Chellie Pingree, representante demócrata del subcomité de Interior de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, cuestionó el proyecto de canje de tierras en el Parque Nacional Yosemite a través de una carta al secretario del Departamento del Interior (DOI), Doug Burgum. En el escrito, la legisladora argumentó para rechazar el proyecto que aparece como prioritario en la lista de los proyectos para los que se usará el Fondo de Tierras y Aguas para la Conservación (LWCF).
Los fondos cuestionados
El LWCF se creó en 1964 con el objetivo de ser útil para proteger recursos culturales, hídricos y otras tierras naturales, facilitando también el acceso a la recreación al aire libre de los residentes de todo Estados Unidos. Con el paso de los años, el financiamiento del fondo cambió y, en 2019, el Congreso de los Estados Unidos estableció que US$900 millones anuales se destinarán permanentemente para llevar adelante obras a cargo de gobiernos locales y estatales.
El pedido de Pingree al DOI va de la mano con la presunta omisión de proyectos de adquisición de tierras del Servicio de Pesca y Vida Silvestre enviados años atrás. Ahora, con el paso de los años, la legisladora cuestiona tanto la negativa a esos proyectos como la aprobación del canje en favor de la empresa que podría realizar el canje de tierras con autorización de Interior.
El DOI señalado por proyectos de tierras
La carta publicada por Pingree señaló que el DOI encuentra como la sexta prioridad avanzar con el canje de tierras en Yosemite en manos de una empresa privada y afirmó que, según la información solicitada, aún no se identificó qué terreno se entregaría a cambio. De esta forma, la legisladora demócrata añadió que la falta de claridad impediría al Servicio de Parques Nacionales evaluar el verdadero beneficio público de la operación con Kingsbarn Realty Capital, la empresa propietaria de acres del Hazel Green Ranch, lindantes con Yosemite.
Esta empresa detrás del proyecto tiene sede en Nevada y consiguió quedarse con el predio actual en 2024 por US$4 millones, con el plan a futuro de realizar un desarrollo de viviendas lujosas, explicó el director ejecutivo de la compañía, Jeff Pori.
En los detalles del acuerdo de canje, se contempla intercambiar 1,1 acres de tierra federal dentro de Yosemite para la construcción de un camino de 700 pies, listo para conectar un proyecto inmobiliario con Big Oak Flat Road en el mismo parque. A pesar de que el DOI no tomó una decisión oficial final y de que las pruebas ambientales en la zona serán las que tengan la última palabra, Chellie Pingree advirtió que el proyecto podría avanzar pronto y solicitó dar marcha atrás a la operación.
Por ello, parte del pedido indica: «No deberían aprobar una operación antes de haber identificado la propiedad involucrada ni el propósito público que cumple». También recordó el origen del LWCF, encargado de proteger las tierras para el pueblo estadounidense y «no para servir como colaborador federal de las ambiciones inmobiliarias de un propietario privado».
Otro conflicto similar
Para sumar, parte del comunicado de la representante del subcomité del Interior indica que un anterior dueño de Hazel Green Ranch ya había solicitado un acceso directo a través de Yosemite por accesos antiguos al parque, pero el tribunal federal había desestimado su reclamo y se confirmó el fallo en 2021. Ahora, la historia habría cambiado y por eso Pingree se pronunció con la carta que pide también una respuesta concreta con información detallada, tanto para el canje de tierras como para la solicitud de adquisición de terrenos por parte del Servicio de Pesca y Vida Silvestre.
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