Esta semana, el representante de Comercio Exterior de los Estados Unidos, Jamieson Greer, habló acerca de las medidas de la administración Trump respecto a la batalla comercial en la cadena de suministros de minerales críticos y la imposición de aranceles contra países que permiten el ingreso de productos elaborados con trabajo forzado. Además, se anunciaron detalles de la reducción significativa del déficit comercial con China.
Los minerales críticos y su importancia
Entre los minerales críticos que se consideran esenciales para la fabricación de automóviles eléctricos, el avance armamentístico, la tecnología y más, una gran parte de ellos pasan por cadenas de suministro de China u otros países que desde Estados Unidos consideran un riesgo. Ahora, con actos concretos, ponen manos a la obra en la política para dificultar el ingreso de los materiales y beneficiar a los extraídos en territorio nacional, precisamente en Utah.
«Con algunos materiales estamos mucho más cerca de lograr independencia, solos o con aliados, y otros pueden llevar años», informaron desde la Oficina del Representante de Comercio de los Estados Unidos para dejar en claro cómo funcionarán los aranceles ante esta situación.
La ofensiva comercial de Estados Unidos por los minerales críticos
Jamieson Greer habló ante la prensa y expresó las acciones que llevarán a cabo a nivel federal para lograr la independencia de China respecto a la tecnología y la cadena de suministro que quieren reforzar en Estados Unidos. Con movimientos en la mayoría de las agencias, una de las acciones que más llama la atención es el Banco de Exportación e Importación, que realizó una cooperación con la Corporación de Finanzas para el Desarrollo y crearon un fondo para comprar reservas de minerales disponibles en el mercado.
El representante también anunció que el Departamento de Comercio, en colaboración con el Departamento de Guerra (DOW) y el Departamento de Energía (DOE), está financiando nuevas minas, plantas de procesamiento y fábricas en suelo estadounidense. De este modo, confirmaron que ya hay imanes de tierras raras produciéndose en Carolina del Sur y el descubrimiento de un nuevo yacimiento de minerales críticos se dio en Utah.
Otra medida profundizada en estas últimas declaraciones por el propio Greer tiene que ver con un castigo comercial a sus socios que compran bienes fabricados con trabajo forzado. Desde Washington anunciaron que aquellos señalados, analizados luego de 60 investigaciones, tendrán un arancel de 10%, pero que podría escalar hasta 12,5%. Así, afectaría al sector minorista por los márgenes más ajustados que se encarecerán debido a las importaciones.
A la vez, se celebra desde el gobierno federal que el déficit con China cayó un 31,6%, pero no significa que las importaciones sean menores en total, sino que con el gigante asiático disminuyeron, pero ahora los bienes pueden llegar desde Vietnam, Tailandia o México como países intermediarios, un paso que encarece todavía más el producto y no genera empleo en Estados Unidos, como tanto se buscaba.
Objetivos específicos contra China
Desde la búsqueda de no depender de China hasta los aranceles a las importaciones de dicho país, las medidas forman parte de la estrategia de reducir la dependencia de Estados Unidos de proveedores extranjeros que se consideran de riesgo para fortalecer la producción doméstica. Hasta el momento, no hay resultados mayores y solo los números de la disminución del déficit con China aparecen como prueba. Por ahora, a corto plazo, la subida de precio en las importaciones y la presión de los socios comerciales es una cuestión preocupante a nivel energético y económico. Sobre todo en un contexto de elecciones de medio término.
Sin embargo, la intención de la administración Trump parece seguir firme para la independencia en sectores estratégicos como los minerales críticos.
