A través del Servicio Meteorológico Nacional (NWS) y su oficina de Tallahassee se compartió que el fenómeno El Niño tendrá una etapa intensa hasta comienzos de 2027 en territorio estadounidense. Un aviso con datos satelitales de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) fue utilizado para el pronóstico prolongado tanto en el sur como en el norte del país. Aquí veremos qué dicen los expertos y qué se espera en cuanto a lluvias y calor para el resto del año.
Nueva herramienta
El NWS anunció que ya tiene activo el Portal de Precipitación Probabilística, que se encargará de mostrar los escenarios esperables para lluvia, nieve y hielo en todo el territorio. En este sentido, señalan que las alertas de temperatura empezarán a incluir la expresión «situación particularmente peligrosa» en alertas que se activarán en esta temporada con ventiscas y tormentas de hielo con severidad histórica.
Si bien la NOAA no explica qué cantidad de nieve puede caer a partir de este nuevo portal, sí lo podrá hacer con una semana de anticipación al suceso y ya cuenta con información del territorio hasta el 19 de noviembre, cuando lanzará un nuevo dato para Estados Unidos.
La situación de calor y lluvia en Estados Unidos
El fenómeno de El Niño marcará el invierno de 2026-2027 con fuertes contrastes entre el sur y el norte del país. Según lo explicado por el NWS, el sur y el este tendrán condiciones más frías y húmedas, mientras que el norte registrará condiciones más cálidas que lo habitual en estas épocas del año. Junto a ello, indican como punto negativo que, si bien los escenarios alivian las zonas afectadas por la sequía, podrían generar inundaciones. Ante la posibilidad, se pide a la población y a los gobiernos locales prepararse anticipadamente.
El NWS Tallahassee afirmó: «Uno de los eventos de El Niño más fuertes de los que se tiene registro llegó para quedarse hasta principios del próximo año». Más adelante, incorporó una animación de los próximos 90 días del programa Coral Reef Watch de la NOAA, con anomalías de calor en la superficie del mar en el océano Pacífico ecuatorial. Por su parte, en el sur, en las costas de Sudamérica, las temperaturas del agua podrían ser unos 9 °F por encima de lo normal.
El dato de un El Niño potente se refuerza con la versión del director del NWS, Ken Graham, que lo cataloga como «muy fuerte» en vísperas de la llegada del epicentro del fenómeno. Y esto se relaciona con la situación y el pronóstico para diciembre de 2026 a febrero de 2027, que prevé una situación de precipitaciones por encima del promedio para todo el sur, desde el suroeste hasta el sureste. Se espera un invierno un 60 % más lluvioso de lo normal en el sureste de Estados Unidos.
Lo contrario podría ocurrir en toda la costa este, con Alaska, Hawái y zonas de los Grandes Lagos que tendrán un invierno más seco en el período de noviembre a enero. Para el norte, será todo más caluroso, según la NOAA. California, el noroeste del Pacífico, el Medio Oeste, el valle de Misisipi, Puerto Rico y las Islas Vírgenes de Estados Unidos esperan gran nubosidad para traer días más frescos, pero con climas templados y menos escenarios de frío intenso o heladas, con el calor aún como protagonista.
Posible fin a las sequías
Para finales de enero estiman que la sequía quedará superada en las Grandes Llanuras del Sur y en la costa este, pero la situación se podría agravar en las Montañas Rocosas del norte, en Oregón y en el este de Washington. Con un escenario adverso en cada una de las zonas por las probabilidades de un clima más tormentoso en todo el sur.
Pero esto no solo pondrá fin a las sequías, sino que podría alertar a las comunidades por inundaciones repentinas y por deslizamientos, junto a riesgos de crecidas de ríos y otros sistemas que avanzan desde el golfo.
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