Environmental Defense Fund (EDF) y Atlas Public Policy lanzaron el informe The State of Clean Energy Manufacturing in Q2, que analiza el estado de la manufactura de energías limpias en EE. UU. durante el segundo trimestre de 2026, y alertaron sobre el crecimiento desigual del rubro.
La energía solar es la gran apuesta de los inversores
El futuro de las energías limpias fue puesto en duda tras el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca. Con una agenda energética centrada en priorizar el impulso de los combustibles fósiles como clave para el liderazgo y la soberanía energética, el gobierno republicano retiró medidas fiscales que beneficiaban el progreso de iniciativas de energía solar, eólica y marina.
En la misma línea, la prolongación de los procesos administrativos para la presentación y aprobación de proyectos de esta índole fue señalada en relevamientos como el de la agencia Wood Mackenzie como uno de los factores que más desalientan a los inversores interesados en el sector.
Sin embargo, los datos dados a conocer este lunes por la organización ambientalista EDF y la consultora Atlas Public Policy ofrecen un pronóstico alentador para el sector: para el segundo trimestre de 2026, fueron anunciadas inversiones por US$8 mil millones, principalmente orientadas a la fabricación de paneles solares, la transmisión y los equipos para redes eléctricas.
La mayor apuesta vino de parte de la firma Convalt Energy, que confirmó la inversión de US$5 mil millones para la creación de una planta de fabricación de paneles solares en Nuevo México. Hasta el momento, el anuncio es el mayor desembolso en energías limpias confirmado desde la asunción de Trump en 2025.
A pesar de la envergadura de los proyectos en marcha, el informe subraya la cancelación de proyectos por el total de US$2900 millones, lo que constituyó un importante golpe al futuro del rubro. Asimismo, aclara que los planes de Convalt conforman «solo la tercera inversión en la fabricación de energía limpia de más de US$1000 millones anunciada en los últimos 18 meses».
El decaimiento de la industria de los VE
A la inversa de la resiliencia financiera de los sistemas fotovoltaicos, el informe expone el decaimiento de la cadena de suministro de los VE y la producción de baterías. Según su diagnóstico, la industria automotriz eléctrica sufre de cancelaciones masivas y la paralización de importantes proyectos.
Las organizaciones vincularon el fenómeno a las modificaciones realizadas a los criterios de los créditos fiscales para la compra y la fabricación de estos coches, además del desinterés de los consumidores, que desincentivó las metas de producción de las empresas. En particular, el área de la fabricación de baterías y celdas para VE fue la más afectada.
En consecuencia, el reporte contabilizó la pérdida de US$40 mil millones en proyectos que fueron cancelados o pospuestos, además de unos 53 mil puestos de trabajo previstos en plantas de ensamblaje y el área de procesamiento de componentes críticos, lo que compromete el desarrollo de insumos para autos eléctricos en el país.
Un llamado de atención a la administración republicana
Respecto al crecimiento desigual de los sectores manufactureros orientados a la transición energética, Grace Hauser, analista técnica de Energía Limpia en EDF, señaló la importancia de ofrecer a los empresarios un marco normativo estable para alentar los desembolsos y apuntó contra la decisión del gobierno actual de modificar las reglamentaciones previas.
«Las políticas federales que brindan certeza a largo plazo pueden mantener ese impulso, pero los recientes cambios en las políticas están poniendo en riesgo la competitividad de la industria manufacturera estadounidense», explicó. En contraste, defendió la eficacia de la Ley de Reducción de la Inflación, promulgada 4 años atrás para respaldar la mayor inversión federal en clima y energía.
¿Te ha servido este artículo?
Recibe cada semana lo que de verdad importa
Análisis de energía, clima y naturaleza en tu correo. Gratis y sin spam.



