El precio del diésel alcanzó los US$6 por galón de media, lo que representa un nuevo golpe contra el bolsillo de los ciudadanos. Frente a ello, los demócratas advirtieron sobre los aumentos en distintos sectores del país que podrían registrarse por esta suba, a la que acusan de ser el resultado de la guerra librada por el presidente Donald Trump en Oriente Medio. Según explicaron, el impacto se vería principalmente en los productos de uso diario.
Una situación económica compleja
Un reciente informe elaborado por el Departamento de Estadísticas Laborales (BLS, por sus siglas en inglés) confirma una suba de la inflación durante el mes de agosto. Según detallan las autoridades, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) mostró un incremento del 0,4 % mensual, lo que representa una aceleración del 0,1 % del mes previo. Sin embargo, la inflación subyacente, que no mide alimentos o energía por su volatilidad en el mercado, este mes fue un 0,3 % superior al mes anterior.
Si bien los analistas resaltan que no hubo muchas sorpresas respecto a los datos de este mes, también advierten que hay índices que no dan tregua, como el de los servicios. Se trata de un indicador que tiene gran repercusión en la economía hogareña de las familias estadounidenses, al igual que los alimentos, que ahora también corren el riesgo de registrar un nuevo aumento por la suba del combustible.
De acuerdo con el informe compartido por los demócratas en sus redes sociales, los ciudadanos se enfrentan a una inminente suba en el precio de los productos cotidianos debido al incremento del valor del diésel en las estaciones de servicio, que alcanzaron los US$6 por galón. «Esto significa precios de entrega más altos, comestibles más caros y facturas de electricidad despiadadas», escribieron en su cuenta de X.
Inminente aumento de precios
Los datos compartidos, extraídos de una investigación de la Asociación Automovilística Americana (AAA), indican que el promedio nacional de US$6,05 ha subido desde los US$5,85 de la semana pasada y de los US$3,70 de esta misma época del año pasado. Se trata de un notable incremento, que deja entrever la incertidumbre respecto al sector energético nacional a raíz de las tensiones geopolíticas internacionales.
En esa línea, los analistas ratificaron la postura de los demócratas, adelantando que el aumento se traduciría en un transporte más caro, lo que tendría impacto directo en productos de uso diario. Según explicaron, el traslado del aumento al precio final de los artículos se debe a que la mayor parte de las redes de transporte utilizan diésel, por lo que la operatividad sería mucho más cara. Esto termina afectando en mayor medida a los ciudadanos, ya que son ellos los que terminan por cubrir esta suba.
El informe destaca que la carne, las frutas y verduras son uno de los productos de supermercado más afectados por esta situación, ya que deben reabastecerse de manera constante. Además, en el caso de los productos agrícolas, tienen procesos que implican la utilización tanto de combustibles como de fertilizantes, que también registraron aumentos durante estos últimos meses.
Consecuencias de la guerra
Los demócratas denuncian que este escenario es el resultado de la guerra que el presidente Donald Trump inició en Oriente Medio. En esa línea, destacaron que el cierre del estrecho de Ormuz generó una crisis que llevó a una inminente suba en el precio del combustible, algo que sigue vigente hasta el día de hoy por la falta de estabilidad en esa región.
No es la primera vez que el ala demócrata apunta contra la Administración Trump por las tensiones en Oriente Medio. El sector opositor mantiene el mismo discurso desde hace tiempo, donde culpa al Gobierno federal de la inestabilidad económica y energética del país. Frente a ello, pidió detener el conflicto y utilizar el presupuesto de guerra en cuestiones que sirvan a la sociedad.
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