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Energía

Hace más de cuatro décadas un oleoducto derramó casi 11 000 barriles de petróleo en Minnesota y, pese a décadas de limpieza y degradación natural, todavía hay contaminación bajo tierra

Por Skarlett Soto · 8 octubre, 2026 · 1:55 p. m. · 4 min de lectura Compartir: f 𝕏 in
Hace más de cuatro décadas un oleoducto derramó casi 11 000 barriles de petróleo en Minnesota y, pese a décadas de limpieza y degradación natural, todavía hay contaminación bajo tierra
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Cerca de Bemidji, Minnesota, hay petróleo bajo tierra desde 1979.

Llegó allí después de que un oleoducto se rompiera y derramara casi 11 000 barriles de crudo.

Gran parte pudo recuperarse poco después.

Pero más de 400 000 litros lograron meterse en el subsuelo.

Desde entonces han pasado más de cuatro décadas.

Hubo trabajos de recuperación, el petróleo comenzó a degradarse de forma natural y el lugar fue estudiado durante años.

Pero todavía queda contaminación.

¿Por qué tanto tiempo no fue suficiente para que desapareciera?

La sorpresa de las bacterias que degradan petróleo

El accidente terminó dejando algo que nadie había planeado.

Un lugar donde los científicos podían observar durante años qué le pasa al petróleo cuando queda atrapado bajo tierra.

El Servicio Geológico de Estados Unidos comenzó a estudiar la zona en 1983.

Y poco a poco fueron viendo que el crudo no se quedaba simplemente allí.

Algo estaba pasando.

Los microorganismos que viven bajo tierra podían degradar algunos de sus componentes, incluso en lugares donde prácticamente no había oxígeno.

Pero no podían hacer lo mismo con todo.

El tolueno, por ejemplo, podía degradarse con mayor facilidad.

Con el benceno ocurría algo diferente y su pérdida estaba relacionada principalmente con la disolución en el agua subterránea.

Así que no había una sola forma de hacer desaparecer aquel petróleo.

Cada componente seguía su propio camino.

Y había algo más.

Con los años, todo empezó a ocurrir cada vez más despacio.

No todo el petróleo desaparece de la misma manera

Después de tantos años de seguimiento, Bemidji se convirtió en un lugar muy particular para los investigadores del Centro Nacional de Investigación sobre el Destino de los Derrames de Petróleo Crudo y la Atenuación Natural.

Podían volver una y otra vez al mismo terreno y ver qué había cambiado.

derrame de petroleo
Poco antes del derrame en Minnesota, el 3 de junio de 1979 el pozo Ixtoc I sufrió un reventón y causó el derrame petrolero más grande de la historia hasta entonces. Durante los 280 días siguientes al del accidente, se vertió un volumen aproximado de 3,3 millones de barriles de crudo en el golfo de México.

Parte del petróleo seguía atrapada entre los poros del subsuelo, cerca del nivel del agua subterránea.

Y no estaba repartida de manera uniforme.

En algunos lugares había más.

En otros, menos.

También había componentes que se disolvían con mayor facilidad y otros que podían ser degradados por los microorganismos.

Todo eso hacía que dos puntos del mismo terreno pudieran verse bastante diferentes después de tantos años.

Al principio, los cambios fueron más rápidos.

Después comenzaron a frenarse.

El petróleo seguía desapareciendo, pero ya no lo hacía al mismo ritmo que durante los primeros años.

Entonces llegó el momento de hacer una cuenta bastante difícil.

Después de cuatro décadas, ¿cuánto se había perdido realmente?

Más de 40 años después, todavía quedaba petróleo

Un estudio publicado en 2026 analizó lo que había ocurrido en la zona fuente después de 40 y 41 años.

En promedio, los procesos naturales habían reducido alrededor del 50 % de la masa petrolera estudiada.

Pero ese promedio escondía diferencias bastante grandes.

En algunos lugares, la reducción era de apenas un 22 %.

En otros llegaba al 57 %.

Eso no quiere decir que la naturaleza haya eliminado la mitad de los casi 11 000 barriles derramados en 1979.

Gran parte del petróleo se recuperó después del accidente y también hubo otros trabajos de recuperación con el paso de los años.

Ese 50 % corresponde a la pérdida natural calculada en la zona que estudiaron los investigadores.

Y ayuda a entender por qué todavía queda contaminación

Los microorganismos hacen parte del trabajo, pero no todo depende de ellos.

También importa cuánto petróleo quedó atrapado, qué componentes contiene y cuáles pueden disolverse o degradarse con mayor facilidad.

Por eso, después de más de cuatro décadas, el proceso todavía no terminó.

El lugar ya no es el mismo que quedó después del accidente de 1979.

Mucho petróleo desapareció.

Pero otra parte sigue ahí abajo.

Y justamente por eso los científicos todavía tienen algo que estudiar.

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Skarlett Redactora
Skarlett es ingeniera ambiental y redactora con experiencia en investigación y escritura creativa. Se especializa en abordar problemáticas ambientales actuales y en analizar las tecnologías sostenibles que buscan reducir su impacto. Comprometida con el medio ambiente, destaca por ofrecer contenidos claros y objetivos que invitan a la reflexión y fomentan el desarrollo sostenible.

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