México se encuentra atravesando una etapa de desaceleración económica por el consumo debilitado, por eso el Banco de México (Banxico) estuvo monitoreando algunos indicadores financieros para poder adaptar su política monetaria.
En este entorno, factores como la estabilidad del tipo de cambio, las condiciones globales de comercio y la incertidumbre por conflictos internacionales que se encuentran presionando al banco central a reconsiderar su postura, esto llevó a la institución a tomar decisiones más flexibles respecto a su tasa de interés.
Por otro lado, en lo interno la economía muestra signos de agotamiento, lo que hizo que esto sea uno de los argumentos importantes para iniciar un ciclo de recortes que ya acumula varias intervenciones consecutivas por parte del organismo.
Cuarta reducción en la tasa de interés de Banxico que se sitúa en 8%
En la cuarta ocasión en fila, el Banco de México redujo su tasa de referencia en 50 puntos base, pero en cambio con esta decisión, el nuevo nivel se ubica en 8%, en línea con las expectativas de varios analistas que proyectaban una postura monetaria más flexible durante 2025.
Asimismo, este ajuste refleja la voluntad del banco central de apoyar a la economía nacional mediante un estímulo indirecto al crédito y la inversión, pero en este caso no hubo consenso total en la votación de la Junta de Gobierno, pero la mayoría apoyó esta nueva rebaja. La medida forma parte de una estrategia gradual que busca alinear la política monetaria con la evolución de la inflación y el entorno macroeconómico.
En la primera quincena de junio, la inflación general anual mostró una breve mejoría al ubicarse en 4.51%, según cifras del INEGI, este dato rompe con dos períodos consecutivos de aumentos pese a que la inflación se encuentra fuera de lo que pretende el banco central establecido entre 2% y 4%.
La Junta de Gobierno tiene una decisión dividida
En esta oportunidad, la mayoría de los integrantes de la Junta de Gobierno respaldó la disminución, pero no se dio de manera unánime ya que, uno de los subgobernadores votó a favor de mantener la tasa de 8.5%, considerando que todavía existen riesgos al alza para la inflación.
La actual gobernadora del Banco de México, Victoria Rodríguez Ceja, encabezó la postura que terminó con la decisión del recorte, siendo acompañada por Galia Borja Gómez, José Gabriel Cuadra García y Omar Mejía Catelazo, el único miembro que expresó una opinión distinta fue Jonathan Heath.
Algo que tuvo peso sobre las decisiones que tomó Banxico es el comportamiento de la Reserva Federal de Estados Unidos, porque mientras la Fed mantiene sus tipos sin cambios, se abre un margen para que el banco mexicano ajuste su política sin generar desequilibrios mayores. Además, los anuncios de aranceles y reformas económicas desde Estados Unidos podrían tener implicaciones sobre los precios en México.
El recorte genera impacto económico: riesgos al alza en la inflación
En lo que respecta al recorte, el banco reconoce que todavía persisten amenazas que podrían hacer subir los precios, lo que puede ocurrir una posible depreciación del peso, aumentos en los costos de producción, y disrupciones derivadas de fenómenos geopolíticos.
En tal caso, la institución señala que, si bien el balance de riesgos sigue siendo desfavorable, la intensidad de estos factores disminuyeron en relación al período crítico entre 2021 y 2024, por eso es importante la vigilancia constante para evitar que el relajo monetario traiga una inflación fuera de control.
De todas formas, una tasa de interés más baja tiende a incentivar el consumo, abaratar los créditos y facilitar la inversión en sectores productivos, porque en momentos de bajo crecimiento, estas medidas pueden tener un efecto positivo si se aplican con prudencia.
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