las regiones de la costa este de EE. UU., han reportado incrementos en el nivel del mar debido al calentamiento global y la contaminación. Este escenario preocupa porque con unas pulgadas de aumento, basta para sepultar ciudades costeras.

Si no se controlan las emisiones, el pronóstico estimado es de unos 7,2 pies de aumento del nivel del mar para 2100, motivando a las marejadas ciclónicas. Otro factor relevante es la oscilación de Madden-Julian, un fenómeno tropical caracterizado por nubes y lluvias que se desplazan hacia el este a lo largo del ecuador.

Durante las fases favorables de la oscilación, la probabilidad de que se produzcan huracanes es significativamente mayor y, bajo un escenario de calentamiento global extremo, la oscilación podría aumentar su amplitud en un 30 %, generando un impulso importante a la actividad de los huracanes.

Los huracanes están cambiando a medida que los efectos climáticos se consolidan. Incluso los huracanes de gran magnitud han incrementado; lo que antes era una marejada ciclónica que ocurría una vez cada 500 años, ahora ocurre una vez cada 24 años. El futuro es incierto, pero si no realizan cambios concretos para detener los efectos climáticos, será más complicado adaptarnos.

¿Te ha servido este artículo?

Recibe cada semana lo que de verdad importa

Análisis de energía, clima y naturaleza en tu correo. Gratis y sin spam.

Temas: Última hora

Más en Ecoportal