Dos grandes instalaciones hidroeléctricas del río Connecticut llevan más de 13 años esperando una decisión sobre su futuro.
Se trata de Turners Falls y Northfield Mountain, dos proyectos que actualmente funcionan con licencias anuales mientras continúa el proceso para obtener nuevas autorizaciones.
Durante todo este tiempo, uno de los puntos más discutidos ha sido el impacto de sus operaciones sobre el río y los peces.
Ahora, el personal de la Comisión Federal Reguladora de Energía (FERC) recomendó que ambas puedan recibir nuevas licencias, pero con varias medidas adicionales.
Entonces, ¿qué tendría que cambiar para que puedan seguir operando?
Qué propone FERC para las dos centrales del río Connecticut
Después de años de evaluaciones, el personal de FERC recomendó relicenciar Turners Falls y Northfield Mountain.
Turners Falls es un proyecto hidroeléctrico de 62 MW, mientras que Northfield Mountain es una instalación de almacenamiento hidroeléctrico por bombeo de 1166 MW.
Sus licencias anteriores expiraron en 2018 y desde entonces funcionan mediante licencias anuales mientras continúa el procedimiento.
FirstLight, la empresa que opera las instalaciones, solicitó nuevas licencias por 50 años.
Pero esa posibilidad generó bastante oposición en la zona.
Durante el proceso, el 49 % de los comentarios públicos recibidos se opuso al relicenciamiento de Northfield Mountain. Otros participantes también pidieron licencias más cortas y expresaron preocupación por la erosión de las orillas.
A pesar de esas objeciones, el personal de FERC recomendó el relicenciamiento con una serie de modificaciones y medidas para reducir los efectos de las operaciones.
Entre los principales problemas analizados aparecen el paso de los peces, las fluctuaciones del nivel del agua, la erosión y los efectos sobre el hábitat acuático.
Qué medidas plantea el informe para proteger el río y a los peces
Una de las medidas más importantes está relacionada con Northfield Mountain.
El informe de la Comisión Federal Reguladora de Energía contempla instalar una gran barrera de red en la toma de agua entre el 1 de junio y el 15 de noviembre de cada año.
La idea es reducir el riesgo de que determinados peces entren en la toma mientras se desplazan por el río.
También se plantean mejoras en los sistemas que permiten a los peces desplazarse río arriba y río abajo.
Otro de los puntos está relacionado con las subidas y bajadas del nivel del agua.
Las medidas buscan reducir los efectos de esas fluctuaciones y los problemas de erosión que afectan a las orillas del río
También se contemplan nuevos accesos y mejoras en las áreas recreativas para quienes utilizan el río para pescar, navegar o realizar otras actividades.
El informe incluye además medidas relacionadas con especies protegidas y recursos culturales.
Por otro lado, se contempla una página pública con datos en tiempo real y pronósticos sobre el caudal y los niveles del agua. Así, quienes utilizan el río podrán consultar cómo están las condiciones.
Son varios cambios para dos instalaciones que llevan años en medio de discusiones ambientales.
Pero hay un detalle importante: todas estas recomendaciones todavía no significan que las nuevas licencias hayan sido aprobadas.
Por qué la recomendación todavía no significa que las licencias estén aprobadas
El informe final de impacto ambiental representa un paso importante dentro del proceso, pero no es la decisión definitiva sobre las nuevas licencias.
Por ahora, Turners Falls y Northfield Mountain continúan funcionando mediante licencias anuales.
Además, todavía quedan otros pasos regulatorios, entre ellos cuestiones relacionadas con la certificación estatal de calidad del agua.
Las medidas propuestas tampoco dejaron conformes a todos los participantes
Algunos actores regionales consideran que representan una mejora respecto de las condiciones actuales, pero también señalan que no incorporan todo lo que habían solicitado.
Uno de los temas que sigue generando discusión es el manejo de los caudales y de las fluctuaciones del nivel del río por sus posibles efectos sobre el hábitat acuático y el uso recreativo.
Después de más de 13 años de evaluaciones, el personal de FERC considera que ambas instalaciones pueden ser relicenciadas con nuevas medidas ambientales.
Sin embargo, Turners Falls y Northfield Mountain todavía no tienen esas nuevas licencias.
Hasta que el procedimiento termine, seguirán funcionando con las autorizaciones anuales que mantienen sus operaciones mientras se decide bajo qué condiciones podrán continuar a largo plazo.
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