Una nueva evaluación energética integral fue presentada por el Departamento de Protección Ambiental de Pensilvania (DEP) para trazar el camino del estado hacia 2050. En esta actualización del lunes 31 de agosto, el departamento indicó que Pensilvania es el tercer estado productor de energía de Estados Unidos, y el segundo exportador de energía del país por sus reservas de carbón, gas natural y energía nuclear allí presente. A la vez, con ayuda de la Oficina de Programas Energéticos del DEP, detallaron el panorama de lo que podría venir respecto al avance de la inteligencia artificial y los centros de datos.
La energía renovable y su avance
En un apartado importante, las autoridades de Pensilvania calcularon que el potencial renovable del estado es 416,6 GW en energía solar de escala industrial, 24,8 GW en almacenamiento por baterías y 43,4 GW en energía eólica. Sin embargo, explicaron que la necesidad de avanzar en la geotérmica es fundamental para seguir dominando el sector energético con las concentraciones en los condados de McKean y Forest, siendo los desafíos más importantes en la industria del gas de esquisto.
Respecto a los resultados ya palpables en materia de energía renovable, señalaron que Pensilvania ya cuenta con casi 100 000 puestos de empleo verde y se expande 3,8 veces más rápido que el empleo general. A su vez, explicaron que la falta de trabajadores no es un problema, pero sí lo es la falta de capacitaciones para que el despliegue de nuevas tecnologías y modos de generación de energía limpios se expanda pronto.
La importancia de los centros de datos en Pensilvania
Parte del informe del Departamento de Protección Ambiental de Pensilvania marcó que los centros de datos representan ya el 3,16 % del consumo de energía total en el estado, lo que equivale a 4,6 millones de MWh por año. En paralelo, Josh Shapiro, gobernador del estado, ya confirmó varias políticas restrictivas contra algunas de estas instalaciones, pero ya son más de 70 las que operan en el estado.
Las estimaciones marcan que el consumo podría verse duplicado hacia 2050 en un escenario de crecimiento bajo y podría cuadruplicarse en un escenario de alto crecimiento de instalaciones que trabajan con la inteligencia artificial. Para esto, las políticas de generación de su propia energía son impulsadas desde la administración de Josh Shapiro. A la vez, la central Homer City o la planta de Three Mile Island iniciaron un proceso de reconversión para abastecer el consumo en alza.
Otro dato económico que surge del reporte tiene que ver con los gastos energéticos que derivan del incremento en el consumo registrado en los últimos meses, los cuales repercuten en los hogares con ingresos menores. Para ejemplificar, aquellos con ingresos inferiores a US$10 000 anuales registraron un aumento del 11,5 % en sus tarifas, mientras que quienes perciben más de US$200 000 anuales registraron un incremento de apenas 1,4 %. De esta forma, los hogares rurales de bajos recursos enfrentan la carga energética más alta del país con un promedio de 9 %, según lo establece la Encuesta de Consumo Energético Residencial de la EIA.
Problemática a futuro
El futuro energético de Pensilvania podría verse comprometido con un dato preocupante que arrojó el Departamento Ambiental: podría perder el rol como uno de los máximos exportadores de electricidad hacia otros estados de la región. Todo esto relacionado con una estimación de que Pensilvania llegará a su pico en 2030 para luego descender hasta 2050 debido a que la demanda interna se vio acelerada y podría mantener la tendencia al alza, sumado a la presencia de los centros de datos de inteligencia artificial como factor de incertidumbre.
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