La NOAA, la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica, mantiene un control muy cercano del nivel del agua y la intensidad del viento ante la inminente llegada del huracán Lowell. El potente ciclón tropical, que ha variado entre las escalas 4 y 5 y cuyos vientos sostenidos pueden llegar hasta 149,75 mph, es el tercer sistema meteorológico de gran tamaño que ha recibido un aviso en la región durante unas pocas semanas, impulsado por la activa temporada como consecuencia del fenómeno de El Niño. El Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos confirma que podrá intensificarse todavía más a lo largo de esta misma tarde y pasar y volver a ser un ciclón tropical que irá debilitándose progresivamente.
Trayectoria futura e incertidumbre en el pronóstico
En la actualidad, el centro de la tormenta se desplaza hacia el oeste a más de 621,371 millas al sur de Hawái, aunque los modelos climáticos consideran que el sistema podría cambiar de dirección bruscamente hacia el norte debido a una vaguada de baja presión en los niveles altos de la atmósfera. La previsión oficial sitúa el núcleo de Lowell entre 126,7 y 189,5 millas al oeste de Niihau y Kauai en la tarde y en la noche del lunes, un rumbo que presenta reminiscencias en cuanto a la trayectoria del huracán, devastador, conocido como Iniki, que asoló las islas en 1992.
A pesar de las previsiones iniciales, los expertos han advertido que los modelos predictivos tienen un amplio margen de error. Una desviación de menos de 99,4 millas hacia el este del rumbo previsto correspondería a un acercamiento de las islas a las partes más destructivas y más directamente amenazantes del ciclón. Por consiguiente, las autoridades de emergencia han advertido que la fiabilidad de la trayectoria del sistema dependerá de que el cambio de rumbo del sistema ocurra de una forma más o menos precisa durante el fin de semana.
Riesgos en el mar y peligro de inundaciones en las costas
Los efectos del huracán generarán un enorme oleaje en el océano Pacífico central, con marejadas ciclónicas y olas desenfrenadas que amenazan la vida en las costas del sur y del oeste. Este enorme oleaje se produce al mismo tiempo que las mayores mareas astronómicas del mes, lo que equivale a un incremento drástico en el peligro de grandes inundaciones.
El Servicio Meteorológico Nacional ha lanzado una advertencia por el potencial de inundaciones costeras severas en Kauai y eventos significativos en Oahu, así como peligrosas condiciones de corriente de resaca. También se espera que caiga mucha agua, en algunas regiones más de 9,8 pulgadas, a medida que comenzamos la semana en zonas dañadas, aumentando el potencial de que se desborden los cauces o los drenajes.
Acciones de emergencia y sugerencias para la población
Con la llegada del ciclón inminente, Josh Green ha declarado la situación de emergencia en todo Hawái por motivos de gastar el dinero público, convocar a la Guardia Nacional y movilizar vehículos de rescate por inundaciones en el condado de Kauai. En simultáneo, las cuadrillas municipales se esfuerzan por limpiar perfectamente las líneas de desagüe y también han cerrado los campings en al menos dos parques estatales, para proteger a los campers.
Las agencias de gestión de desastres han instado a la gente a reunir agua y comida para un mínimo de 14 días por la probabilidad potencial de cortes prolongados de electricidad y de agua. En relación con las evacuaciones, los refugios comunitarios llevados a cabo en coordinación con la Cruz Roja son para optar por ellos como último recurso y piden mantenerse en sus propias casas siempre que sean casas fuertes y no estén en las franjas de inundación.
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