Un acuerdo por US$590 millones entre el estado de Carolina del Norte, once gobiernos locales y las empresas DuPont y Chemours fue anunciado este jueves por el fiscal general Jeff Jackson y el Departamento de Calidad Ambiental (DEQ), que responsabilizaron a las compañías por la presencia de PFAS o químicos eternos en las aguas y el ambiente del estado. Los daños quedaron oficializados por la Fiscalía General y el comunicado detalla el destino de los fondos y menciona obligaciones adicionales derivadas de una orden de consentimiento vigente desde 2019.
La primera orden en 2019
Hace siete años se determinó que Chemours debía modificar sus actividades por la contaminación generada por las descargas de aguas residuales en Fayetteville Works. Por ello, construyeron una barrera subterránea para frenar el paso de los químicos hacia el río Cape Fear, instalaron sistemas de tratamiento de agua subterránea e infraestructura pluvial.
Tras lo sucedido aquella vez, los gobiernos locales de Carolina del Norte recuperaron cerca de US$2000 millones en valor para el estado y sus habitantes.
Más dinero por la contaminación del agua
El gobernador de Carolina del Norte, Josh Stein, celebró el resultado judicial que beneficia a las comunidades estatales tras años de denunciar contaminación por los químicos eternos provenientes de las fábricas. Desde 2020, sostiene que los PFAS son los responsables del deterioro ambiental en la región y por eso, esta tarde de jueves, dijo: «Debemos seguir trabajando para garantizar que los habitantes de Carolina del Norte puedan confiar en que el agua de sus hogares es segura».
«Chemours y DuPont devastaron durante décadas el agua y los recursos naturales del estado», escribió Jackson, el fiscal a cargo, en el comunicado oficial. También remarcó que las empresas no solo están obligadas a pagar lo correspondiente, sino que deberán pagar el daño causado en el sudeste del estado con el refuerzo de las órdenes de consentimiento vigentes con el DEQ.
Del total de US$590 millones, US$455 millones se pagarán al estado de Carolina del Norte y a los 11 gobiernos locales afectados en cuotas a 10 o 15 años, según la comunidad. Dentro de lo destinado a las arcas públicas, US$55 millones irán para el Fondo de Mitigación de Contaminantes Emergentes, debido a que los PFAS necesitan más tratamiento para encontrar soluciones que ayuden a eliminar su presencia en el ambiente.
Dicho fondo fue creado por la Asamblea General de Carolina del Norte y justamente busca financiar la reducción de contaminantes en agua potable y la detección de los mismos.
Respecto a los gobiernos locales involucrados, quitando al gobierno estatal, aquellos que percibirán los US$380 millones por parte de las empresas causantes del daño son: Brunswick, Cumberland, Bladen, Columbus, New Hanover, Sampson, Wrightsville Beach, Lumberton, Bald Head Island, Robeson y la Autoridad de Agua y Cloacas del Bajo Cape Fear, que fue una de las primeras en detectar la presencia de los químicos eternos.
Detalles de la investigación
Según expusieron en el comunicado en conjunto del DEQ con la Fiscalía General de Carolina del Norte, la investigación surge a partir de un estudio que detectó altos niveles de PFAS en las cuencas del río Cape Fear en el 2016. A raíz de ello, el DEQ presentó una medida cautelar de emergencia para detener el avance de la contaminación y recién en 2019 se ordenó el freno a Chemours con la multa económica y una sanción ambiental ejemplar.
Ahora, 10 años después del inicio del reclamo, DuPont y Chemours, con sus filiales, deberán pagar los daños a los recursos naturales del estado. En paralelo, demandas en áreas de servicio de Wilmington y partes de New Hanover continúan abiertas contra las compañías por su responsabilidad.
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