Desde hace 5 décadas, las temperaturas del océano han mantenido un aumento constante, lo que genera más riesgos por el cambio climático. El Instituto de Recursos Mundiales (WRI) informa que el océano absorbe aproximadamente el 91 % del exceso de calor atrapado por las emisiones de gases de efecto invernadero causadas por el ser humano. Por lo tanto, sus temperaturas están aumentando y rompiendo récords.
Un desequilibrio que incrementa los riesgos del cambio climático
Los océanos son capaces de almacenar el calor que se emite por los gases de efecto invernadero. De hecho, el análisis del WRI relata que cerca del 91 % de las temperaturas son absorbidas por los océanos. Si bien el calor se siente en tierra, la peor parte del cambio climático va a parar en el fondo del mar, causando mayores riesgos y consecuencias.
Las consecuencias de que los océanos aumenten en temperatura son más evidentes en las zonas costeras. A medida que las temperaturas aumentan, los glaciares se derriten con más rapidez; como el hielo y el mar tienen densidades diferentes, se incrementa el calor. Es como un ciclo que se repite una y otra vez.
Además, este escenario motiva a que el nivel del mar también se incremente. Las ciudades y pueblos costeros se ven perjudicados por dicho aumento, pues podrían quedarse sin posibilidad de alimentación y sin hogar. Muchas regiones en el mundo tienen amenaza de desaparecer en el corto plazo si los niveles del mar siguen aumentando por el calentamiento climático.
Las temperaturas de la superficie del mar han aumentado más de 1,8 ºF en las últimas 5 décadas
Las estadísticas del WRI confirman el grave problema al que nos enfrentamos con el cambio climático. No se trata solo de aumentos de calor; esa temperatura que se incrementa en los océanos tiene consecuencias graves para la supervivencia humana, especialmente en las zonas costeras.
Los estudios indican que la temperatura del mar se ha incrementado en más de 1,8 ºF durante los últimos 50 años. En 2026 se rompieron récords en cuanto a temperatura, con la novedad de que lo hizo en una época inusual a lo acostumbrado. Ante un desequilibrio de temperaturas, los fenómenos climáticos golpean con mayor fuerza.
Esto quiere decir que procesos naturales como El Niño tienen la posibilidad de incrementar su intensidad en los próximos meses. Por lo tanto, al océano absorber la mayor parte de la contaminación por gases del efecto invernadero, hace que los fenómenos climáticos tengan un impacto superior en la superficie terrestre.
De acuerdo con los datos del WRI, a finales del 2025 el nivel del mar era de 4 pulgadas mayor que a inicios del año 1993. Los cambios climáticos han creado mayores presiones en las zonas costeras, y la posibilidad de que varias desaparezcan durante los próximos años, creando problemas sociales, económicos y ambientales a nivel global.
El océano nos advierte con un mensaje claro para el futuro de la humanidad
Ante el aceleramiento del cambio climático, las advertencias de los océanos son muy claras. Si no se hace un cambio, el ritmo seguirá incrementándose y para los océanos será imposible absorber esas olas de calor. Limitar cada fracción de grado de calentamiento es crucial, porque significa menos acumulación de calor en el océano, menor aumento del nivel del mar para las generaciones futuras y mayor resiliencia para las comunidades costeras.
Las consecuencias del aumento de las temperaturas de los océanos, el deshielo y el cambio climático instan a tomar medidas de adaptación, protección y disminución de los impactos ambientales. Invertir en ecosistemas como manglares, arrecifes, marismas y otros sistemas costeros naturales para detener el calentamiento del mar debe convertirse en una prioridad para los gobiernos y empresas.
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