El Banco Mundial alerta sobre la inversión hídrica como riesgo al desarrollo económico si no se ejecuta correctamente. Sabemos que el agua es un elemento fundamental para la economía y el sustento de la vida, pero la inversión en proyectos relacionados con temas hídricos puede ser desaprovechada en algunas regiones, lo que ocasiona pérdidas de empleos y desaceleración económica.
Falta de planificación en inversiones hídricas
El agua es uno de los recursos naturales de mayor valor para la vida en general; tanto humanos como especies animales y plantas necesitamos de este elemento para la existencia. De allí radica la relación entre economía y agua; al ser un recurso tan valioso, impulsa no solo la vida como la conocemos, sino que también genera empleos en industrias de saneamiento, distribución, hidroeléctricas y un sinfín de industrias.
No obstante, la infraestructura hídrica requiere de un sistema eficiente que conlleva el crecimiento económico. De acuerdo con el Banco Mundial, garantizar agua potable y saneamiento para todos para 2030 es una meta que está lejana, y esto influye en la economía de los países directa e indirectamente.
Más de 1700 millones de personas trabajan en industrias relacionadas con el agua, por lo que es un sustento económico. Pero hay una brecha en inversión que no suele usarse y puede pasar factura en el largo plazo a nivel económico y en calidad de vida.
El Banco Mundial afirma que el 28 % de las inversiones en agua no se ejecutan
El dilema transcurre en que el informe del Banco Mundial sobre el financiamiento para un futuro con seguridad hídrica afirma una realidad en los presupuestos que afecta al desarrollo económico relacionado con el agua. El informe relata que, entre 2009 y 2020, el presupuesto del sector hídrico se ejecutó en un 72 %, es decir, queda un 28 % restante que no fue utilizado.
Por lo tanto, existe una brecha presupuestaria en proyectos hídricos con un déficit de dinero que no se gasta en el desarrollo de sistemas confiables para el agua. El dilema es que el costo lo pagan las personas que todavía no cuentan con acceso confiable al agua potable, las personas que dependen de empleos en la industria y los sistemas de riego para agricultores.
Zonas como Wyoming están invirtiendo en la protección del agua potable, pero existe una brecha significativa en inversiones para la industria hídrica en todo el mundo. La razón de este desajuste es que no hay un sistema planificado con instituciones que conviertan las ideas en acciones y proyectos tangibles para la industria hídrica.
La asignación de un presupuesto no es un plan, sino una promesa. A menos que esté respaldada por un programa bien estructurado que abarque la adquisición de terrenos, el diseño, la construcción y la adquisición de materiales en un orden metódico, el dinero seguirá sin utilizarse.
La planificación y gestión como métodos de solución en el crecimiento económico
Para el Banco Mundial, la solución no se convierte únicamente en asignar más recursos que fomenten los proyectos hídricos; eso es solo un primer paso. De acuerdo con Water Forward del Grupo Banco Mundial, es necesario asegurar que los gobiernos utilicen los presupuestos en infraestructura, sistemas y proyectos hídricos.
Un ejemplo es Virginia Occidental, que busca frenar el desperdicio del agua, pero para lograrlo es necesario contar con acciones definidas y estrategias claras que conllevan una planificación realista. El gasto en agua requiere una gran inversión de capital y tiene ciclos de proyecto prolongados. Lo más importante es que los presupuestos sean planeados de forma realista.
La inversión hídrica es necesaria para la economía actual; se relaciona con empleo, crecimiento, seguridad alimentaria y energía, por lo que aplicar estrategias de acción que se materialicen en gastos adecuados para fortalecer el sistema es imprescindible.
¿Te ha servido este artículo?
Recibe cada semana lo que de verdad importa
Análisis de energía, clima y naturaleza en tu correo. Gratis y sin spam.



