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Energía

Les colocaron GPS a 58 gaviotas para entender su extraño comportamiento frente a un parque eólico, pero descubrieron que el problema no solo eran los aerogeneradores, cada individuo tenía hábitos distintos y tomaba sus propias decisiones

Por Skarlett Soto · 14 agosto, 2026 · 1:55 p. m. · 4 min de lectura Compartir: f 𝕏 in
Les colocaron GPS a 58 gaviotas para entender su extraño comportamiento frente a un parque eólico, pero descubrieron que el problema no solo eran los aerogeneradores, cada individuo tenía hábitos distintos y tomaba sus propias decisiones
Imagen representativa, editada
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Ni la comida ni los barcos pesqueros parecen explicar por completo por qué estas aves evitan determinados lugares.

Durante mucho tiempo se pensó que las gaviotas se alejaban de las turbinas eólicas porque preferían seguir a los barcos de pesca en busca de comida.

Pero el seguimiento mediante GPS reveló que las aves siguen alejándose de los aerogeneradores incluso cuando los barcos no están en la zona.

¿Qué hace que estas aves se mantengan alejadas de los parques eólicos?

Por qué los científicos decidieron seguir a las gaviotas con GPS

ntender cómo los parques eólicos marinos afectan a las aves no es sencillo.

Las gaviotas recorren grandes distancias para buscar alimento y, además, los barcos pesqueros pueden cambiar por completo sus movimientos.

Para saber qué estaba ocurriendo, la ecóloga Rosemarie Kentie y su equipo decidieron poner emisores GPS en 58 gaviotas sombrías que viven en la isla holandesa de Neeltje Jans.

Al principio, los científicos pensaban que las aves evitaban un parque eólico cerca de la costa de Zelanda porque había barcos pesqueros en otras zonas.

Estos barcos atraen a las gaviotas porque pueden encontrar alimento cuando se arrojan descartes al agua.

Para comprobar si esto era cierto, los investigadores registraron dónde estaban las aves cada 20 minutos y compararon esos movimientos con mapas de la actividad de los barcos pesqueros.

Para ello utilizaron información de la plataforma Global Fishing Watch.

Se pensaba que cuando no hubiera barcos pesqueros cerca, como durante los fines de semana, las gaviotas entrarían con mayor frecuencia al parque eólico a buscar comida.

Pero ocurrió algo diferente.

Las aves seguían evitando el área donde estaban los aerogeneradores incluso cuando no había barcos pesqueros cerca.

Viajes cotidianos de hasta 100 kilómetros y hábitos diferentes entre las gaviotas

Al procesar la información geográfica, los científicos descubrieron que la actitud hacia el parque eólico cambia según el sexo y también entre individuos.

La mayoría de las aves prefiere mantenerse alejada de los aerogeneradores.

Sin embargo, algunos machos visitan las instalaciones con mayor frecuencia, tanto durante como después de la temporada de reproducción.

Esta diferencia se debe, en parte, a que los machos pasan más tiempo buscando alimento en el mar, mientras que las hembras utilizan con mayor frecuencia zonas terrestres.

Además de estas diferencias entre machos y hembras, el seguimiento mediante GPS reveló hábitos muy específicos.

Rutas fijas de larga distancia: algunos individuos realizan viajes de hasta 100 kilómetros para llegar a zonas urbanas como Ámsterdam o Utrecht en busca de alimento.

Diferencias entre individuos: no todas las gaviotas utilizan el territorio de la misma manera. Algunas se acercan más al parque, mientras otras lo evitan con mucha más frecuencia.

Cambios en el uso del espacio: evitar constantemente determinadas zonas puede limitar el acceso de las aves a lugares que podrían utilizar para alimentarse.

Por qué las diferencias entre cada gaviota complican la planificación de los parques eólicos

Los resultados de esta investigación muestran que las aves no toman sus decisiones basándose únicamente en la presencia de barcos o en un solo factor del ambiente.

La evitación de los parques eólicos por parte de estas gaviotas ocurrió independientemente de la presencia de barcos pesqueros en la zona.

Pero uno de los detalles más interesantes es que no todas reaccionaron de la misma manera.

Cada individuo puede utilizar rutas diferentes y elegir distintas zonas para buscar alimento.

Esto hace que calcular el impacto de la infraestructura energética en el mar sea mucho más complejo de lo que parece.

No basta con observar cómo se comporta una especie en promedio.

También es importante entender las diferencias entre individuos y cómo cambian sus movimientos cuando aparecen nuevas estructuras en lugares que llevan años utilizando.

Conocer esas decisiones puede ayudar a planificar mejor los parques eólicos marinos y reducir su impacto sobre las rutas y las zonas de alimentación que utilizan estas aves.

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Skarlett Redactora
Skarlett es ingeniera ambiental y redactora con experiencia en investigación y escritura creativa. Se especializa en abordar problemáticas ambientales actuales y en analizar las tecnologías sostenibles que buscan reducir su impacto. Comprometida con el medio ambiente, destaca por ofrecer contenidos claros y objetivos que invitan a la reflexión y fomentan el desarrollo sostenible.

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